Seitán de champiñones a la mostaza.-

martes, 20 de diciembre de 2016





Cada día falta menos para la Navidad, pero antes de eso, todos nos vamos planificando para los menús festivos que prepararemos para esas fechas tan especiales que pasaremos junto a la familia y amigos.

El seitán que os traigo hoy, junto con las fotos de la mesa navideña que os muestro, lo preparé hace un par de semanas, para sorprender a unos buenos amigos y tener la oportunidad de celebrar la Navidad juntos, ya que el día señalado cada uno de nosotros estará con sus respectivas familias y no podremos juntarnos... 

Pasamos un día estupendo con una mesa llena de manjares, risas, buena conversación y sobretodo buenos deseos para el año nuevo...



En la mesa podéis ver el típico pan de payés con tomate, un paté de altramuces, una sobrasada vegana, olivas, dos estupendas torres de panqueques (de espinacas) preparadas por mi amiga Sabrina y el segundo plato fue esta espectacular "carne vegetal" con guarnición de patatas al horno... en fin, espero que os inspire y os animéis a probarla pues está riquísima. Este es un plato completo en cuanto a nutrientes y lleno de aroma, sabor y colores invernales. 

A pesar de ser una receta muy elaborada, por la cantidad de pasos que debéis llevar a cabo, no es para nada difícil y el resultado merece la pena para disfrutarlo en un día festivo como los que se avecinan..



Ingredientes:
Para el seitán
- 2 tazas de gluten de trigo.
- 2 dientes de ajo.
- 100 gr champiñones o setas.
- 25 gr de nueces.
- 1 cucharadita de sal, 1/4 cucharadita de nuez moscada, 1/4 cucharadita de pimienta.
- 2 tazas de agua.
- 1 cucharada de aceite de oliva.

Para macerar el seitán
- 1 cucharadita colmada de mostaza a la Antigua.
- Un manojito de cebolla de verdeo (el verde de la cebolleta).
- 1/3 taza de salsa de soja.
- 1/4 taza de aceite de oliva.
- Un chorrito de agua (opcional).

Para la salsa de setas
- 250 gr de setas frescas variadas.
- 1 cebolla.
- 4 dientes de ajo.
- 1/2 pimiento rojo.
- 1 tomate.
- Sal y aceite de oliva.
- Perejil al gusto.

Para las patatas al horno
- 1 kilo de patatitas de guarnición.
- Ajo y perejil frescos bien picados.
- Sal y un chorrito de agua.



Preparación:
Seitán
  • Comenzamos dorando en una sartén los ajos y los champiñones o setas.
  • A continuación, en una batidora de vaso ponemos los champiñones rehogados, las nueces, los condimentos y 1 vaso de agua. Trituramos bien hasta tener una crema.
  • Ponemos esta crema en un bol grande y agregamos el otro vaso de agua. Ahora vamos agregando el gluten y removiendo con un tenedor hasta que la masa se despegue de los bordes del bol. Terminamos de amasar el seitán hasta que al tocar la masa, las manos no nos queden húmedas, no poner gluten de trigo de más, pues el seitán nos saldrá seco y duro. La cantidad de gluten 
  • de trigo debe ser siempre la misma que la de líquido, y si vemos que queda una masa muy húmeda, entonces, le vamos agregando más gluten, poco a poco y en pequeñas cantidades, hasta que al tocar la masa, ésta no se sienta húmeda. Debe quedar una masa blanda, pero firme.
  • Hacemos entonces un bollo, lo envolvemos en polietileno y lo hervimos en agua con un poco de sal y 2 hojas de laurel, durante 50 minutos. 
  • Sacamos del agua hirviendo con cuidado, le retiramos el film transparente y lo dejamos enfriar un poco, después es hora de ponerlo a macerar.
Maceración
  • Una vez tenemos nuestra "carne vegetal" ya hervida, es hora de macerarla. Para ello la embadurnamos con la mostaza, la cebolla de verdeo, la salsa de soja y el aceite de oliva. Dejándola reposar, dándole vueltas de vez en cuando, al menos unas 3 horas, 
Salsa de setas
  • Mientras el seitán se macera con la mostaza y el resto de los ingredientes nos toca preparar la salsa. 
  • En una sartén pochamos los ajos y la cebolla, cuando ésta esté transparente le agregamos el pimiento rojo, el toamte pelado y sin semillas y 1/2 taza de agua. Dejamos hervir la salsa hasta que esté hecha. La trituramos y, a parte, saltemos las setas o champiñones con un diente de ajo y perejil picadito. Juntamos éstos últimos con la salsa ya lista.
Horneado
  • Por último nos queda hornear las patatas y la carne vegetal ya macerada. Para ello ponemos en una fuente especial para horno las patatas de guarnición con sal, aceite de oliva, ajo y perejil al gusto. Y en el centro de la fuente ponemos la carne y vertemos el jugo de la maceración por encima. Metemos en el horno de 20 a 30 minutos hasta que las patatas estén tiernas. Si hace falta, para que no se sequen las patatas les añadimos 1/2 taza de agua. 




