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Batch cooking

jueves, 12 de marzo de 2020


Hace meses que os vengo prometiendo, tanto en Instagram como en el blog que iba a hacer un post hablando de qué se trata el batch cooking, cómo me planifico, cómo lo preparo y qué he ido aprendiendo con el paso de las semanas y la puesta en práctica de este método, para organizar mis comidas semanales. Pues bien, ha llegado ese día. 

Antes de entrar en materia, te aviso que éste no es un post con receta y listo... a otra cosa mariposa... éste es un post que he preparado con mucho cariño, esfuerzo, cuidado y detalle, para que no se me olvide nada... y puedas guardarlo en tus favoritos, si crees que vas a poder ponerlo en práctica en alguna ocasión. 



Mis fuentes, de las que he ido aprendiendo y, por las que he llegado a tener conocimiento de este método son varias y quiero, también nombrarlas, pues las sigo usando, y las sigo consultando continuamente, al ser inagotables en cuanto a información y se nota que detrás hay un trabajo bien hecho. 

1. Comienzo con el blog de La gloria vegana, fue a través de una de sus fotos en Instagram que vi hace mucho tiempo que me empezó a entrar el gusanillo de saber más sobre esta forma de cocinar y planificarse en la cocina semanalmente.

2. Después conocí (aunque no en persona, que también me gustaría) a Cloé Sucrée y su página Being Biotiful. A parte de su Plan semanal para comer saludable toda la semana, al que te puedes apuntar, pagando una cuota mensual... tiene un libro de título homónimo que me ha ayudado muchísimo a organizar mis ideas y dejar volar, también, mi creatividad.

3. De nuevo os traigo a Ana Moreno, con su último libro Batch cooking, al que estoy enganchadísima y del que también saco continua información y recetas.

4. Y por último, os presento a Venu Sanz Chef, con ella hice un taller on line, gratuito, hace meses que me ayudó bastante a saber cómo poner en práctica todo el método y cómo saber organizar un menú saludable y equilibrado a partir de mis preparaciones.




Pues bien, si quieres saber qué es batch cooking, no demoraré más en decírtelo: un método que te permitirá ganar tiempo y ahorrar dinero y que te asegurará que puedas disfrutar de platos saludables, frescos y caseros con poco esfuerzo todos los días de la semana. Este método consiste, entonces, en dedicar varias horas (de 2 a 3, aproximadamente) un solo día de la semana a preparar grandes cantidades de diversos alimentos que podremos conservar y congelar, además de combinar a nuestro gusto el resto de la semana; asegurándonos que vamos a comer de forma variada y que también podemos ir probando nuevos ingredientes, para no acaban comiendo siempre lo mismo. Por eso, es esencial, a la hora de preparar tu batch cooking que pienses en preparaciones que se complementen y que se puedan combinar fácilmente, para que en tu plato no falten los nutrientes esenciales y sea lo más equilibrado posible: proteínas (25 %), hidratos de carbono (25 %) y verduras (50 %) crudas o cocinadas.

Como he leído en varios sitios, y he comprobado y sigo comprobando en mi misma, en primer lugar, esta forma de cocinar me ha permitido hacer la semana mucho más llevadera, con respecto a la cocina, a parte del descanso mental de no tener que pensar constantemente: "¿qué cocino hoy?".

Pero como todos los métodos, te estarás preguntando... ¿cuáles son las ventajas y los inconvenientes?

Empezaré por el inconveniente, pues yo hasta ahora solo le he encontrado uno... tienes que planificar, comprar y cocinar de una sola vez y con ganas todo lo que comerás durante la semana, al menos yo es lo que hago, para los almuerzos de lunes a viernes y alguna que otra cena, pues estoy también empezando a practicar el ayuno intermitente, pero esto te lo contaré otro día.

Debes tener motivación y ganas de meterte, 2 o 3 horas, dedicadas en cuerpo y mente a cocinar... Yo lo hago el domingo por la mañana y (rara vez, también lo he hecho el lunes por la tarde) pero lo más normal y lo que ya estoy cogiendo por costumbre es hacerlo el domingo por la mañana, pues por la tarde... me la tomo ¡¡LIBRE de todo!! Esto es, que no hago nada, pues es el único día de la semana que puedo dedicarme a mi, a mi descanso, a mis planes, sueños y ensueños... Ahora que es invierno, léase: sofá, manta y peli mala de sobremesa...  en fin, ya os he descubierto mi debilidad... jajaja!!




