Shepherd's pie o pastel del pastor (mi versión de invierno)

jueves, 26 de marzo de 2020




Son días raros los que nos está tocando vivir. A mi me pasa que de repente me levanto con una energía tremenda y le doy la vuelta a la casa... o bien me levanto sin ganas de nada, apática, nerviosa, preocupada y sin energías... y ese día sé que no me va a cundir para nada... pues no me puedo concentrar en ninguna actividad específica. En fin, que después de todo, ya son días acumulando sensaciones que suben o bajan, depende del ánimo con que me levante y deseo, de todo corazón, volver a la normalidad. Seguro que a vosotros, a más de uno, le está pasando lo mismo... ¿o es que yo soy rarita...?

Según el calendario ya se me ha ido el invierno... pero en mi mente, siento quizás, como muchos de vosotros, que este año no hemos tenido prácticamente invierno. Se nos ha pasado el frío y ni ganas de tomar un chocolate caliente, casi, hemos tenido.

Pero como lo prometido es deuda, aquí está mi cuarta entrega de mi Shepherd's pie, ese rico y popular pastel de carne y puré de patatas, que he ido versionando, a mi estilo, para cada estación: primavera, verano, otoño... y éste que es el de invierno.



No sé con cuál de los cuatro quedarme, pues los cuatro están riquísimos, y creo que cada uno tiene su encanto y características particulares, pues a la hora de elegir los ingredientes, ha primado el que fueran de temporada, y que con tan solo ver las fotografías, os evocara a la estación que representan... ¿creéis que lo he conseguido o son imaginaciones mías? ¿y tú te animas a probar alguna de estas ricas versiones? ¿con cuál te quedarías? Espero que las disfrutes, tanto como yo, y las puedas preparar en alguna ocasión especial.



Ingredientes:
Para el relleno
- 1 cebolla.
- 2 zanahorias.
- 2 ramas de apio.
- 200 gr de setas o champiñones variados.
- 3 o 4 dientes de ajo.
- 1 taza de guisantes congelados.
- 1 taza de lentejas cocidas.
- Aceite de oliva.
- Sal rosa del Himalaya.
- Orégano, albahaca y tomillo secos.
- 1/4 taza de salsa de tomate frito.
- 1/4 taza de vino tinto.
- 1/2 taza de agua con 2 cucharadas de fécula de maíz.
Para el puré de patatas
- 3 o 4 patatas cocidas.
- 1 cucharada de margarina vegetal.
- Sal y pimienta negra recién molida.

Preparación:
Del relleno
  • PELAR y CORTAR en brunoise la cebolla, las zanahorias, el apio y las setas. 
  • RALLAR o PRENSAR el ajo.
  • SOFREIR todas las verduras hasta que se vean suaves.
  • AGREGAR los guisantes y las lentejas, junto con las especias (a vuestro gusto). DAR unas vueltas.
  • AÑADIR el vino y dejar evaporar, removiendo bien. 
  • PONER la salsa de tomate y la fécula de maíz disuelta en el agua fría. 
  • HERVIR el guiso hasta que espese y se vea brillante y suculento. 
  • RECTIFICAR de sal y pimienta.
Del puré de patatas
  • PELAR y CORTAR las patatas en cubos grandes.
  • COCER hasta que estén tiernísimas.
  • COLAR y pasar por el pasapurés.
  • CONDIMENTAR con la margarina o mantequilla, sal y pimienta negra o blanca a vuestro gusto).
Montaje del shepherd's pie
  • CUBRIR el fondo de una fuente refractaria grande o de dos fuentes refractarias con el relleno.
  • Y por encima CUBRIR el relleno con el puré de patatas. 
  • HACER un punteado con un tenedor y LLEVAR  a gratinar por 10 minutos a 200º C.


Estoy absolutamente fascinada con este pastel, es mi preferido, sin duda, por eso que querido versionarlo, para cada estación; y en cada una de sus versiones creo que he dejado un poquito de mi forma de ver y entender la cocina vegetariana/ vegana. Así, que espero, de corazón, que los disfrutéis.

P. D. PÁSATE A VER MI VERSIÓN VEGANA DEL CLÁSICO GUISO CARRERO ARGENTINO, HE ACTUALIZADO LAS FOTOS, SÉ QUE TE ENCANTARÁ.



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Tortilla de soja texturizada

jueves, 19 de marzo de 2020


Estaba a punto de no publicar esta semana, (mis ánimos están por los suelos a retazos) pues aunque yo sí voy y vengo del trabajo cada día (somos autónomos mi marido yo...),  aún así no queríamos exponernos al riesgo de contagiarnos, ni nosotros, ni nuestros tres empleados, pero como no trabajamos de cara al público, decidimos, entre todos seguir trabajando, a puerta cerrada y reducir la jornada laboral... A pesar de todo, es tan insólito, triste y grave lo que está pasando, que por momentos dan ganas de echarse a llorar al ver las calles vacías, el metro desolado, las persianas de los demás negocios cerradas a cal y canto, el teléfono que no suena para encargar nuevos pedidos...  el parque de la esquina sin niños jugando, sin risas, sin el ajetreo normal de una ciudad normal.... de una vida normal... En fin, nunca pensé que viviríamos esta situación, pero aquí estamos por lo que, a pesar de las circunstancias, hay que seguir mirando al futuro con ilusión, con fe y con ganas de que todo esto pase pronto, y no sea más que un mal sueño.