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Vegan carrot cake for Christmas.-

viernes, 9 de diciembre de 2016




Tras mi última entrada que fue muy triste... regreso con un espíritu renovado y de entrega total, pues la verdad, son tantas las palabras de ánimo, tanto aquí en el blog, como en privado o por mail y WhatsApp que he recibido, de muchos de vosotros, que me siento apoyada y querida, gracias, sinceramente a todos por vuestros mensajes y por vuestra amistad, pues es algo que reconforta y anima a segur a delante y también a querer superarnos a pesar de las adversidades que puedan estar pasando a nuestro alrededor...



Esta carrot cake de olor, sabor y color genuïnamente navideños me la ha enseñado a hacer mi querida amiga Sandra, de la que ya os he hablado en otras ocasiones y queda riquísima, por eso he querido enseñárosla, por si os animáis a prepararla... es muy fácil y quedará estupenda en vuestras mesas dulces navideñas o para merendar alguna tarde con la familia o amigos.



Quiero aprovechar esta entrada para invitaros, si os pilla cerca de Barcelona, y queréis que nos conozcamos en persona a venir a este Taller de Cocina Vegana especial Navidad que, como cada año, damos gracias a la organización y la dedicación de la Iglesia Adventista del barrio de Guinardó. 





Ingredientes
- 250 gr de zanahorias (se puede sustituir por 2 plátanos maduros, o 200 gr de ciruelas secas, o 200 gr de coco rallado, etc).
- 180 ml de aceite de girasol.
- 250 ml de agua.
- 250 gr de azúcar moreno integral de caña.
- Un trozo de jengibre fresco de 2 cm de grosor.
- 1 cucharada sopera de esencia de vainilla, 1/2 cucharadita de canela en polvo, 1/4 cucharadita de nuez moscada molida y 1/4 de cucharadita de cardamomo molido (sin no tenéis molido, usad 3 vainas enteras).
- 1 sobre de levadura Royal.
- 500 gr de harina de fuerza (se puede sustituir por 250 gr de harina blanca y 250 gr de harina integral, aunque la textura de la tarta será más densa y subirá menos en el horno, pero igual estará rica).




Preparación:
  • En el procesador de alimentos batimos las zanahorias cortadas en trozos pequeños, el aceite, el agua,  el azúcar moreno, el trozo de jengibre y las especias. Cuando tengamos una mezcla homogénea la vertemos en un bol grande y cerniremos arriba de éste líquido la harina y el polvo para hornear o levadura química. Lo mezclamos bien con unas varillas manuales y debe quedarnos una pasta igual a la de un  bizcocho hecho con huevos, por ejemplo.
  • Vertemos la masa en un molde para cakes o bizcochos, previamente engrasado y enharinado y lo llevamos al horno, precalentado a 180º C  durante unos 40 o 45 minutos. Pinchamos con un palillo y si sale limpio ya estará listo. 
  • Sacamos del horno, dejamos templar en el molde unos 10 o 15 minutos y desmoldamos sobre una rejilla para que el pastel acabe de enfriarse. 
  • Decorar como más nos guste... con azúcar glacé, con chocolate o canela, por ejemplo. 