Eso sí, a pesar de pasar esas horitas en la cocina, cocinando y limpiando toda la cacharreria que se monta, que no es poca, por cierto... después, durante la semana no tendrás que fregar prácticamente nada, ni encender los fogones, aunque cada casa es un mundo, lógicamente. Yo he llegado a limpiar la placa de gas de mi cocina el domingo y no la he vuelto a encender, sin exagerar... por lo menos, hasta el viernes por la tarde. Así que ya me dirás, pues gracias a toda esa comida buena, sana, rica y bien guardada y conservada que tendrás en tu nevera o en tu congelador... el resto de los días, solo tendrás que dedicar de 10 a 15 minutos como máximo a prepararte el tupper o el plato que vas a comer a medio día o por la noche, literalmente, no te miento. Lo calientas en el microondas o lo pasas por la sartén, depende lo que sea... ¡y listo!



Ya hemos hablado del inconveniente, así que ahora le toca el turno a las ventajas o beneficios del batch cooking: ¡¡TODOS!!
  • Optimizar tu tiempo: como te he dicho más arriba, yo utilizo el domingo por la mañana, pero lo mejor es que tú revises tu agenda y escojas el día que mejor se acomode a tus actividades para dedicarles estas 2 o 3 horas, un día a la semana, a preparar tu comida. Con la práctica, le irás cogiendo el tranquillo y cada vez lo harás más rápido y el tiempo que emplees será más eficaz, ya verás.
  • Ahorrar dinero: cocinar más en tu casa y preparar casi todo lo que consumes en la semana tú mismo te hará tener que salir menos a comer fuera. Además, solo tendrás que comprar los ingredientes que vas a utilizar  en las recetas que has planificado, así, sabes lo que tienes que adquirir y evitas caer en coger "chucherías" o antojos extra.
  • Comer sano, casero y variado: tu tupper será la envidia de tus compañeros en la oficina, ya verás... porque verán que llevas comida preparada por ti, equilibrada, bien combinada y con un olor a gloria... mientras, otros, se van al súper de la esquina y se compran la pizza congelada o la tortilla envasada para salir del paso.
  • Hacer la compra una vez a la semana: olvídate de pasar a diario por el súper antes de subir a casa... eso es lo que yo hacía antes, pues tengo un súper en la misma esquina de mi casa. Ahora optimizo mi tiempo y mi dinero haciendo una lista de la compra previamente y ciñéndome a ella. Te aconsejo que compres local o de km 0. Si ves que están de oferta las coliflores, pues compra una o dos, o los tomates (si es verano) o el brócoli... etc. Siempre de acuerdo a los que tengas pensado cocinar y si es de temperada, mucho mejor.
  • Evitar tirar comida: si cocinas lo que compras, no tendrás lugar para desaprovechar nada o dejar que se echen a perder tus alimentos. Si ves que no te va a dar tiempo de comértelo, y aún está en buen estado, congélalo y podrás sacarlo en otro momento para consumirlo.
  • Ensuciar menos: durante la semana, como dije también más arriba, deberás fregar menos, pues tendrás mucha comida adelantada y no tendrás que usar ollas, ni sartenes o cazos... solo platos, vasos o cubiertos, quizás.

¿Qué cocino habitualmente en mi batch cooking?

  • 2 cereales (preferiblemente integrales): arroz integral, quinoa, mijo, trigo sarraceno, cebada, espelta, avena en grano, bulgur, cous cous... Cuécelos con agua o caldo vegetal para darles más sabor. Puedes congelarlos o guardarlos en tarros o tuppers herméticos (preferiblemente de vidrio) en el frigorífico (suelen durar de 3 a 4 días).
  • 2 legumbres, igual que los cereales intenta variar cada semana tus legumbres: garbanzos, lentejas, alubias blancas, negras, rojas, azukis, soja blanca o verde, lentejas caviar, Du Puy o pardinas, etc. Duran en un tupper hermético de 3 a 4 días, con su caldo de cocción o congeladas, sin caldo, hasta 3 meses. Además, tienes la opción de usar legumbres de bote, ya envasadas, que si son de buena calidad, y las enjuagas bien, te dan el apaño que es un gusto y te ahorran la mar de trabajo.
  • Verduras de temporada al horno y de hoja verde frescas. Bien lavadas, con papel de cocina y en un tupper de cristal duran hasta 1 semana.
  • Un básico que me encanta son los boniatos especiados o las patatas al horno, quedan realmente ricos y apetitosos y se conservan, muy bien, siempre en envases herméticos de 4 a 5 días.
  • Un caldo o una crema de verduras para las cenas.
  • Un guiso o estofado de tempeh, seitán, tofu o soja texturizada gruesa, también te servirá para el almuerzo de algún día. Se conservan, perfectamente, de 3 a 4 días en el frigoríficos, en envases de vidrio herméticos. Un truco que yo uso mucho es hacer el doble de cantidad, es decir en vez de dos raciones, que son los que vivimos en casa, hago 4 o 6 raciones y congelo para semanas posteriores, y ya tengo ese guiso ganado.
  • Una salsa de tomate casera, te servirá para mezclarla con una pasta o una arroz hervidos, con una albóndigas veganas o para acompañar unas hamburguesas vegetales, por ejemplo. Duran hasta 1 semana, bien guardada en el frigorífico.
  • Otras preparaciones que suelo hacer son: una vinagreta para las ensaladas, un paté vegetal, como el hummus, para las cenas, algún encurtido o fermentado, que nunca faltan en mi nevera y de vez en cuando, si ese día me levanto inspirada y con más tiempo, preparo un pan con mi masa madre.
  • He visto que mucha gente prepara también para los desayunos algún pudín de chía, o granola, o galletas, o un bizcocho... etc. pero sinceramente, yo no lo hago. Pero, ya digo que el batch cooking es algo muy personal, y que has de adaptar a tu familia o a los hábitos que más os gusten y estéis acostumbrados.

