Ensalada de brócoli con 4 ingredientes

jueves, 27 de septiembre de 2018



Fácil, ligera, saludable y atractiva es esta ensalada de brócoli o cuscús de brócoli. 

Sí, ya sé que después del estofado rosa otoñal que os mostraba la semana pasada, todos estáis esperando cuchareo, panes, bollería, platos de pasta... etc. y no un plato frío y crudo como éste, pero en absoluto hay que olvidarse de las ensaladas o verduras crudas cuando llega el fresquete... pues son una parte importantísima de nuestra nutrición diaria. Además, la puedes combinar, perfectamente, como un primer plato y seguir con un salteado, o un estupendo estofado vegetal como el de la semana pasada. En fin, que lo importante es comer rico, saludable y sencillo, sobre todo eso, que en la época en que vivimos, que todos vamos a 1000 r.p.m., lo mejor es no liarse mucho en la cocina. 

A veces menos es más... y en esta ensalada se confirma perfectamente esta regla. Con solo 4 ingredientes y un buen aliño tienes la vida solucionada...



Ingredientes:
- 1/2 cabeza de brócoli.
- 1 manzana.
- Un puñado de arándanos secos.
- Un puñado de anacardos.

Limoneta de sésamo (mi aliño favorito):
- Zumo de 1 limón.
- 6 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- 2 cucharadas de sésamo (molido).
- Sal rosa del Himalaya a gusto.

Mezcla todo con la batidora de mano o turmix y la tendrás lista. Como sale bastante aliño, te recomiendo que lo guardes en un botecito de vidrio y que lo guardes en el frigorífico para usarlo, también, en otras ensaladas.

Preparación:
  • Cortamos el brócoli en arbolitos y lo rallamos o lo procesamos hasta que quede como si fuera cuscús o granos de arroz.
  • Lavamos y pelamos la manzana (si se prefiere), la cortamos a cuadraditos.
  • Mezclamos el resto de ingredientes con la limoneta y dejamos reposar en el frigorífico al menos 1/2 hora antes de comerla.

Como veis más fácil no puede ser y queda muy rica y saciente. Al ser crudo, aprovechamos al máximo las propiedades del brócoli, las asimilamos mejor y es más refrescante. Eso sí, tendrás que masticar muy bien, lo que te ayuda, en cierto modo a comer menos, también, pues te cansas antes... jajaja!!

Nos vemos la semana que viene, deseo que seáis felices y disfrutéis mucho con vuestros seres queridos. 


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Estofado rosa de otoño

jueves, 20 de septiembre de 2018



Inusual, nutritivo, de temporada, facilísimo y con un color tremendamente divertido y atractivo. Esto, y mucho más me inspiró este estofado tan rico y diferente, a la vez. Nada más verlo supe, de inmediato, que tenía que probarlo. Y no me ha defraudo. Tiene todo lo que esperaba y más...

Me recuerda a la cocina hogareña del Este de Europa (aunque creo que tiene su origen en un estofado con carne de origen alemán, pero no me he entretenido en averiguarlo), y mira que jamás he estado allí, pero como sé que los encurtidos y las raíces o tubérculos les encantan, me imagino que podrían llegar a hacer un estofado con estas características. Quizás, seguro, con algo de carne de cordero, cerdo o vacuna; pero yo lo prefiero vegano, como el que me apeteció comer, en cuanto lo vi.

Oficialmente, mañana, comienza mi estación favorita del año. Por fin se va acabando el verano que tanto me agobia por el calor, y eso que es la época en que tengo vacaciones... pero no compensa, el calor tan horrible que hemos pasado y que aún, está dando los últimos coletazos.

Quiero que lleguen los días de lluvia, en los que apetece ponerte una chaqueta y zapatos cubiertos. Lo único que no me gusta demasiado, es que las horas de luz se van reduciendo cada día un poquito más... y eso de que a las 17.30 horas ya sea de noche no me apetece... parece cómo que el día se te escapa. Pero, qué le vamos a hacer, no se puede tener todo.

Aún así, ya estamos en otoño y sé que más de uno y una también os gusta a rabiar esta época del año, por las recetas que podemos llegar a preparar con ingredientes de temporada, que todavía conviven en los mercados con los últimos productos de la huerta de verano... eso también es magnífico, pues tenemos mucho más y mejor dónde elegir para llevar a nuestra mesa.