Después del curro o palizón que os metí la semana pasada con el batch cooking, esta semana vamos a preparar algo muy rápido, ligero y sabroso y que va dedicado a una persona que quiero "una jartá".

El sabor y la textura de esta tortilla, inexplicablemente, me recordó desde el primer bocado a la tortilla con carne del puchero que hacía mi madre. Creo que el punto se lo dio el ajo, el perejil y la cebollita que sofreí muy bien para después mezclar con el resto de ingredientes, ¿crees que pudo ser eso?

Recuerdo que mi madre hacía esta tortillita, de vez en cuando, cuando no tenía tiempo o no podía hacer croquetas con la carne del puchero... así que la picaba muy finita, y la sofreía con unos ajitos, un poco de cebolla (creo) y perejil fresco. Yo no tenía fresco, así que usé seco, pero le dio ese toque que buscaba.

Sé, que este tipo de tortilla, junto con la de pescado frito, es de las preferidas de mi hermana Concha... así que como no paraba de pedirme que le hiciera una tortilla para su Club, pues aquí la tienes, cariño, con todo mi amor... y aunque sé que la soja no te gusta, también estoy segura que esta tortilla te gustará, porque no sabe nada, pero que nada a soja... así que fue pensada y elaborada para tu querido Club de la Tortilla Perfecta... quizás no sea la más bonita, pero te aseguro que es una de las que lleva dentro más amor... y todo es para ti.




Ingredientes:
- 1 taza de soja texturizada remojada.
- 1 cebolla mediana en juliana.
- 3 o 4 dientes de ajo en láminas.
- 1 zanahoria mediana rallada.
- 3 huevos de gallinas felices (ecológicos).
- Aceite de oliva virgen extra, sal rosa del Himalaya y pimienta negra molida.
- Perejil fresco picado.

Preparación:
  • REMOJAR la soja texturizada con agua hirviendo durante media hora.
  • Mientras, PICAR la cebolla en juliana fina, los dientes de ajo en láminas y la zanahoria rallada. También picar el perejil, solo las hojas, sin lo tallos duros.
  • SOFREIR en una sartén la cebolla, el ajo y la zanahoria rallada, ESCURRIR la soja y sofreír también, junto con las verduritas, hasta que todo esté bien dorado.
  • A parte, BATIR los huevos con sal y pimienta a gusto. AGREGAR el perejil fresco picado y el sofrito anterior.
  • CUAJAR la tortilla por ambos lados en una sartén, hasta dorar a nuestro gusto.



Hacía "siglos" que no publicaba una tortilla, pero prometo no haceros esperar tanto... pues tengo otras en mente, para regalárselas al Club. Y tú, ¿te atreves a prepararla? ¿Te la habías imaginado alguna vez? ¿Cocinas con soja...? Cuéntame que me encanta saber tus opiniones.


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Batch cooking

jueves, 12 de marzo de 2020


Hace meses que os vengo prometiendo, tanto en Instagram como en el blog que iba a hacer un post hablando de qué se trata el batch cooking, cómo me planifico, cómo lo preparo y qué he ido aprendiendo con el paso de las semanas y la puesta en práctica de este método, para organizar mis comidas semanales. Pues bien, ha llegado ese día. 

Antes de entrar en materia, te aviso que éste no es un post con receta y listo... a otra cosa mariposa... éste es un post que he preparado con mucho cariño, esfuerzo, cuidado y detalle, para que no se me olvide nada... y puedas guardarlo en tus favoritos, si crees que vas a poder ponerlo en práctica en alguna ocasión. 



Mis fuentes, de las que he ido aprendiendo y, por las que he llegado a tener conocimiento de este método son varias y quiero, también nombrarlas, pues las sigo usando, y las sigo consultando continuamente, al ser inagotables en cuanto a información y se nota que detrás hay un trabajo bien hecho. 

1. Comienzo con el blog de La gloria vegana, fue a través de una de sus fotos en Instagram que vi hace mucho tiempo que me empezó a entrar el gusanillo de saber más sobre esta forma de cocinar y planificarse en la cocina semanalmente.

2. Después conocí (aunque no en persona, que también me gustaría) a Cloé Sucrée y su página Being Biotiful. A parte de su Plan semanal para comer saludable toda la semana, al que te puedes apuntar, pagando una cuota mensual... tiene un libro de título homónimo que me ha ayudado muchísimo a organizar mis ideas y dejar volar, también, mi creatividad.

3. De nuevo os traigo a Ana Moreno, con su último libro Batch cooking, al que estoy enganchadísima y del que también saco continua información y recetas.

4. Y por último, os presento a Venu Sanz Chef, con ella hice un taller on line, gratuito, hace meses que me ayudó bastante a saber cómo poner en práctica todo el método y cómo saber organizar un menú saludable y equilibrado a partir de mis preparaciones.