¿Qué orden sigo en mi batch cooking?

  • Remojar desde la noche antes, por ejemplo, las legumbres que vaya a cocinar, si no las quiero usar en conserva, que también valen, si son de buena calidad y te ahorran mucho trabajo.
  • Hornear las verduras que haya elegido, los boniatos, las patatas o la granola (si la haces).
  • Cocer las legumbres (normalmente uso la olla rápida) y los cereales, en ollas normales.
  • Cocinar mi guiso (por ejemplo de lentejas), estofado (de soja o seitán), caldo o crema de verduras.
  • Saltear una verduras a la sartén o freír en poco aceite las albóndigas o hamburguesas, si esa semana he decidido hacerlas.
  • Triturar o batir algún paté (como hummus) o una vinagreta para las ensaladas.

Básicos para hacer un práctico y rápido batch cooking

  • Tener la cocina recogida del día anterior y el lavavajillas vacío.
  • Tener unos buenos tuppers de cristal o de acero inoxidable para guardar todo una vez cocinado. Ya sé que la mayoría los tenemos de plástico, pero lo que sí te pediría es que fueran herméticos y que no calientes nunca nada dentro de ellos. Mejor armar tu plato y llevarlo al microondas, por raciones.
  • Tener preparadas y limpias todas las verduras que vayamos a usar (hojas verdes lavadas y bien guardadas en el frigorífico con papel de cocina (si no las usas envasadas como yo), berenjenas, zanahorias, nabos, puerro, apio, calabacín, patatas, boniatos, bien lavados y pelados.
  • Otro truco, para ahorrar tiempo (que a veces hago) es ponerme una tarde a pelar y cortar cebollas en brunoise y congelarlas. Para ello, se ponen sobre una bandeja sin que estén muy apelmazadas y cuando estén congeladas, la metes en una bolsa de zip en el congelador y ya la tienes lista para otras preparaciones. Lo mismo puedes hacer con los ajos, los pimientos, la coliflor, el brócoli, etc. Todo se puede congelar y tener listo para cuando lo necesites. Es algo que hago solo a veces, no siempre, la verdad. Pero que si te acostumbras, te ayuda bastante a ahorrar tiempo después.
  • Tener los cereales elegidos y medidos o pesados desde el día anterior (ejemplo para dos: 150 gr de arroz integral o, 150 gr de quinoa , o 250 gr de pasta... etc.). Estas cantidades te darán para dos comidas, cada uno.
  • Otra cosa básica es tener un menú ya pensado de antemano, para saber combinar lo que has cocinado.

La práctica... para no morir en el intento

Comenzamos el domingo con un buen desayuno a eso de las 8:30 o 9:00 de la mañana... y máximo a las 10:00 es hora de ponernos a cocinar, sin distracciones y ayuda, si es posible (yo no la tengo nunca...). Pon tu música favorita y... ¡¡comenzamos!!

PASO 1: vamos a hornear las verduras para tenerlas como bases o acompañamientos de distintos platos: 2 calabacines, 2 berenjenas, 1 boniato o un buen trozo de calabaza, un buen puñado de tomates cherry, 1 cebolla y 4 o 5 dientes de ajo. Lava, pela y corta todo en trocitos pequeños, ponlos en un bol grande y alíñalos con sal, aceite de oliva, tomillo y pimienta negra. Mezcla bien y llévalo al horno, en una bandeja grande, a 180 º C durante 30 a 40 minutos, hasta que las verduras estén tiernas y doradas. Si quieres, puedes poner otra bandeja debajo con 4 o 5 patatas, cortadas en trozos o por la mitad, para aprovechar el horno y asarlas, aderezadas con las hierbas y especias que más te gusten. A media cocción, cambia las bandejas de lugar y remueve su contenido, esto es, la de arriba ponla abajo y viceversa, así se hará todo por igual.

