Este año, como estamos recogiendo habas a cascoporro en el huerto... ya no sé ni como cocinarlas, jajaja... Es broma. El haba es una legumbre tan agradecida y noble que se presta para prepararla de mil y una formas.
Hoy os presento un guiso facilísimo y a la vez lleno de aroma y sabor. Lo podéis comer tal cual o cuajándole unos huevos que también les dan un toque especial.
Para acompañar este sencillo guiso lo mejor es hacerlo con algún cereal hervido como la quinoa, el mijo, el arroz integral o por qué no... el trigo tierno en grano. En fin, lo dejo a vuestra elección.
Como éstas eran unas habas tiernísimas y muy, muy frescas decidí hacerlas con la cáscara, pues estaban tan brillantes y sanas que me daba pena quitárselas.
Pensaréis que estoy muy "pesadita" con las habas... pero en esta temporada las estoy descubriendo y disfrutando tanto que deseo experimentar con ellas en la cocina y descubrirles todos sus matices de aromas y sabor... espero que después de esta lista de recetas con habas que os voy a ir enseñando... alguno de vosotros se anime también a ponerlas en el plato.
La mejor amiga de las habas es la hierbabuena fresca, así que cada vez que la vayáis a cocinar tanto en frío como en caliente no olvidéis incluirla en la receta, pues el sabor y el olor cambia y mucho, ¿eh?
La hierbabuena relaja los músculos lisos en el tracto digestivo, por lo que ayuda a aliviar dolencias de estómago. También es efectiva contra el mal aliento y previene los problemas orales. Tiene muchas propiedades beneficiosas para nuestra salud, así que si quieres saber más sobre ella, aquí te dejo un enlace que te puede interesar.
Ingredientes:
- 500 gr de habas frescas (ésta ecológicas y de mi huerto).
- 2 cebolleta tiernas y frescas.
- 2 dientes de ajo.
- Un buen manojo de hierbabuena fresca.
- Pizca de comino molido, sal y aceite de oliva virgen extra.
- Agua en cantidad necesaria.
Preparación:
- Lavamos las habas con agua fría y les quitamos las puntas y los hilos de los costados con un pelador de patatas. Las cortamos en trocitos dejando los granos enteros dentro de las vainas.
- Cortamos la cebolleta fresca en cubos o en juliana y los ajos en láminas. Los ponemos a sofreir juntos en una olla con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
- Una vez que están tiernos, pero no dorados agregamos las habas y damos un par de vueltas. Les añadimos como media taza de agua y tapamos la olla dejando que las habas se hagan al vapor, en el propio jugo que sueltan. Como a loas 15 minutos destapamos y agregamos el comino y la sal, poco pues la haba es una verdura que admite poca sal...
- Probamos para ver si ya están tiernas y revisamos de jugo para que no se queden muy secas. Si están secas agregamos otro medio vaso de agua y seguimos cociendo tapadas hasta que estén listas. No remover con cuchara, sino con movimientos simbreantes de la olla, para que las habas se mantengan lo más enteras posibles.
- Una vez listas las podemos servir tal cual o con un huevo cuajo o revuelto dentro. Lo dejo a vuestro criterio.

