Pues bien, si quieres saber qué es batch cooking, no demoraré más en decírtelo: un método que te permitirá ganar tiempo y ahorrar dinero y que te asegurará que puedas disfrutar de platos saludables, frescos y caseros con poco esfuerzo todos los días de la semana. Este método consiste, entonces, en dedicar varias horas (de 2 a 3, aproximadamente) un solo día de la semana a preparar grandes cantidades de diversos alimentos que podremos conservar y congelar, además de combinar a nuestro gusto el resto de la semana; asegurándonos que vamos a comer de forma variada y que también podemos ir probando nuevos ingredientes, para no acaban comiendo siempre lo mismo. Por eso, es esencial, a la hora de preparar tu batch cooking que pienses en preparaciones que se complementen y que se puedan combinar fácilmente, para que en tu plato no falten los nutrientes esenciales y sea lo más equilibrado posible: proteínas (25 %), hidratos de carbono (25 %) y verduras (50 %) crudas o cocinadas.

Como he leído en varios sitios, y he comprobado y sigo comprobando en mi misma, en primer lugar, esta forma de cocinar me ha permitido hacer la semana mucho más llevadera, con respecto a la cocina, a parte del descanso mental de no tener que pensar constantemente: "¿qué cocino hoy?".

Pero como todos los métodos, te estarás preguntando... ¿cuáles son las ventajas y los inconvenientes?

Empezaré por el inconveniente, pues yo hasta ahora solo le he encontrado uno... tienes que planificar, comprar y cocinar de una sola vez y con ganas todo lo que comerás durante la semana, al menos yo es lo que hago, para los almuerzos de lunes a viernes y alguna que otra cena, pues estoy también empezando a practicar el ayuno intermitente, pero esto te lo contaré otro día.

Debes tener motivación y ganas de meterte, 2 o 3 horas, dedicadas en cuerpo y mente a cocinar... Yo lo hago el domingo por la mañana y (rara vez, también lo he hecho el lunes por la tarde) pero lo más normal y lo que ya estoy cogiendo por costumbre es hacerlo el domingo por la mañana, pues por la tarde... me la tomo ¡¡LIBRE de todo!! Esto es, que no hago nada, pues es el único día de la semana que puedo dedicarme a mi, a mi descanso, a mis planes, sueños y ensueños... Ahora que es invierno, léase: sofá, manta y peli mala de sobremesa...  en fin, ya os he descubierto mi debilidad... jajaja!!




Eso sí, a pesar de pasar esas horitas en la cocina, cocinando y limpiando toda la cacharreria que se monta, que no es poca, por cierto... después, durante la semana no tendrás que fregar prácticamente nada, ni encender los fogones, aunque cada casa es un mundo, lógicamente. Yo he llegado a limpiar la placa de gas de mi cocina el domingo y no la he vuelto a encender, sin exagerar... por lo menos, hasta el viernes por la tarde. Así que ya me dirás, pues gracias a toda esa comida buena, sana, rica y bien guardada y conservada que tendrás en tu nevera o en tu congelador... el resto de los días, solo tendrás que dedicar de 10 a 15 minutos como máximo a prepararte el tupper o el plato que vas a comer a medio día o por la noche, literalmente, no te miento. Lo calientas en el microondas o lo pasas por la sartén, depende lo que sea... ¡y listo!



Ya hemos hablado del inconveniente, así que ahora le toca el turno a las ventajas o beneficios del batch cooking: ¡¡TODOS!!
  • Optimizar tu tiempo: como te he dicho más arriba, yo utilizo el domingo por la mañana, pero lo mejor es que tú revises tu agenda y escojas el día que mejor se acomode a tus actividades para dedicarles estas 2 o 3 horas, un día a la semana, a preparar tu comida. Con la práctica, le irás cogiendo el tranquillo y cada vez lo harás más rápido y el tiempo que emplees será más eficaz, ya verás.
  • Ahorrar dinero: cocinar más en tu casa y preparar casi todo lo que consumes en la semana tú mismo te hará tener que salir menos a comer fuera. Además, solo tendrás que comprar los ingredientes que vas a utilizar  en las recetas que has planificado, así, sabes lo que tienes que adquirir y evitas caer en coger "chucherías" o antojos extra.
  • Comer sano, casero y variado: tu tupper será la envidia de tus compañeros en la oficina, ya verás... porque verán que llevas comida preparada por ti, equilibrada, bien combinada y con un olor a gloria... mientras, otros, se van al súper de la esquina y se compran la pizza congelada o la tortilla envasada para salir del paso.
  • Hacer la compra una vez a la semana: olvídate de pasar a diario por el súper antes de subir a casa... eso es lo que yo hacía antes, pues tengo un súper en la misma esquina de mi casa. Ahora optimizo mi tiempo y mi dinero haciendo una lista de la compra previamente y ciñéndome a ella. Te aconsejo que compres local o de km 0. Si ves que están de oferta las coliflores, pues compra una o dos, o los tomates (si es verano) o el brócoli... etc. Siempre de acuerdo a los que tengas pensado cocinar y si es de temperada, mucho mejor.
  • Evitar tirar comida: si cocinas lo que compras, no tendrás lugar para desaprovechar nada o dejar que se echen a perder tus alimentos. Si ves que no te va a dar tiempo de comértelo, y aún está en buen estado, congélalo y podrás sacarlo en otro momento para consumirlo.
  • Ensuciar menos: durante la semana, como dije también más arriba, deberás fregar menos, pues tendrás mucha comida adelantada y no tendrás que usar ollas, ni sartenes o cazos... solo platos, vasos o cubiertos, quizás.