PASO 2: mientras ya tenemos el horno funcionando, vamos a utilizar los cuatro fuegos de nuestra vitro o placa de gas. 
  1. En el primer fuego pondremos a cocer un caldo de verduras casero: 1 nabo, 1 puerro, 1 chirivía, 2 ramas de apio, 2 zanahorias, 1 cebolla, 3 o 4 dientes de ajo, 1 patata (opcional) y sal, aceite de oliva, pimienta negra (si te gusta) y 2 o 3 cucharadas de levadura de cerveza. Hervir una hora y media. Colar y guardar en un bote hermético o congelar en raciones individuales.
  2. En el segundo fuego ponemos a cocinar unas lentejas o un estofado de soja texturizada gruesa, lo que prefieras. 
  3. En el tercer fuego pon a cocer el arroz integral que normalmente tarda unos 30 minutos. 
  4. Y en el último fuego, pon a cocer alguna pasta corta como son macarrones o lacitos o tulipanes..., que tardarán el tiempo que indique el paquete, siempre la versión al dente, teniendo en cuenta que los vas a volver a recalentar el día que te los comas. 
  5. Al ser esta la preparación que menos tarda, tendrás pronto libre este fuego para hacer otra receta, por ejemplo, unos garbanzos salteados que después podrás combinar con el arroz y así tendrás un plato único con proteínas de buena calidad.

PASO 3: ya habrá pasado una hora, más o menos, que empezamos a cocinar y tenemos todos los fuegos a tope... te aconsejo que si tienes Thermomix, o algún otro robot de cocina, también lo utilices, como hago yo y ahí cocines una crema de verduras o una salsa de tomate casera, es muy rápido y tardará entre 20 y 30 minutos. Además, mientras se hace puedes usar el utensilio Varoma para hacer unas judías verdes al vapor, por ejemplo.

PASO 4: mientras todo lo demás está en marcha puedes poner a marinar unos filetes de tofu o hacer unas albóndigas o unas hamburguesas, tienes muchas recetas en el blog, así que te recomiendo ver el índice, a parte de las de los enlaces que yo te he recomendado.

PASO 5: es hora de preparar alguna vinagreta para nuestras ensaladas, en esta ocasión hice mi limoneta de sésamo. Es para mis hojas verdes, ensaladas y demás... que la verdad, siempre compro envasadas, para ahorrar tiempo, combinándolas con un poco de las verduras asadas, las patatas o tomatitos cherry, zanahoria rallada, maíz dulce... etc.

PASO 6: una vez tienes todo cocinado y listo, es hora de guardarlo en el frigorífico, bien tapado en tus tuppers herméticos, donde te durará de 4 a 5 días:
  1. Tupper grande de cristal para las verduras asadas.
  2. Tupper mediano de cristal para las patatas asadas.
  3. Bote hermético para el caldo colado.
  4. Tupper o bote hermético para tu estofado de soja o tus lentejas guisadas.
  5. Tupper mediano de cristal para el arroz hervido o la quinoa.
  6. Tupper mediano de cristal para la pasta cocida al dente, y mezclada con un hilo de aceite para que no se quede hecha un pegote.
  7. Bote limpio y hermético de vidrio para tu salsa de tomate o crema de verduras.
  8. Tupper mediano de cristal para tu tofu o albóndigas o hamburguesas veganas.
  9. Botecitos reciclados y limpios para guardar las vinagretas o pestos que hagas.
Y sabes qué... no me mates al leer esto, ahora viene lo mejor: recoger todo el caos que has montado en tu encimera, mesa de la cocina, fogones, y todo lugar útil que hayas utilizado.... jajaja!!

En fin... que así me organizo yo...  quizás te parezca una labor complicada, titánica o que no podrías llegar a hacer nunca... pero te aseguro que para nada lo es, y que lo importante, es no agobiarte, y preparar solo lo que te de tiempo, aún sean dos o tres recetas, y no tantas como te propongo yo..., ya seguro, que te ayuda a organizarte y perder menos tiempo en la cocina entre semana. 

¡Ah! y lo mejor es que comerás sano, de temporada y la tan aclamada y famosa, últimamente: realfooding!! (= comida real sin procesados).




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Hummus de lentejas rojas

jueves, 22 de octubre de 2020




Hacer un hummus para picotear o como entrante, cuando tienes amigos en casa, siempre es una apuesta segura de éxito. Al menos a mi me funciona de maravilla. Como siempre hago el hummus tradicional de garbanzos, la verdad, esta vez me apetecía "innovar" un poco y se me ocurrió hacerlo con lentejas rojas, y ni os imagináis lo que pasó: fue ponerlo en la mesa y visto y no visto, en serio... casi no me da tiempo a probarlo, jajaja! No sé si es que estaba muy rico o es que todos venían con mucha hambre... yo creo que ambas circunstancias se juntaron... jajaja! 

Este hummus es muy fácil de hacer y muy sabroso, además de saludable. Te servirá para comer con verduritas, con tostadas o para untar en el pan de tus bocadillos, y por qué no... para aderezar, incluso, tus ensaladas. En fin, que es muy versátil y delicioso, así que no tardes en hacerlo para los que más quieres.




