Clafoutis vegano y sin gluten con frutos del bosque

jueves, 7 de junio de 2018





Como es bien sabido este postre es de origen francés y, en su versión más clásica, va elaborado con cerezas (ya empiezan a verse en los mercados) mantequilla, azúcar, huevos, leche o nata y harina blanca... pero, como sabéis que me gusta darle la vuelta a todo... vi una versión vegana de la que  me enamoré perdidamente al instante y después, hice mis propios ajustes y cambios en los ingredientes y el resultado fue espectacular; así que no dudé en hacerle algunas fotos para publicarlo, pues es un postre tan fácil que lo tenéis hecho en menos de una hora, y solo tenéis que esperar a que se enfríe bien, para poder disfrutarlo en todo su esplendor.



El clafoutis es un postre típico de verano. Aunque, podríamos hacerlo durante todo el año, usando la fruta de temporada que más nos guste. Esta versión de mi amiga, Marina, de Recetas París Finas, me gusta bastante desde que la vi y no descarto prepararla algún día; por eso, aunque ya sé que el mio no es de lo más ortodoxo y que me he saltado más de una regla de la repostería tradicional francesa, sé que ella también es muy innovadora, y me gustaría dedicárselo. 



Poner este postre en la mesa, acompañado de un buen helado de vainilla, por ejemplo, puede convertir una comida sencilla, en todo un acontecimiento. Es muy suave al paladar, aromático y está buenísimo. Además de ligero. Os animo a probarlo, si aún no lo habéis hecho porque os gustará tanto que seguro lo repetís más de una vez, pues os garantizo que no da ninguna pereza hacerlo, prácticamente se hace solito. La magia de meter unas frutas frescas en una fuente bonita (apta para hornear) y cubrirlas de una suave masa líquida, parecida a la de las tortitas y que a los pocos minutos salga un pastel tan jugoso y agradable al paladar no tiene precio. Es una fiesta para nuestros sentidos, os lo aconsejo para uno de estos domingos que tienes gente a comer y no sabes qué poner para el postre.



Ingredientes:
- 300 gr de frutos rojos: yo usé arándanos frescos, fresas y moras.
- 70 gr de harina de arroz (también puede ser harina blanca pero ya no sería sin gluten).
- 50 gr de azúcar.
- 8 gr de polvo para hornear (levadura tipo Royal).
- Un pizca de sal.
- 100 ml de leche vegetal (yo usé de soja).
- 30 ml de mantequilla de cacahuete o almendras (también puede ser tahini, o crema de sésamo, pero he notado que con un sabor algo amargo... será porque mi tahini es muy concentrado).
- 3 ml de aroma de vainilla.
- Aceite vegetal o margarina vegana, para engrasar el molde.
- Azúcar glacé para decorar (opcional).

Preparación:
  • Escogemos y lavamos las frutas. Las colocamos en el fondo de una fuente bonita apta para hornear.
  • A continuación, preparamos la masa mezclando en un bol todos los ingredientes: harina de arroz (también puede ser fécula de maíz, por ejemplo), azúcar, polvo para hornear, pizca de sal, leche, tahina o mantequilla de cacahuete y esencia de vainilla. Mezclamos bien, vertemos sobre la fruta y llevamos a un horno, precalentado, a 180ºC, durante 20 o 25 minutos. Y listo!!
  • Dejamos enfriar por completo a temperatura ambiente, después llevamos al frigorífico, por al menos 2 horas y ya lo puedes disfrutar. Y si lo acompañas con algún helado... ya es el no va más.


Como veis es un postre muy sencillo y agradecido y a vuestros hijos les volverá locos, ya veréis. Hacedlo y me contáis qué os ha parecido... 
Besos y hasta la semana que viene.



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Untable de anacardos & Open sandwich vegetal

jueves, 31 de mayo de 2018


Podrás ver mil y una versiones de este paté, que muchos llaman "queso" crudivegano de anacardos; pues aquí te presento la mía. Aunque me ha parecido más correcto llamarlo untable de anacardos, pues sinceramente, de queso no tiene nada...