¿Qué cocino habitualmente en mi batch cooking?

  • 2 cereales (preferiblemente integrales): arroz integral, quinoa, mijo, trigo sarraceno, cebada, espelta, avena en grano, bulgur, cous cous... Cuécelos con agua o caldo vegetal para darles más sabor. Puedes congelarlos o guardarlos en tarros o tuppers herméticos (preferiblemente de vidrio) en el frigorífico (suelen durar de 3 a 4 días).
  • 2 legumbres, igual que los cereales intenta variar cada semana tus legumbres: garbanzos, lentejas, alubias blancas, negras, rojas, azukis, soja blanca o verde, lentejas caviar, Du Puy o pardinas, etc. Duran en un tupper hermético de 3 a 4 días, con su caldo de cocción o congeladas, sin caldo, hasta 3 meses. Además, tienes la opción de usar legumbres de bote, ya envasadas, que si son de buena calidad, y las enjuagas bien, te dan el apaño que es un gusto y te ahorran la mar de trabajo.
  • Verduras de temporada al horno y de hoja verde frescas. Bien lavadas, con papel de cocina y en un tupper de cristal duran hasta 1 semana.
  • Un básico que me encanta son los boniatos especiados o las patatas al horno, quedan realmente ricos y apetitosos y se conservan, muy bien, siempre en envases herméticos de 4 a 5 días.
  • Un caldo o una crema de verduras para las cenas.
  • Un guiso o estofado de tempeh, seitán, tofu o soja texturizada gruesa, también te servirá para el almuerzo de algún día. Se conservan, perfectamente, de 3 a 4 días en el frigoríficos, en envases de vidrio herméticos. Un truco que yo uso mucho es hacer el doble de cantidad, es decir en vez de dos raciones, que son los que vivimos en casa, hago 4 o 6 raciones y congelo para semanas posteriores, y ya tengo ese guiso ganado.
  • Una salsa de tomate casera, te servirá para mezclarla con una pasta o una arroz hervidos, con una albóndigas veganas o para acompañar unas hamburguesas vegetales, por ejemplo. Duran hasta 1 semana, bien guardada en el frigorífico.
  • Otras preparaciones que suelo hacer son: una vinagreta para las ensaladas, un paté vegetal, como el hummus, para las cenas, algún encurtido o fermentado, que nunca faltan en mi nevera y de vez en cuando, si ese día me levanto inspirada y con más tiempo, preparo un pan con mi masa madre.
  • He visto que mucha gente prepara también para los desayunos algún pudín de chía, o granola, o galletas, o un bizcocho... etc. pero sinceramente, yo no lo hago. Pero, ya digo que el batch cooking es algo muy personal, y que has de adaptar a tu familia o a los hábitos que más os gusten y estéis acostumbrados.

¿Qué orden sigo en mi batch cooking?

  • Remojar desde la noche antes, por ejemplo, las legumbres que vaya a cocinar, si no las quiero usar en conserva, que también valen, si son de buena calidad y te ahorran mucho trabajo.
  • Hornear las verduras que haya elegido, los boniatos, las patatas o la granola (si la haces).
  • Cocer las legumbres (normalmente uso la olla rápida) y los cereales, en ollas normales.
  • Cocinar mi guiso (por ejemplo de lentejas), estofado (de soja o seitán), caldo o crema de verduras.
  • Saltear una verduras a la sartén o freír en poco aceite las albóndigas o hamburguesas, si esa semana he decidido hacerlas.
  • Triturar o batir algún paté (como hummus) o una vinagreta para las ensaladas.

Básicos para hacer un práctico y rápido batch cooking

  • Tener la cocina recogida del día anterior y el lavavajillas vacío.
  • Tener unos buenos tuppers de cristal o de acero inoxidable para guardar todo una vez cocinado. Ya sé que la mayoría los tenemos de plástico, pero lo que sí te pediría es que fueran herméticos y que no calientes nunca nada dentro de ellos. Mejor armar tu plato y llevarlo al microondas, por raciones.
  • Tener preparadas y limpias todas las verduras que vayamos a usar (hojas verdes lavadas y bien guardadas en el frigorífico con papel de cocina (si no las usas envasadas como yo), berenjenas, zanahorias, nabos, puerro, apio, calabacín, patatas, boniatos, bien lavados y pelados.
  • Otro truco, para ahorrar tiempo (que a veces hago) es ponerme una tarde a pelar y cortar cebollas en brunoise y congelarlas. Para ello, se ponen sobre una bandeja sin que estén muy apelmazadas y cuando estén congeladas, la metes en una bolsa de zip en el congelador y ya la tienes lista para otras preparaciones. Lo mismo puedes hacer con los ajos, los pimientos, la coliflor, el brócoli, etc. Todo se puede congelar y tener listo para cuando lo necesites. Es algo que hago solo a veces, no siempre, la verdad. Pero que si te acostumbras, te ayuda bastante a ahorrar tiempo después.
  • Tener los cereales elegidos y medidos o pesados desde el día anterior (ejemplo para dos: 150 gr de arroz integral o, 150 gr de quinoa , o 250 gr de pasta... etc.). Estas cantidades te darán para dos comidas, cada uno.
  • Otra cosa básica es tener un menú ya pensado de antemano, para saber combinar lo que has cocinado.