Ingredientes:
- 100 gr de lentejas rojas.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- 1 cucharadita de curry (mezcla de especias).
- 1 cucharadita de cúrcuma.
- 1 cucharadita de comino molido.
- Un trozo de unos 2 cm de jengibre fresco rallado.
- 1 diente de ajo.
- 1 hoja de laurel.
- 2 cucharadas soperas de tahini (pasta de sésamo).
- Zumo de un limón recién exprimido.
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.

Preparación:
  • LAVAR las lentejas.
  • COCERLAS con el doble de agua que su volumen y las especias: laurel, curry, comino, cúrcuma, sal y jengibre. Hasta que estén tiernas, más o menos unos 15 o 20 minutos.
  • ESCURRIR en un colador el exceso de líquido, si lo hubiera. RETIRAR la hoja de laurel.
  • MOLER las lentejas, con la batidora de brazo o minipimer.  
  • AGREGAR el ajo, el jengibre, el zumo de limón, el tahini y el aceite de oliva. SEGUIR batiendo hasta obtener una crema suave y homogénea.
  • SERVIR con crudités y ADORNAR con pimentón dulce, perejil o cilantro frescos picados y un hilo de aceite de oliva.
Preparárlo para tu batch cooking semanal, es muy fácil y te ayudará a pasar mejor la semana.



Me encanta adelantar algunas de mis comidas semanales, no sabéis cómo me soluciona la vida y el tiempo que puedo usar, entre semana, por ejemplo, para estudiar por las tardes... en vez de estar pensando como antes en hacer la comida para el día siguiente... anímete con el batch cooking, te cambiará la vida, ya verás. 

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Pastel de patatas, no vegano, con chorizo vegano

jueves, 8 de octubre de 2020



La semana pasada no pude publicar... ¡qué rabia! Pero así es la vida, estoy hasta el cuello de cosas y no me da para más el tiempo. Voy a receta por semana, literalmente, ¿qué quiere decir esto? Pues que no estoy como otras veces, más relajada, porque sé que tengo varias recetas editadas y listas en borradores, sino que cada semana debo cocinar lo que voy a publicar el jueves y, eso, me está complicando la vida. No sé que me pasa, que no doy pie con bola y los tiempos no me alcanzan... En fin, es lo que hay, a ver si llegan meses mejores, aunque lo dudo. Pero no voy a ponerme pesimista, confío en que algún día que me pille la inspiración me pondré y cocinaré varios platos para hacerles fotos e ir editando.

La semana pasada hice chorizo vegano, para otro menester, y me quedaron dos en el frigo sin saber qué uso darle, así que este pastel surgió así de la nada... herví unas patatas, que en mi batch cooking (ya sabes lo que es, pues te lo muestro cada domingo en mi Instagram) iban a ser para otro fin, y al final acabaron en este riquísimo pastel de patatas y chorizo vegano, que no es por nada... pero estaba buenísimo, así que si te animas, ya tienes aquí mi receta, prácticamente, improvisada. Aunque no te lo creas.



Normalmente, en las recetas que voy a subir al blog, llevo una "especie" de orden (a mi estilo, por así decirlo), para publicar cositas variadas, pero esta receta surgió sin más ni más y como me gustó tanto, es por eso que te la enseño, por si te apetece prepararla algún día, pues es facilísima, la puedes "tunear" a tu antojo y quedarás como un rey/reina con tus familiares y amigas, ya verás.



Ingredientes:
- Aproximadamente, 1 kg de patatas cocidas.
- 1 bote de nata vegetal de avena o de soja.
- 3 huevos de gallinas felices (ecológicos).
- Un buen puñado de queso rallado (mejor si es parmesano).
- Sal y pimienta al gusto.

Preparación:
  • PELAR y HERVIR las patatas hasta que estén tiernas, las mías estuvieron en 25 minutos.
  • ESCURRIRLAS y DEJARLAS enfriar un poco. CORTARLAS en rodajas de medio centímetro.
  • PICAR el chorizo, la morcilla o el salchichón veganos con la picadora, como si fuera carne picada.
  • MEZCLAR los huevos con la nata vegetal, sal y pimienta al gusto.
  • MONTAR el pastel: en un molde engrasado con aceite y con papel vegetal en el fondo PONER una cama de rodajas de patatas hervidas y salpimentadas. No importa si alguna se rompe un poquito.
  • A continuación, ECHAR el embutido elegido, bien picado, a modo de carne picada.
  • VERTER por encima la mitad del batido de huevos con la nata.
  • CUBRIR con otra capa de patatas hervidas en rodajas.
  • TERMINAR con el resto de huevo batido y nata. 
  • ESPOLVOREAR con el queso rallado elegido.
  • HORNEAR durante 25 minutos a 180º C, hasta que el pastel esté cuajado y doradito.
Es una receta muy fácil, rápida y riquísima. Inclúyela en tu próximo batch cooking, ya verás como no te arrepentirás y tu familia te lo agradecerá, pues se sale de lo común...