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Bollitos tiernos, esponjosos y bio para cualquier ocasión.-

miércoles, 7 de diciembre de 2016





Quizás, alguno de vosotros ya me echabais de menos... o no, quién sabe.

Llevo ausente del blog casi cuatro semanas y, eso, después de llevar un ritmo de publicación de dos recetas a la semana es mucho... ¿no os parece?

Pues, la verdad, es que estoy bastante desanimada por dos razones importantes. La primera se refiere a mi salud personal y la segunda es a causa de la salud de mi mascota, Chato.

En cuanto a mi salud personal he de contaros que hace dos años y medio me operaron de urgencia del ojo derecho, a causa de una catarata más grande que la del Niágara y un glaucoma, que actualmente está totalmente controlado... pero no así la catarata, que ahora me ha aparecido en el ojo izquierdo, en teoría mi ojo bueno.... y una inflamación continua que me tiene tres veces al día echándome corticoides en ambos ojos... y a consecuencia de ello, veo menos (como me dicen algunos... para quitar hierro al asunto) que "... un gato de escayola"; pero aún no me pueden operar pues la lente que me colocaron en el ojo derecho parece ser que está "sucia" y la tienen que limpiar haciéndome láser en el ojo, práctica que no os recomiendo porque aunque te echan, previamente, unas gotas que dicen que son un tipo de anestesia... cuando te dan el "disparo" de láser duele como si te estuvieran clavando una aguja en el ojo... literalmente. Y no te lo hacen solo una vez... sino varias veces repetidas y tú, por dentro, te acuerdas de toda la familia cercana y lejana del médico que te lo está haciendo... pero no puedes decir nada, pues sabes que si sale bien es para tu propio beneficio; pero si sale mal... más tarde o más temprano te lo tendrán que repetir y vuelta a empezar. Así que ante esta situación de baja visión... por llamarlo de alguna manera lo único que puedo hacer es tener paciencia y no desesperarme, y cada vez que me canse, ocularmente hablando, descansar... y os aseguro que el ordenador cansa y mucho... y más cuando es tu máquina de trabajo, de lectura y de todo... pues olvídate de leer en papel... a no ser que la letra sea más grande que una catedral... pues las letras normales de los libros convencionales se me juntan y no tengo ánimo ni para leer una página seguida, pues me mareo en seguida.

Chato ingresado en el hospital veterinario, tenía oxigeno por la nariz y una vía que le suministraba diuréticos, adema´de otros medicamentos.


La otra causa de mis desvelos es mi pequeño Chato, un schnauzer miniatura, que es el amor de mi vida y de mi marido... nuestro bebé, nuestro niño mimado, nuestro pequeño y peludo hijo. como no tenemos hijos desde que llegó a nuestras vidas hace 9 años se convirtió, en el centro de todo. Ahora Chato está enfermo del corazón, tiene la válvula mitral dañada y a consecuencia de ello, sus pequeñso pulmones se "inundaron" de líquido de tal forma que no podía respirar bien y tuvo que pasar un par de días ingresado en un hospital veterinario. Debe tomar medicación de por vida para su corazoncito que late más deprisa que nunca y estar muy controlado... pero la mala noticia, si aún puede haber otra mala noticia, es que a la larga, el uso de estos medicamentos que controlan y estabilizan su corazón irán dañando su hígado y sus riñones, por lo que su esperanza de vida, según los veterinarios, es de año a año y medio... así que como os podéis imaginar cada vez que lo veo a mi se me parte mi corazón de verlo decaído y sin la energía que antes irradiaba... Su vida a cambiado, y mucho, debe hacer una dieta baja en sodio y no alterarse demasiado... en fin, no me digáis que no es como una persona... 