La práctica... para no morir en el intento

Comenzamos el domingo con un buen desayuno a eso de las 8:30 o 9:00 de la mañana... y máximo a las 10:00 es hora de ponernos a cocinar, sin distracciones y ayuda, si es posible (yo no la tengo nunca...). Pon tu música favorita y... ¡¡comenzamos!!

PASO 1: vamos a hornear las verduras para tenerlas como bases o acompañamientos de distintos platos: 2 calabacines, 2 berenjenas, 1 boniato o un buen trozo de calabaza, un buen puñado de tomates cherry, 1 cebolla y 4 o 5 dientes de ajo. Lava, pela y corta todo en trocitos pequeños, ponlos en un bol grande y alíñalos con sal, aceite de oliva, tomillo y pimienta negra. Mezcla bien y llévalo al horno, en una bandeja grande, a 180 º C durante 30 a 40 minutos, hasta que las verduras estén tiernas y doradas. Si quieres, puedes poner otra bandeja debajo con 4 o 5 patatas, cortadas en trozos o por la mitad, para aprovechar el horno y asarlas, aderezadas con las hierbas y especias que más te gusten. A media cocción, cambia las bandejas de lugar y remueve su contenido, esto es, la de arriba ponla abajo y viceversa, así se hará todo por igual.

PASO 2: mientras ya tenemos el horno funcionando, vamos a utilizar los cuatro fuegos de nuestra vitro o placa de gas. 
  1. En el primer fuego pondremos a cocer un caldo de verduras casero: 1 nabo, 1 puerro, 1 chirivía, 2 ramas de apio, 2 zanahorias, 1 cebolla, 3 o 4 dientes de ajo, 1 patata (opcional) y sal, aceite de oliva, pimienta negra (si te gusta) y 2 o 3 cucharadas de levadura de cerveza. Hervir una hora y media. Colar y guardar en un bote hermético o congelar en raciones individuales.
  2. En el segundo fuego ponemos a cocinar unas lentejas o un estofado de soja texturizada gruesa, lo que prefieras. 
  3. En el tercer fuego pon a cocer el arroz integral que normalmente tarda unos 30 minutos. 
  4. Y en el último fuego, pon a cocer alguna pasta corta como son macarrones o lacitos o tulipanes..., que tardarán el tiempo que indique el paquete, siempre la versión al dente, teniendo en cuenta que los vas a volver a recalentar el día que te los comas. 
  5. Al ser esta la preparación que menos tarda, tendrás pronto libre este fuego para hacer otra receta, por ejemplo, unos garbanzos salteados que después podrás combinar con el arroz y así tendrás un plato único con proteínas de buena calidad.

PASO 3: ya habrá pasado una hora, más o menos, que empezamos a cocinar y tenemos todos los fuegos a tope... te aconsejo que si tienes Thermomix, o algún otro robot de cocina, también lo utilices, como hago yo y ahí cocines una crema de verduras o una salsa de tomate casera, es muy rápido y tardará entre 20 y 30 minutos. Además, mientras se hace puedes usar el utensilio Varoma para hacer unas judías verdes al vapor, por ejemplo.

PASO 4: mientras todo lo demás está en marcha puedes poner a marinar unos filetes de tofu o hacer unas albóndigas o unas hamburguesas, tienes muchas recetas en el blog, así que te recomiendo ver el índice, a parte de las de los enlaces que yo te he recomendado.

PASO 5: es hora de preparar alguna vinagreta para nuestras ensaladas, en esta ocasión hice mi limoneta de sésamo. Es para mis hojas verdes, ensaladas y demás... que la verdad, siempre compro envasadas, para ahorrar tiempo, combinándolas con un poco de las verduras asadas, las patatas o tomatitos cherry, zanahoria rallada, maíz dulce... etc.

PASO 6: una vez tienes todo cocinado y listo, es hora de guardarlo en el frigorífico, bien tapado en tus tuppers herméticos, donde te durará de 4 a 5 días:
  1. Tupper grande de cristal para las verduras asadas.
  2. Tupper mediano de cristal para las patatas asadas.
  3. Bote hermético para el caldo colado.
  4. Tupper o bote hermético para tu estofado de soja o tus lentejas guisadas.
  5. Tupper mediano de cristal para el arroz hervido o la quinoa.
  6. Tupper mediano de cristal para la pasta cocida al dente, y mezclada con un hilo de aceite para que no se quede hecha un pegote.
  7. Bote limpio y hermético de vidrio para tu salsa de tomate o crema de verduras.
  8. Tupper mediano de cristal para tu tofu o albóndigas o hamburguesas veganas.
  9. Botecitos reciclados y limpios para guardar las vinagretas o pestos que hagas.
Y sabes qué... no me mates al leer esto, ahora viene lo mejor: recoger todo el caos que has montado en tu encimera, mesa de la cocina, fogones, y todo lugar útil que hayas utilizado.... jajaja!!