La cuestión es que se suele hacer este tipo de patés de frutos secos o semillas para reemplazar al queso blanco cremoso o queso untable, que personalmente no me gusta, y prácticamente no compro nunca. Sí, lo he comprado alguna vez para hacer rellenos, o ponerlo en la masa de algún pastel, pero para untarlo en sí, como es su propósito original, sinceramente, poco lo he hecho.

Este untable es muy suave, cremoso y agradable al paladar. Además de muy aromático. Se lo dí a probar a mi compañero de trabajo, que es omnívoro, y se enamoró absolutamente de la receta; así que me la pidió enseguida, para preparárselo a su chica y darle una sorpresa. Por eso, pensé en publicarlo, para que, si os animáis, lo podáis preparar y sorprender a los vuestros con algo rico, saludable y diferente. 



No dejes de probar esta delicia, pues no solo está riquísimo, sino que es muy beneficioso para nuestro cuerpo. El ingrediente principal es el anarcardo (o castaña de cajú). Un fruto seco algo caro, para qué nos vamos a engañar, pero que merece la pena darse un gustito de vez en cuando por la cremosidad y el sabor tan original que tiene. 

Muchas personas evitan los frutos secos debido a su contenido graso, pero todos tienen un lugar en una dieta sana si se consumen en cantidades adecuadas. El anacardo destaca como uno de los más sanos debido al gran aporte de nutrientes para nuestro cuerpo.

Es una semilla muy rica en minerales esenciales como el hierro, fósforo, selenio, magnesio y zinc, además de representar una buena fuente de fitoquímicos, antioxidantes y proteínas.




A la hora de presentar este paté o untable de anacardos, se me ocurrió hacer un sándwich abierto, es decir con una sola rebanada de pan... y quedó tan rico, jugoso y espectacular, que al final. hice un par de ellos para cada uno y ese fue nuestro almuerzo del domingo.




Ingredientes:
Para el untable de anacardos
- 1 taza de anacardos crudos (castañas de cajú).
- 1/2 taza de agua filtrada.
- 2 cucharadas de levadura de cerveza.
- 2 cucharadas de aceite de oliva.
- 1 cucharada de zumo de limón.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- 1/4 de cucharadita de hierbas provenzales.
- Un toque de pimienta negra recién molida.
- Para adornar, cebollino fresco recién cortado.

Para el open sandwich vegetal
- 1 buena rebanada de pan integral rústico.
- Brotes tiernos de hojas verdes.
- Unos tomates cherry.
- Unas láminas de rabanitos.
- Lonchas de aguacate.
- Mix de semillas.
- Germinados caseros de semillas de trigo blando, azukis y mostaza.
- Un poco de cebollino y Fleur de sel de Camargue para espolvorear.

Preparación:
  • Dejamos remojando los anacardos durante toda una noche, unas 8 horas.
  • A continuación, los escurrimos y los enjuagamos muy bien en un colador grande. 
  • Los ponemos en el vaso de la batidora con el resto de los ingredientes y batimos hasta obtener un paté suave y cremoso. Si vemos que está muy espeso y lo queremos un poco más cremoso, para después poder untarlo más fácilmente, solo tenemos que añadir un poco más de agua, pero con moderación, pues recordemos que estamos haciendo una especie de paté o queso de untar.
  • Ahora ya lo podemos utilizar a nuestra conveniencia, guardado en un bote limpio de cristal, en el frigorífico, dura hasta una semana en perfecto estado. Aunque quizás los sabores se acentúen un poco.
  • Para realizar el sándwich abierto solo tenemos que untar una buena rebanada de pan, tostada o no, según nuestro gusto y poner encima lo que más nos guste. Yo lo hice todo vegetal y quedó exquisito. 


Como siempre espero que te animes a probar, en tu cocina, a preparar este untable y, después, me cuentes qué te ha parecido. ¿Has probado los anacardos alguna vez? ¿Los sueles usar en algunos de tus platos o postres? ¿Y en paté o "queso untable", los has probado? Son una delicia, ya te lo he dicho anteriormente y a nosotros nos encantan... 