Os animo a probar este sencillo, y yo diría que casi rústico estofado, todo lo que hago con remolacha para mí tiene ese toque terroso y rústico, de huerta, de campo, de naturaleza en estado puro, sin casi manipulación... que me encanta, por eso me gusta ponerle el adjetivo de rústico. Además, no me podréis negar que es precioso, así que vamos a ponernos el delantal, que en un ratito lo tenemos listo.



Este estofado me ha sorprendido gratamente, y con lo fácil que es y lo que me gusta la remolacha y los encurtidos, ya se ha convertido en uno de mis platos estrellas para esta temporada. Lo he titulado, estofado rosa de otoño, pues no se me ocurría nada mejor para dar la bienvenida a esta estación que tanto me gusta. 

Así qué: 3, 2, 1...¡¡BIENVENIDO OTOÑO!! 
ESTAMOS ENCANTADOS DE RECIBIRTE Y QUE TE QUEDES CON NOSOTROS POR MUCHO TIEMPO.



Ingredientes:
Para el estofado
- 250 gr de champiñones Portobello.
- 2 remolachas medianas.
- 3 o 4 pepinillos agridulces.
- 2 o 3 cucharadas de alcaparras.
- 250 ml de agua.
- 200 ml de nata vegetal de soja.
- 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera.
- Aceite de oliva, pimienta y sal.

Para el arroz basmati integral
- 1 taza de arroz basmati integral.
- 4 tazas de agua.
- 2 cucharadas de aceite de coco virgen extra.
- Sal.

Fuente de inspiración: Secret Garden Cuisine

Preparación:
Del arroz integral basmati

  • Comencemos por el arroz. Lavamos muy bien la taza de arroz con agua fría. Ponemos 4 tazas de agua a hervir. Cuando llegue a ebullición, echamos el arroz y lo dejamos cocer, desde que arranca de nuevo el hervor, durante unos 30 minutos. Al ser integral tardará más que el basmati normal.
  • Cuando esté cocido, lo escurrimos muy bien con un colador grande. Entonces, lo volvemos a echar en la olla de cocción y le añadimos el aceite de coco (puede ser también margarina vegetal no hidrogenada) y la sal a gusto. Mezclamos, aireamos con un tenedor y lo dejamos reposar, tapado durante unos 10 minutos. Ya estará listo para servir.
Del estofado rosa de otoño.
  • Aunque os he dejado el enlace al vídeo en que me inspiré, yo lo he realizado de una forma diferente. Os explico.
  • En primer lugar, comenzamos por cortar los Portobello, en cuartos si son muy grandes o en mitades si son más pequeños.
  • A continuación, los saltemos en una sartén u olla, donde haremos el estofado, a fuego vivo para que se doren bien. 
  • Ahora viene la parte en que he cambiado la receta a mi gusto. Pelamos y cortamos las remolachas frescas en rodajas o en medias lunas si son muy grandes, como las mías. Las echamos en la cazuela las sofreímos durante unos minutos, junto con los Portobello.
  • Agregamos las especias: el pimentón dulce, la sal y la pimienta negra recién molida. Damos unas vueltas, y ponemos el agua, y no los pepinillos y las alcaparras como hace la chica del vídeo. Os cuento que esto lo hago así, porque son verduras encurtidas y ya están listas para comer, por lo que prefiero que tengan una cocción muy corta, ya al final, y así quedan más sabrosas y con textura al dente.
  • Tapamos la olla o la sartén donde estemos haciendo nuestro estofado y dejamos que la remolacha se ponga tierna, tardará de 30 a 40 minutos. Yo lo dejé unos 35 minutos y aún tenía un poco de textura al dente, lo cual me gustó mucho. Si vemos que se va quedando seco, agregamos más agua poco a poco. Yo tuve que ponerle una taza más, en dos veces. 
  • Ahora, cuando la remolacha ya está a nuestro gusto, ponemos la crema de soja o nata vegetal, y los encurtidos: alcaparras y pepinillos en rodajitas en diagonal. Damos unas vueltas para que todo se integre. Probamos de sal y pimienta, ajustamos si es necesario. Volvemos a tapar y dejamos cocer otros 5 minutos, todo junto. Hasta que los sabores se hayan integrado. Apartamos y está listo para comer.
Nota: mi estofado salió más rosita y no tan burdeos como el original, pues agregué más nata vegetal. Le puse todo el botecito que trae 200 ml y en la receta aproximadamente ella le ponía unos 100 ml, pero a mi, personalmente, me encantó pues estaba cremoso y suave al paladar. Con una textura muy agradable. Además del sutil crujiente de los encurtidos y la remolacha al morderla, lo que le dio un toque original y único.