En fin... que así me organizo yo...  quizás te parezca una labor complicada, titánica o que no podrías llegar a hacer nunca... pero te aseguro que para nada lo es, y que lo importante, es no agobiarte, y preparar solo lo que te de tiempo, aún sean dos o tres recetas, y no tantas como te propongo yo..., ya seguro, que te ayuda a organizarte y perder menos tiempo en la cocina entre semana. 

¡Ah! y lo mejor es que comerás sano, de temporada y la tan aclamada y famosa, últimamente: realfooding!! (= comida real sin procesados).




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Ribollita

jueves, 5 de marzo de 2020



Antes de que el invierno se nos escape, es hora de hacer esta sopa, pues es una pena que te quedes sin probarla. A pesar de su origen humilde y campesino, la ribollita es una sopa que se ha puesto de moda, y no me extraña, ¡con lo rica que está!

Este es un plato sencillo, de agricultores italianos, ubicados en los campos y huertos de la Toscana donde al refugio de la noche, al atardecer, junto al fuego de las chimeneas, cada familia se reunía, alrededor del caldero y se preparaba la sopa toscana o ribollita. 

Ribollita significa literalmente en italiano recocido (bollita di nuovo, es decir hervida de nuevo). Pues muchas veces, se aprovechaban las sobras del día anterior, se les agregaba más verduras, legumbres, pan y agua y se ponía de nuevo a cocer... así, la mezcla del pan con las verduras hacía una sopa espesa y casi sin caldo, pero yo he querido cambiar este punto, porque preferí comerme el pan en rebanadas tostadas y no revuelto en la sopa... espero que si algún italiano, purista, ve mi receta no me "mate" por este cambio de la receta original, pues por lo demás no he cambiado nada. Es más, para elaborarla he seguido este video de Giallo Zafferano, un canal de cocina típica italiana que sigo hace años y que me encanta.

Una aclaración, si veis el vídeo, observaréis que también le agregan a la sopa col blanca o repollo, y acelgas, es otra opción, pues ha visto muchas versiones que solo le ponen el cavolo nero como he hecho yo; al ser una sopa humilde y campesina cada casa le ponía lo que tenía en ese momento en la despensa y yo he hecho eso mismo... pues no tenía repollo, ni acelgas, el día que hice la sopa.






Ingredientes:
Para las alubias
- 350 gr de alubias cannellini  secas.
- 1 diente de ajo.
- 1 cucharadita de romero seco o una rama de romero fresco.
- 2 litros de agua.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal rosa del Himalaya y pimienta negra recién molida.

Para la sopa
- Las alubias anteriores ya cocidas.
- 1 manojo de Kale negro toscano o cavolo nero.
- 1 cebolla grande.
- 2 ramas de apio.
- 2 zanahorias.
- 1 patata.
- 3 o 4 tomates rallados o en trozos sin piel.
- 200 gr de pan duro, mejor si es de hogaza.
- Sal, pimienta negra, tomillo y copos de chile picante o pimienta de Cayena en copos.
- Aceite de oliva virgen extra. 

Preparación:
De las alubias 
  • REMOJAR las alubias desde la víspera, al menos 8 horas, en agua fría.
  • ESCURRIR las alubias y ponerlas en una olla con el ajo, el aceite y el romero. CUBRIR con el agua y hervir al menos 1 hora o hasta que estén tiernas.
  • AGREGAR la sal y la pimienta al gusto una vez que estén tiernas. 
  • RETIRAR del fuego, y separar en dos partes. BATIR una parte de las alubias, hasta obtener una crema ligera y RESERVAR la otra parte de las alubias, enteras, para agregarlas a la sopa en el último momento.
De la sopa
  • HACER un sofrito con la cebolla bien picada, el apio a trocitos y la zanahoria en rodajas o medias lunas. Cuando la cebolla comience a transparentar, AGREGAR la patata chascada en trozos.
  • PONER los tomates triturados o pelados y cortados en trozos. REVOLVER.
  • AÑADIR la col kale a trozos de unos 3 cm. sin el tallo duro de la base.
  • CUBRIR con el caldo de las alubias molidas y agregar algo más de agua si veis que se queda muy seco. HERVIR a fuego bajo durante unos 40 o 45 minutos.
  • Por último, AGREGAR las alubias enteras reservadas, y ajustar de sal y pimienta negra recién molida. AGREGAR también unos copos de pimienta de Cayena al gusto. 
  • NOTA: Ahora, es cuando puedes poner la sopa en una sopera, intercalando capas de pan y de sopa, y la dejas reposar en el frigorífico durante al menos dos horas, para después recalentarla y servirla. O bien, como hice yo, no la mezclas con el pan... sino que tuestas el pan en rodajas y sirves junto a la sopa, tal cual. A mi me gusta más de esta manera (aunque sé que no es la original).