Por todo ello, es que no he tendido mucho tiempo ni ganas de publicar y pasar por vuestras cocinas... aunque espero que la rutina vaya surgiendo de nuevo y la normalidad vuelva a nuestra vidas y así poder continuar cocinando para el blog y visitándoos, pues es algo que me encanta. 

Para reiniciarme os enseño una receta de panecillos que son tiernos como ellos solos y que os encantarán, seguro. Estos panecillos son muy versátiles y fáciles de hacer, además son una opción más, saludable, aún siendo de harina blanca refinada que los comprados, por eso os los recomiendo. Tibios, con una buena margarina y esta rica mermelada de ciruelas casera,  que me regaló Isabel,  son el desayuno perfecto para un domingo sin prisas...




Hermoso y entrañable regalo el de Isabel, de Cakes para ti: una mermelada casera de ciruelas, una crema de castañas casera (que ya os mostraré próximamente en otra entrada), unas almendras de su propio campo y un paquete cacao en polvo ecológico. Si no conocéis a Isabel y su precioso blog os recomiendo que no tardéis en visitarla pues es una chica amable, sincera y amiga incondicional. 




Gracias Isabel por tus lindos regalos... el saquito tejido por ti con el nombre de "La Olla Vegetariana", sabes que me llegó al corazón. Por eso hoy, para no demorarme más quiero dedicarte estos bollitos qqe con tu mermelada quedaron exquisitos. 



Ingredientes:
- 750 gr de harina de trigo Bio.
- 10 gr de sal rosa del Himalaya.
- 30 gr de azúcar integral de caña.
- 25 gr de levadura fresca para panadería.
- 100 gr de margarina Bio de soja.
- 350 ml de agua tibia.

Preparación:
  • En un bol grande mezclamos muy bien todos los ingredientes secos: harina, sal, azúcar y la levadura bien desmenuzada.
  • A continuación, agregamos la margarina de soja y mezclamos, con una mano, de nuevo para ir obteniendo una especie de arenado.
  • Ahora, vamos agregando el agua poco a poco con la otra mano, mientas vamos amasando, hasta incorporar del todo el agua. 
  • Sacamos del bol nuestro bollo de masa, que aún estará sin forma y sobre la encimera, con poquísima harina, vamos amasando, al menos por unos 10 minutos hasta que tengamos una masa, lisa, suave y totalmente homogénea. 
  • Dejamos leudar en el bol, la masa tapada con film transparente. hasta que doble su volumen, como mínimo 1 hora y máximo 2 horas.
  • Desgasificamos la masa, hacemos bollitos de unos 70 gramos, a mi me salieron 18 unidades y las colocamos en una fuente para horno, previamente engrasada, muy sutilmente. Dejamos que los bollitos crezcan y cuando haya pasado más o menos una !/2 hora, los aplastamos con la mano para que se toquen entre ellos. De nuevo, los dejamos leudar otra 1/2 hora y, después los llevamos al horno, precalentado a 180º C, durante unos 15 o 20 minutos. 
  • Los sacamos, los pintamos con margarina de soja, para que brillen y ya están listos. Dejarmos enfriar sobre una rejilla y a disfrutar.



Para conservar este tipo de pan, al menos unos 4 o 5 días, si es que os llegan... lo mejor es envolverlos individualmente en papel de cocina o servilletas y meterlos en una bolsa de plástico tipo zip en el frigorífico e irlos sacando conforme los vamos a consumir, Entonces los tostamos o los calentamos levemente sobre una sartén y podremos hacer unos estupendos bocadillitos o sándwiches para irnos de picnic a la montaña, al campo o al parque de la esquina. 



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