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COMER CRUDO PARA VIVIR SANOS, RAW FOOD

jueves, 24 de mayo de 2018


Este libro cayó en mis manos, como se suele decir, casi recién salido del horno... Pues a mediados de febrero de este año 2018, Ediciones Obeliscos, se ponía en contacto conmigo para preguntarme si estaría dispuesta a recibir, esta obra, y preparar una reseña en el blog. Por supuesto que enseguida dije que sí y prácticamente en menos de una semana tenía un flamante ejemplar en mis manos.

Después, una serie de sucesos personales me han impedido poder escribir esta entrada como se merece, en primer lugar la Editorial, por haber confiado en mí, para tan importante tarea y después el autor del libro, René Andreani,  a quién no conocía, pero que me ha dejado gratamente sorprendida por los conocimientos tan exhaustivos que ha plasmado en su obra, casi una tesis (diría yo) sobre la alimentación saludable, cruda (es decir sin apenas procesos de cocinado), ecológica, de temporada, de proximidad (Km. 0) y consciente.

Esta obra es todo un manual de educación alimentaria para vivir con plena salud, como indica en el subtitulo. Y bien adecuada es esta definicíón, pues a lo largo de sus casi 80 páginas el autor no cesa en el intento de explicarnos y convencernos de que hemos de avanzar a una alimentación cada vez menos procesada y más natural y ecológica y así nuestro alimento será nuestra medicina (como decía Hipócrates).


A lo largo del libro, el autor, nos introduce en el método (ideado por él) MRA o método René Andreani con el "estilo de vida Slowater" MEJOR PREVENIR QUE CURAR. ¿y en qué consiste este método? Como él lo define, en la página 7, "el método consiste en alcanzar el bienestar holístico (o total: cuerpo, mente, espíritu) solo con métodos y prácticas naturales, tratando de utilizar siempre el sentido común y experimentando cada cosa antes de hacerla propia".

Además de respirar, beber, comer, caminar y llevar una vida correcta consiguiendo así el bienestar físico, para alcanzar el bienestar holístico (total) es importante buscar también el bienestar emocional, el mental-intelectual, en las relaciones sociales y espirituales.

Lo que, personalmente más me ha gustado de este manual ha sido la gran cantidad de tablas, pirámides alimenticias, etapas de transición al cambio (sobre todo alimenticio, si es que lo deseamos realmente) e información bien detallada y exhaustiva sobre las distintas dietas y, especialmente la combinación de los alimentos, un tema tan importante para evitar las malas digestiones o las fermentaciones en el estómago que nos causan problemas digestivos, posteriores.



Andreani, nos invita a hacer un cambio en nuestra vida y, concretamente en nuestra forma de alimentarnos, pero no nos fuerza o nos obliga a hacerlo, solo nos aconseja que aunque sigamos comiendo las mismas cosas, a las que estamos acostumbrados, seria interesante que cambiemos el orden al ingerir los alimentos en cada comida importante; asegurando que el resultado será excelente, pues: "digerirás mejor y, si es necesario, perderás peso".

Para mejorar nuestra salud y comenzar a curarnos por los alimentos, nos da las siguientes pautas:

  1.  Comer un 70 % de alimentos crudos, ecológicos, de proximidad y de temporada.
  2.  Comer un 30% de alimentos cocidos (ya sea al vapor, a la plancha, guisado... aunque cuanta menos exposición al calor y a altas temperaturas mejor, pues una vez que el alimento, al cocinarlo supera los 42º C, se pierden la mayor parte de las enzimas, minerales, vitaminas y nutrientes que posee).
  3. Beber de 1-2 litros de agua diarios, entre las comidas. Tenéis un resumen sobre este teme en mi anterior post. Que coincide con lo que él dice.
  4. Empezar las comidas con fruta cruda y seca, seguir con verdura cruda, brotes o germinados, flores comestibles, algas acompañadas de nueces y semillas.
  5. Comer con moderación, fruta y verdura cocida, legumbres y cereales cocidos.
  6. Y, a ser posible, descartar totalmente de nuestra dieta: los quesos, embutidos, carnes rojas y blancas, pescado y alimentos muy salados, procesados y bebidas alcohólicas, además de las excitantes como el café, y el té negro.
En fin, toda una serie de pequeños cambios que podríamos ir introduciendo en nuestro estilo de vida para vivir más y mejor como indica el título. En líneas generales es un manual muy completo y al alcance de todos por la simplicidad y claridad de exposición que tiene de principio a fin de todos y cada uno de los métodos, conceptos y fases de transición hacia el cambio. Así, que si estás pensando en hacer algún que otro cambio en tu vida, tu alimentación y tu relación con tu entorno y el medio ambiente, en general, siendo más consciente en todo lo que entra por tus sentidos, éste podría ser un buen manual, para iniciarte.