Muchas gracias por tu confianza y fidelidad, sin ti esto no tendría mucho sentido... por eso me gusta seguir viniendo por aquí. ¿Y a ti, te gusta leerme? ¿Te parecen atractivas mis recetas? ¿Has probado alguna? Cuéntame y así interactuamos. Besos y hasta la semana que viene. Te lo prometo.


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Filetes de tofu empanados con salsa verde y coliflor asada a la cúrcuma

jueves, 14 de noviembre de 2019





Este plato surgió por casualidad, mientras hacía mi "batch cooking" semanal de los domingos... Sí, ya sé que os debo un post poniendo un poco de en orden en esto... (pues llevo mucho tiempo prometiéndolo...) pero últimamente tengo el síndrome del temor a la página en blanco... Veo la entrada en blanco y no se me ocurre qué escribir, ¿será que ya, después de tantos años, no tengo nada que contaros? Aunque no lo creo, pues siempre tenemos algo bueno que contar... ¿no os parece? Por eso, hoy os digo que parte de mi tiempo, por las tardes, después de la salida del trabajo, lo estoy dedicando a estudiar. Sí, como lo oís, o cómo lo leéis. A estudiar, de nuevo.



Y es que después de más de 18 años que hace que acabé la Universidad, en la que me licencié en Filología Hispánica, como muchos ya sabéis, pues lo he contado otras veces por el blog... Ahora, ha llegado la hora de dar un vuelco a mi vida, creo, y después de mucho tiempo ¡DESEÁNDOLO! (pero no atreviéndome, para qué os voy a engañar...) me he decido a hacer un curso de Experto en Nutrición y Dietética, además de un Máster en Coaching Nutricional. 

Sí, por fin me he decido y, aunque me da mucho miedo el no alcanzarlo... aquí me veis tomando apuntes de nuevo y estudiando on- line... (una técnica tan de moda, pero a la que os digo que me está costando acostumbrarme...) En fin, que poquito a poco voy avanzando en el temario... tengo un año, para conseguirlo y nada me hace más ilusión. Aunque me está costando agarrar de nuevo el ritmo de estudio... después de tanto tiempo, lo bueno es que lo que estoy aprendido, hasta ahora: ¡¡me encanta!! 

No lo hago por dedicarme profesionalmente a ello, en un futuro... o sí. ¿Quién sabe...? De momento, lo hago porque tenía muchas ganas de ampliar mis conocimientos personales, mínimos y básicos, en este tema y poder ofrecer en el blog, mas variedad de menús, platos e ideas saludables para cada uno/a de vosotros... a ver hasta dónde llegamos, ¿os parece?

Ingredientes:
Para empanar el tofu
- 2 bloque de tofu ecológico de 200 gr cada uno.
- Un poco de ajo en polvo.
- Salsa de soja.
- 1/2 taza de leche vegetal.
- Pan rallado condimentado con sal, pimienta negra, escamas de chile o cayena (opcional), cúrcuma o curry, ajo en polvo, cebolla en polvo, orégano o romero secos, etc. Las especies que más os gusten o que tengáis en la despensa.

Para la coliflor asada al horno
- 1 coliflor lavada y cortada en arbolitos.
- Sal, pimienta blanca, cúrcuma en cantidad necesaria.
- Aceite de oliva virgen extra.

Para la salsa verde
- Un manojito de perejil.
- 3 dientes de ajo.
- 2 cucharadas de pesto casero.
- 1 cucharadita de caldo vegetal en polvo o en cubo (yo siempre lo uso ecológico).
- 1/2 taza de agua para disolver el caldo vegetal y el pesto.
- 3 puñados de guisantes congelados.
- Pizca de sal y aceite de oliva.

Preparación:
Del tofu empanado
  • SECAR el tofu entre dos servilletas de papel de cocina. 
  • MARINAR el tofu media hora con un poco de ajo en polvo y salsa de soja.
  • EMPANAR el tofu pasándolo por leche vegetal y pan rallado con todos los condimentos y especias indicados más arriba.
  • DORAR en el horno, regados con un poco de aceite de oliva, a 180º C durante 30 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción.
De la coliflor asada al horno
  • LAVAR la coliflor y cortarla en arbolitos.
  • PONER en una fuente para horno, y ROCIAR con la sal, la pimienta blanca y la cúrcuma y regar con un hilo de aceite para que se impregne bien la verdura.
  • LLEVAR al horno, mientras hacemos el tofu también, durante media hora a 180º C. Debe quedar doradita por fuera y suave por dentro.
De la salsa verde
  • Mientra el tofu y la coliflor están en el horno, aprovechamos para preparar la salsa.
  • PICAR el ajo y DORAR en una sartén con una cucharada de aceite de oliva.
  • AGREGAR el pesto, el agua, el cubo de caldo vegetal y los guisantes. MEZCLAR y COCER hasta que la salsa espese un poco y los guisantes estén tiernos. Más o menos, unos 15 minutos. 
  • Por último, AGREGAR el perejil fresco y RECTIFICAR de sal y pimienta si se desea.
Y ya solo queda disfrutar de este plato tan aromático, colorido y magnífico. O... si no lo vas a consumir en el momento, puedes guardar las distintas preparaciones por separado, en contenedores de cristal hermético, en el frigorífico, hasta 4 o 5 días. 