Esta sopa es un espectáculo y os aseguro que está riquísima, encontré el caolo nero o kale toscana en el mercado de payeses de mi barrio y me dio tanta alegría que, en seguida, se me vino a la cabeza para hacer esta sopa; pues llevaba años queriéndola traer al blog y no había tenido la ocasión. 

Y tú, ¿conocías esta sopa de origen toscano? ¿Te atreverías a probarla? ¿Has comido alguna vez la kale toscana o rizada? Cuéntame que sabes que me encanta leerte. Saludos y hasta la próxima semana, a disfrutar la sopa... 

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Tarta de galletas... y FELIZ 7º CUMPLEBLOG!!

jueves, 27 de febrero de 2020



¡¡Esta semana La Olla Vegetariana está de cumpleblog!! Ya van 7 años que comparto con vosotros mis recetas y hace unas semanas, mi amiga Lola, en su blog Con Sabor a Huerto, publicaba una tarta de galletas parecida a la que hoy os enseño, para celebrar el cumpleaños de su marido... y, qué queréis que os diga, fue un amor a primera vista, porque al ver sus fotos y leer su entrada, me vinieron a la memoria infinidad de recuerdos de mi infancia, y de momentos vividos comiendo esta misma tarta, o una parecida, da igual, y fue tan bonito que supe enseguida que tenía que prepararla para publicarla en el blog, aunque como comprobaréis no es el estilo de recetas que suelo publicar... con leche de vaca, con chocolate, con azúcar, con galletas industriales... pero un día es un día y fue tanto el antojo que tuve que hacerla, así que al final la adapté un poquito por aquí y un poquito por allá y quedó un postre riquísimo con el que me apeteció muchísimo celebrar mi cumpleblog y aquí está.

Para hacerla seguí un vídeo que encontré en YouTube que me gustó mucho y si lo seguís al pie de la letra, como mi receta, os aseguro que os quedará perfecta. Eso sí, lo bueno es hacerla y dejarla reposar bien tapada en el frigorífico, de un día para otro, y por último, antes de llevarla a la  mesa, decorarla con el coco o con cualquier otra cosa que se os ocurra.

Bueno... ya van 7 años amigos, 7 años compartiendo recetas, 7 años compartiendo mi estilo particular de en la cocina (pues cada uno tiene el suyo), 7 años compartiendo historias vividas en mi día a día, 7 años con penas y alegrías, 7 años con más o menos ganas... con rachas de una creatividad imparable y con rachas de menos... y 7 años en los que, lo mejor que me llevo, son todas vuestras muestras de cariño, aprecio y sinceridad compartida a través de los preciosos comentarios y mails que muchos de vosotros y vosotras me dejáis en mis distintos post. ¡Qué bueno! Esa es la parte que más me gusta y la que me impulsa y me motiva para seguir adelante.

¡Guauuu...! Ni por un momento me imaginé cuando empezaba por aquel 24 de febrero de 2013 que esta aventura iba a durar tanto... ¡Y qué dure... más, sí quiero! ¡Lo que me echen! Pues siento que La Olla... ya ha tomado su propia personalidad y me encuentro en un momento, bonito, álgido, imparable y con muchas ganas de seguir compartiendo con vosotros mi cocina... pues, vosotros me demostráis, semana a semana, tan buena acogida, que eso me motiva a seguir compartiendo un pedacito de mi vida, por este medio.

Así que sigamos adelante... pues en próximas recetas tengo muchas más cosas que contar y compartir, ¿me acompañas?



Ingredientes:
- 350 gr galletas rectangulares (dependerá del tamaño de tu molde).
- 200 gr de chocolate negro para postres.
- 100 ml de nata vegetal para montar.
- 2 sobres de preparado para flan (usé de la marca Potax).
- 1 litro de leche de soja + 100 ml para mojar las galletas.
- 3 cucharadas de azúcar.
- Escamas o coco rallado para decorar (opcional).

Preparación:
  • DISOLVER el preparado de flan en un vaso de leche a temperatura ambiente.
  • CALENTAR el resto de la leche en un cazo con las tres cucharadas de azúcar.
  • Cuando rompa a hervir RETIRAR del fuego y AÑADIR la leche con el preparado de flan. REMOVER muy bien hasta integrar por completo.
  • VOLVER a colocar a fuego bajo y REMOVER constantemente hasta que espese.
  • COLOCAR en un molde rectangular una capa de galletas, mojadas en la leche reservada (los 100 ml).
  • VERTER la mitad del flan hasta cubrir por completo las galletas.
  • COLOCAR otra capa de galletas, nuevamente remojadas en la leche.
  • VERTER la otra mitad del flan. ACABAR con una última capa de galletas remojadas.
  • REFRIGERAR como mínimo 1 hora.
  • CALENTAR la nata y cuando empiece a hervir RETIRAR del fuego. AÑADIR el chocolate y REMOVER hasta que esté fundido. 
  • VERTER por encima de la tarta e IGUALAR con una espátula de silicona. 
  • DEJAR enfriar de nuevo hasta que esté cuajado, mejor de un día para otro.
  • DECORAR con las escamas de coco antes de servir (opcional).