A continuación, para hacer un homenaje a la cocina cruda, he preparado un ceviche, a mi estilo, que estaba realmente delicioso, ¿te animas a probarlo?

Ingredientes:
- 1/2 brócoli.
- 1/2 calabacín.
- 1/4 pimiento rojo.
- 1 cebolla de Figueras (pequeña, también puede ser roja).
- Un puñado de tomates cherry.
- 1/4 de mango.
- 1/2 aguacate.
- Mix de semillas crudas.
- Sal rosa del Himalaya, limón recién exprimido y aceite de oliva virgen extra primera prensión en crudo.

Preparación:

  • Las verduras, preferentemente, deben ser de procedencia ecológica y de proximidad, Km 0.
  • Lavamos y cortamos todas las verduras en trocitos pequeños, de un bocado.
  • Las mezclamos en un bol, las aliñamos con sal, limón y aceite de oliva.
  • Agregamos el mango y el aguacate, también. Volvemos a mezclar. 
  • Tapamos el bol con film transparente y lo dejamos reposar en el frigorífico, al menos 30 minutos, antes de consumirlo. 
Es muy importante masticar muy bien cada bocado, ah... y comerlo con cuchara, pues se disfruta más. Al ser todo crudo, es importantísimo, como indica el autor en su obra, que se mastique bien cada bocado, pues la digestión empieza en la boca ayudándonos con la salivación y la fricción de los dientes sobre la comida, así llegará lo más triturado posible al estómago, para facilitarnos muchísimo la digestión.



Me despido hasta la semana que viene deseándoos lo mejor para esta semana y esperando haber despertado en vosotros la curiosidad por la alimentación cruda.


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Ensalada de cuscús integral y berenjena

jueves, 17 de mayo de 2018




Una ensalada fresca, ligera y diferente, con un toque cítrico de limón que, sin duda alguna, hace toda la diferencia. Combínala como más te guste, con las verduras que tengas en tu frigorífico, eso sí, la berenjena salteada le da un toque que me ha sorprendido bastante lo rico que está.


Amo el cuscús desde la primera vez que lo probé en Marruecos, y por eso es un cereal que no falta nunca en mi despensa. 

Esta ensalada me trajo recuerdos del sol, el verano, la playa, las largas tardes en la piscina y las frescas noches con el canto de los grillos, en el jardín de la casa de mis padres... ay, cómo los echo de menos. Pero ya falta poco para poder revivir estos momentos donde las cenas son todo un acontecimiento cada noche y no hay prisa para hacer la sobremesa. Te aconsejo que prepares esta ensalada y te sientes a charlar con tus seres queridos, planificando las próximas vacaciones... ¿qué, te apetece?




Ingredientes:
- 250 gr de cuscús integral ecológico.
- 2 berenjenas medianas.
- 1 cebolla roja o de Figueras.
- 100 gr de tomates cherry, tipo pera.
- Perejil fresco. (También le vendrá muy bien la hierbabuena).
- 2 o 3 cucharadas soperas de mix de semillas (sésamo blanco y negro, pipas girasol, pipas calabaza, lino dorado y amapola).
- Sal, aceite de oliva y limón a gusto.