¿Cuéntame qué te ha parecido la receta de hoy? ¿Te animarías a hacerla? ¿Sabes el origen de este estofado? Si es así, me encantaría que me lo contarás en los comentarios.

Nos vemos la semana que viene con otra receta sabrosa, sencilla y de temporada. Hasta entonces, sed felices y disfrutad cocinando, para aquellos que más amáis.


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Untable de manzana

jueves, 13 de septiembre de 2018



¡¡Hola, hola...!!  ¿Hay alguien por ahí?

Pues yo ya estoy de vuelta, aunque te confieso que la operación retorno me está resultando difícil, perezosa y cuesta arriba este septiembre... Vaya tela qué desidia, qué desgana y qué ganas de seguir "no haciendo nada...", vagueando... (literalmente) me ha agarrado esta primera quincena del mes de septiembre. Los 20 días de vacaciones que he tenido en agosto se han pasado volando... y ya son solo un bonito recuerdo en mi retina.

Pero bueno, algún día hay que plantarse con los pies en el suelo y ver que la vida sigue y que hay que ir a trabajar, con ganas, y hacer las cosas de la casa y las recetas del blog, con ganas... Así, que la otra tarde me puse y preparé en un momento, esta exquisita receta para reincorporarme a mi vida bloguera.



Literalmente, te enamorarás de este untable o mantequilla de manzana, sí, como lo oyes, o mejor dicho, cómo lo lees, MANTEQUILLA DE MANZANA, en el preciso momento que te metas la primera cucharada en tu boca. Es espectacular: suave, aromática, untuosa y muy, muy agradable al paladar. Y lo mejor... que solo necesitas, 5 ingredientes y 15 minutos para tenerla lista.

A partir de ahora, querrás tener un bote permanentemente en tu frigorífico. No podrás vivir sin ella, y aunque no la he probado, se me ocurre que podemos hacerla, también, en caso de no tener cerca un bote de mantequilla de anacardos, con mantequilla de almendras o de cacahuete. Además, de usar otras frutas como pera, plátano, melocotón o nectarina, ¿te imaginas... lo rica que debe quedar?. Ya se me hace la boca agua solo de pensarlo. Es más, lo voy a probar, ya verás.



La fuente de inspiración para hacer esta delicia, fue un precioso libro de recetas que este verano me han regalado: Healthy vegan de Marie Laforêt. Es un libro lleno de recetas fáciles, sanas, veganas, plant based y riquísimas, que pronto irás viendo publicadas por aquí. Pues ya le tengo echado el ojo a más de una, que no te puedes perder.

Para arrancar motores, bloguerilmente hablando, te presento este untable tan sencillo que no te dará pereza ninguna hacer y que podrás utilizar como si fuera mantequilla: para poner en las tostadas, para hacer sándwiches dulces o como acompañamiento de gofres, crêpres, etc.



Ingredientes:
- 3 manzanas.
- 120 ml de agua filtrada o mineral.
- 4 cucharadas de aceite de coco.
- 2 cucharadas de mantequilla de anacardos.
- 2 cucharadas de sirope de ágave.
- 1 cucharada de zumo de limón (opcional).

Preparación:
  • Pelamos las manzanas y las cortamos en cubitos pequeños. Las ponemos en una ollita con la cucharada de zumo de limón y el agua. 
  • Dejamos hervir durante 5 minutos tapada, y otros 5 más, destapado, si es necesario para que se evapore un poco el líquido.
  • Después, colocamos esta especie de compota en el vaso de la turmix con el aceite de coco, la mantequilla de anacardos (o de cacahuetes/almendras), y el sirope de ágave. 
  • Batimos muy bien, hasta obtener una pasta suave y lisa con un olor exquisito.
  • Vertemos en un frasco de vídrio limpio, tapamos bien, le damos la vuelta y lo dejamos boca abajo, sobre la tapa, para que haga el vacío hasta que esté frío. Después meteremos nuestra mantequilla en el frigorífico, para conservarla.
Dura aproximadamente, bien tapada, de una semana a 10 días, en perfecto estado, mientras la consumes... pero no creo que llegue a tanto, por lo rica que está.




Las manzanas que he utilizado me las traje del campo de mi padre, en Sevilla y son 100% ecológicas.



Espero que os haya gustado mi propuesta para esta "vuelta al cole", que la probéis y me contéis qué os ha parecido... nos vemos la semana que viene, con nueva receta, con más ganas, ilusión y deseos de compartir con vosotros mis propuestas, veganas y vegetarianas. 


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