Como ves, parece laborioso, pero en realidad es muy sencillo, el tofu y la coliflor prácticamente se hacen solos en el horno, mientras que nosotros cocinamos la salsa, que es realmente deliciosa, a la vez que simple. Tengo ganas de hacer unas albóndigas (de lentejas...) y ponerles esta salsa verde... creo que van a quedar jugosas y muy apetecibles ¿os gustaría probarlas?

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Fritters de espinacas con feta y parmesano

jueves, 11 de marzo de 2021


Esta receta salió de la improvisación más absoluta (el día de mi batch cooking) y, también en mi intento de terminar varios productos de los que me quedaban restos por el frigorífico y la despensa; léase: dos paquetes de espinacas frescas, con los que no tenía ni idea de qué hacer... porque los compré pensando en cocinar espinacas con garbanzos, y resulta que cuando me puse al lío... no tenia garbanzos cocidos, así que tuve que echar mano de otra opción para gastar esas espinacas que aún estaban buenas, pero que si las dejaba uno o dos días más, en el frigorífico... ya no servirían.

También quería gastar un resto de harina integral y un resto de copos de avena finos... de esos paquetitos, inútiles que se te van quedando en el fondo de la despensa y cuando los descubres, ves que han puesto todo perdido de polvo, porque (al no cerrar bien el paquete) se ha salido un poco de su contenido.

En fin, que a lo que quiero llegar es que llevo un par de semanas intentando reorganizar mi despensa. Primero, un lunes por la tarde, saqué todo de los cajones, estanterías y muebles, para hacerme a la idea de cuántos comestibles tenía en casa... ¡Ay, madre mía! ¿Cómo se puede llegar a acumular tanta cosa... y tantos restos, en paquetitos, de esto y de aquello...? Así que primero tomé un gran bol donde puse todo lo que estaba caducado que tenía que usar sí o sí, porque aún no se había echado a perder y, en definitiva, fueron un puré de patatas envasado, que ni me acuerdo cuándo lo compré y unos copos de arroz inflado con ágave, para el desayuno; que como a mi marido no le gustan, me los tendré que comer yo solita.

Por otro lado, cogí otro bol grande y puse todos los paquetes de comestibles que tenía a la mitad o con restos... De estos, ya si fueron varios, y llevo algunos días intentándomelos sacar de encima, gastándolos en recetas que voy preparando, para empezar de nuevo. 

Estos dos boles, los coloqué encima de la mesa de la cocina y, he decidido que hasta que no gaste todo lo que hay en ellos, no pienso comprar nada más de esos productos. Así me obligo, a mi misma, a ser más ordenada y consciente de las compras que hago y de lo que voy a gastar o no, en los próximos meses. 

También he tomado la decisión, en este sentido, de volverme un poco minimalista y no quiero comprar comestibles de más para tener acumulados. Además, como a 5 minutos de mi casa tengo una tienda muy chula (me encanta) que venden todo ecológico y a granel... desde hace meses ya no compro nada empaquetado, sino que voy a a Tot a granel y compro allí mis semillas, cereales, frutos secos, harinas y demás. Y es un auténtico placer, pues así no acumulo nada y uso siempre productos frescos, para que no se enrancien en mis armarios.

Mi nuevo "proyecto" es lograr convertir mi despensa en una de esas preciosas que se ven por Pinterest, con botes todos iguales, con etiquetas y con todo bien clasificado por categorías, y demás... pero esa historia, te la contaré en otro post.




Ingredientes:
Para los fritters de espinacas
- 600 gr de espinacas frescas.
- 100 gr de queso Feta.
- 100 gr de queso Parmesano.
- 2 huevos de gallinas felices.
- 4 cucharadas de harina de trigo integral.
- 4 cucharadas de copos de avena finos.
- 1 cucharadita de polvo para hornear (tipo Royal).
- Sal rosa del Himalaya.
- Pizca de pimienta negra recién molida.
- Algo de aceite de oliva para freírlos.

Para la salsa de tomates kumato
- 1 kg de tomates variedad Kumato muy maduros.
- 1 cebolla pequeña.
- 1 diente de ajo.
- 1 cucharadita de Sal rosa del Himalaya.
- 1 cucharadita de azúcar moreno (para quitar la acidez del tomate).
- Orégano y albahaca secos.
- Pizca de pimienta negra recién molida.
- 3 cucharadas de aceite para hacer el sofrito.