Preparación:
  • En primer lugar, ponemos el cuscús en una fuente o bol grande y lo cubrimos con la misma cantidad de su volumen de agua hirviendo con una cucharadita de sal y chorreón de aceite de oliva. Tapamos con film transparente y dejamos reposar de 10 a 15 minutos. 
  • Mientras reposa y se hidrata el cuscús cortamos las berenjenas a cuadraditos de un bocado y las salteamos en una sartén grande con dos cucharadas de aceite de oliva, removiendo de vez en cuando, hasta que estén doradas y blandas. El fuego debe ser medio-bajo, para que no se quemen y sí se doren.
  • Cortamos la cebolla en juliana fina y la hidratamos en agua caliente por unos minutos para que suelte un poco el sabor fuerte.
  • Cortamos los tomates cherry por la mitad y picamos el perejil.
  • Ya estará nuestro cuscús, así que lo destapamos y lo aireamos bien con un tenedor. Mezclamos las berenjenas salteadas y agregamos la cebolla y los tomates picados. Por último, agregamos las hojas de perejil, hierbabuena o cilantro fresco. Puede ser bien picadito o en hojas enteras como hice yo. 
  • Servimos con un mix de semillas por encima, para darle un toque crujiente. Y no olvidarnos del toque de aceite, sal y zumo de limón recién exprimido.


Como veis, más sencilla no puede ser y se presta a que utilices las verduras que tengas en casa... para nada es una receta hermética que si la cambias no sale igual; ni mucho menos, al contrario, adáptala a tus gustos personales y deja volar tu imaginación. Eso sí, no obvies el perejil, el cilantro o la hierbabuena, bien frescos (lo que prefieras o todos juntos) y el zumo recién exprimido de limón... muuuucho limón!!!

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Strawberry Chia Pudding o Pudin de chía y fresa

jueves, 10 de mayo de 2018




Un desayuno, una merienda , o un postre de lo más apetitoso es lo que os muestro hoy. A estas alturas seguro que todos sabemos hacerlo, pues es fácil, rápido y está súper de moda entre los que seguimos la alimentación healthy (saludable), pero en fin, cada uno le da su toque personal o le pone los toppings que en ese momento tenga más a mano en la despensa. El pudin de chía es una preparación que me encanta y del modo que la he preparado esta mañana aún más: con leche de coco y fresas batidas.

Es una crema suave, aromática, fresca y deliciosa. Muy sencilla de hacer, relativamente económica (depende del precio de las semillas de chía) y sobre todo saludable, digestiva y versátil. Así que creo que lo tiene todo para que te animes a probarla, si aún no lo has hecho.

La leche de coco le aporta una cremosidad que no había logrado con otra leches vegetales y me ha gustado muchísimo el resultado. Cierto es que esta leche tiene más grasa que otras leches vegetales, pero como es grasa de la buena, por comerla un día o dos... no nos pasará nada. Así podremos disfrutar de un desayuno o postre, cremoso, que de verdad que merece la pena. Aprovechemos, además,  ahora que es tiempo de fresas y están en su mejor momento para disfrutarlas tanto en dulce como en salado pues tienen muchos beneficios para nuestra salud y están riquísimas.



Ingredientes:
- 3 cucharadas soperas de semillas de chía.
- 250 gr de fresas (lavadas y troceadas).
- 500 ml de leche de coco.
- 1 cucharada de esencia de vainilla líquida.
- Sirope de ágave (a gusto).

Toppings 
- Piña fresca cortada a trocitos, plátano, más fresas, kiwi... cualquier fruta que tengáis en casa.
- Copos de avena finos o copos de quinoa inflados.
- Hierbabuena.

Preparación:
  • Molemos las fresas limpias y picadas con la leche de coco y una o dos cucharadas de sirope de ágave para endulzar.
  • Cuando tengamos un batido, echamos las semillas de chía y removemos con una cuchara para que se integren bien con el batido. Dejamos reposar unos 10 o 15 minutos. Volvemos a remover muy bien. También lo podemos dejar tapado toda la noche y comérnoslo al día siguiente con la fruta recién cortada. Además, si lo guardáis en botes individuales, bien cerrados, os puede durar perfectamente toda una semana en el frigorífico e ir sacando cada mañana un botecito, añadiéndole en el momento la fruta y los toppings que más os gusten. Así no tendremos excusa para desayunar healthy.
  • Servimos en los boles o vasos de presentación y ponemos los toppings que más nos gusten por encima. 


Hoy no me enrollo mucho, pero espero que os animéis con este sencillo pudin, que os va a encantar. Os mando un beso grande y nos vemos la semana que viene con más recetas fáciles y saludables... ¿te las vas a perder?


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