Es una tarta muy sencilla, económica y resultona, para nada dulce y te deja un sabor exquisito en el paladar; me ha encantado y me ha recordado, muchos cumpleaños de mi niñez, celebrados en casa de mis amigos o incluso en mi casa... ¡Aquellos maravillosos años!

Nos vemos la semana que viene, hasta entonces, sed felices.

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Churrasco de la ternerita feliz con chimichurri

jueves, 20 de febrero de 2020



No sé por qué no he preparado esta receta antes... Y ha sido por la insistencia de mi marido, al pedírmela, que me decidí a probar... a ver qué salía, y no pudimos quedar más satisfechos. 

Este churrasco es libre de grasas satiradas, de hormonas, de tóxicos y de crueldad; pues no tuvimos que sacrificar a ninguna ternerita para llevarlo a nuestra mesa, y eso nos encanta. El resultado, a la vista está y si quieres saber cómo sabe y su textura te puedo decir que merece la pena probarlo. Es muy fácil de preparar y queda muy parecido a la carne, digo parecido, no igual, para que nadie se lleve a engaños.

El seitán es un preparado alimenticio a base de gluten de trigo, y la diferencia entre un seitán y otro, básicamente, está en los demás ingredientes que le pongas para enriquecerlo, nutricional y gustativamente hablando. Al ser una fuente de proteínas incompleta, se le suele añadir algún otro ingrediente que le aporte más proteínas, como legumbres (en mi caso lentejas) frutos secos o setas, tanto secas como naturales rehogadas y trituradas. 

Evidentemente, si eres celíaco, no podrás comer esta carne vegetal, pero hoy en día, cada vez hay más opciones para reenplazarla, como el tempeh, el tofu o las hamburguesas veganas de nueva generación... de las hablaremos otro día.

Mi marido se ha enamorado de este churrasco, y no porque eche de menos el comer carne, sino porque sé que echa de menos todo el ritual, que para los argentinos, supone el preparar un asado, y compartir lindos momentos con la familia y amigos, acompañados de unos buenos mates, una buena música folklórica y bebida y comida, para que todo el mundo quede satisfecho... en fin, es que ya son ocho años sin viajar a su tierra, y eso es mucho tiempo.

Ingredientes:
Para el churrasco de la ternerita feliz
- 180 gr de gluten.
- 2 cucharadas de levadura nutricional.
- 2 cucharadas de especias para carne o barbacoa.
- 3 cucharadas de puré de tomate.
- 1 cucharada de ajo en polvo.
- 1 cucharada de cebolla en polvo.
- 1 cucharada de agar agar.
- 1 cucharada de aroma de humo (líquido o en polvo).
- 1 cucharada de salsa de soja o tamari.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- 75 gr de lentejas cocidas.
- 30 gr de nueces (también pueden ser almendras, anacardos, cacahuetes o avellanas, por ejemplo).
- 90 gr de agua.
- 1 cucharada de aceite de coco o de oliva.
Para hervir la carne vegetal: 2 litros de agua, 1 hoja de laurel, 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya y 1 cucharada de salsa de soja o tamari.
Para asar o hacer en la barbacoa: untar los churrascos con un poco de salsa de soja oscura.

Para el chimichurri
- 1/2 taza de aceite de oliva.
- 1/4 taza de vinagre de manzana (fermentado con la madre).
- Zumo de un limón.
- Un manojito de perejil fresco picado (sin los tallos duros).
- 1 diente de ajo prensado o machacado.
- 1 cucharada de orégano seco.
- 1 cucharadita de pimentón dulce o picante.
- 1 cucharadita de ají molido (son escamas de pimienta Cayena molida).
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.



Preparación:
Del churrasco de la ternerita feliz
  • MEZCLAR todos los ingredientes secos con un tenedor en un bol grande.
  • BATIR las lentejas con las nueces,  el aceite de coco y el agua.
  • AÑADIR el batido a los ingredientes secos.
  • AMASAR durante unos 10 minutos.
  • DIVIDIR la masa en dos trozos.
  • APLASTAR con un rodillo dándole forma de churrasco.
  • HERVIR durante unos 40 o 45 minutos.
  • Una vez hervido, DEJAR enfriar por completo.
  • ASAR los churrascos en una sartén o mejor a la parrilla (barbacoa) untados con 1 cucharadas de salsa de soja oscura.
Nota: a la hora de comer los churrascos, a parte de la salsa chimichurri, le viene fantástico rociarlos con unas gotas de zumo de limón, en el mismo plato; este toque cítrico me vuelve loca... probadlo y ya  me contaréis.

Del chimichurri
  • MEZCLAR todos los ingredientes en un bol y guardar en un bote de cristal, bien tapado, dura bastante tiempo a temperatura natural, pero también lo puedes meter en el frigorífico.
Para acompañar
  • Unas patatas fritas y una ensalada mixta (lechuga y tomate), es lo más típico en Argentina.


Me encantaría que me dijeras en comentarios, si has probado alguna vez el seitán, si te gusta, si lo odias... o si te atreverías a probar mi churrasco de la ternerita feliz... 

Nosotros nos vemos la semana que viene, con otra recetita vegana o vegetariana... ¿qué será?

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