Preparación:
De los fritters
  • LAVAR las espinacas y escurrirlas muy bien en el centrifugador de hojas.
  • CORTAR la cebolla en brunoise menuda.
  • SOFREIR la cebolla en una sartén grande con dos o tres cucharadas de aceite de oliva.
  • AGREGAR las espinacas cortadas menudas y dejar marchitar con la cebolla, hasta que se hayan reducido por completo.
  • ESCURRIR en un colador grande las espinacas con la cebolla para que suelten toda el agua acumulada.
  • MEZCLAR con los quesos rallados y los condimentos, poner poquita sal, pues ambos quesos (Feta y Parmesano) ya son saladitos de por sí.
  • En un bol grande, TERMINAR de hacer la pasta para los fritters añadiendo a la mezcla anterior harina y copos de avena, además de los huevos hasta obtener una masa blanda, pero no suelta. sino manejable.
  • DEJAR reposar al menos media hora.
  • Con una cuchara ir tomando porciones de la masa, del tamaño de una pelota de ping pong y dorarlas en una sartén con un poco de aceite, para que no se peguen.
De la salsa suave de tomates Kumato
  • ESCALDAR los tomates durante 30 segundos, en agua hirviendo, habiéndoles hecho, un corte en cruz en la base, para poder quitarles mejor la piel. 
  • PICAR los tomates y reservar.
  • SOFREIR la cebolla picada con el ajo en un poco de aceite, cuando comience a transparentarse, agregar los tomates, la sal, el azúcar y un toque de pimienta (opcional). 
  • PONER también las hierbas secas: orégano y albahaca.
  • DEJAR hervir hasta que el tomate esté frito. Unos 35 o 40 minutos. Removiendo de vez en cuando.
  • PASAR la salsa de tomate por la batidora para que quede más suave y sin grumos. 
Servir los fritters de espinacas, en un plato llano con una base de tomate frito. Quedan deliciosos, recién hechos. Crujientes por fuera y suaves y cremosos por dentro.



Gracias por acompañarme una semana más... Y tú, ¿cómo llevas el tema de tu despensa? ¿Compras a lo loco o eres súper organizado/a? 
Cuéntame, te leo. 


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Crema vegana de champiñones

jueves, 17 de septiembre de 2020


Esta semana, para mi batch cooking, me lancé a preparar la primera crema de la temporada. Ideal como un primero, o como cena ligera y deliciosa. 

Esta crema de champiñones es sedosa al paladar, untuosa, a la vez que ligera y muy aromática. Está hecha con leche de coco, en vez de la típica nata para cocinar y os aseguro que no os arrepentiréis si la probáis algún día.

Yo le puse unos champiñones laminados y dorados a la sartén, como para darle textura y adornarla, pero este paso es totalmente opcional. 





Aunque al hablar de champiñones los asociamos rápidamente con el grupo de las verduras, no tienen nada que ver con las plantas, pues son hongos. Esta seta es una fuente de nutrientes y vitaminas con muchos beneficios para nuestra salud, como por ejemplo: fortalecen el sistema inmunitario (por su contenido en Selenio), previenen el cáncer (al ser muy antioxidantes), mejoran la diabétes (por su alto contenido en fibra), previene enfermedades cardiovasculares y dan sensación de saciedad. 

Así que son ideales para incluirlos, regularmente en tu dieta semanal. A mi me encantan, pero reconozco que casi siempre que los como es en salteados, por eso hoy he querido traerlos en forma de crema. 





Ingredientes:
- 500 gr de champiñones frescos.
- 1 lata de leche de coco.
- 1 lata de agua filtrada.
- 3 o 4 dientes de ajo.
- 1 cebolla mediana.
- 1 pastilla de caldo vegetal ecológico.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- Sal y pimienta al gusto.
- Un poco de perejil para decorar.

Preparación:
  • SALTEAR los champiñones en láminas, la cebolla en juliana y el ajo picado en una olla con el aceite de oliva durante unos 10 minutos, hasta que estén dorados.
  • AGREGAR la leche de coco y la lata de agua, junto con una pastilla de caldo vegetal ecológico.
  • HERVIR unos 10 o 15 minutos, removiendo de vez en cuando. 
  • SAZONAR al gusto con sal y pimienta negra recién molida.
  • TRITURAR levemente dejando algunos trocitos enteros, para dar textura a la crema.
  • Opcional: SALTEAR unas láminas de champiñón y decorar el plato con ellas y un poco de perejil. 



Como veis esta crema es bien sencilla y os aseguro que el sabor, el aroma y la textura son exquisitos. Os animo, de nuevo, a probarla. Saludos y hasta la semana que viene. 



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