Gazpacho verde

jueves, 9 de julio de 2020


En mi recetario de este verano no podía faltar un gazpacho, claro está. Pues con el calorazo que está haciendo día sí y día también... no hay quien se atreva a encender los fogones, así que estoy aprovechando para comer más alimentos crudos, sobre todo, frutas y verduras. Por esa razón, hoy os enseño este gazpacho que se me ocurrió sobre la marcha... mirando lo que había en el cajón de mis verduras del frigorífico.

Vi que tenía un montón de verduras de color verde... así que lo más fácil, rápido y molón, fue juntarlas todas en mi Thermomix y hacer un buen gazpacho, que dejé enfriando unas cuentas horas y resultó ser todo un descubrimiento. No te lo puedes perder... los gazpacho son así, miras lo que tienes, lo juntas, bates a máxima potencia, enfrías y a disfrutar del verano con una cuchara... ¡Ojalá todo en la vida fuera tan fácil como este gazpacho! ¿A que sí?



Ingredientes:
- Unos 300 gr de judías verdes planas.
- 1 calabacín pequeño.
- 1/2 pimiento verde tipo italiano.
- Un buen manojo de perejil.
- Dos buenos puñados de hojas verdes (rúcula, brotes tiernos, espinacas...).
- 1 manzana de cualquier variedad.
- Un puñado de nueces.
- 1 diente de ajo.
- 1 cucharada de vinagre de manzana.
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen.
- 2 vasos de agua aproximadamente.
- 2 cucharaditas de sal rosa del Himalaya.
- 3 cucharaditas de azúcar moreno o miel o sirope de ágave.
- 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida.

Preparación:
  • LAVAR y CORTAR en trozos pequeños todas las verduras (sin pelar, excepto el diente de ajo, que si se pela).
  • COLOCARLAS en el vaso de tu Thermomix o procesador de alimentos.
  • BATIR hasta obtener una crema lisa, fina y suave.
  • AGREGAR más o menos agua dependiendo de lo cremoso que nos guste el gazpacho.
  • PROBAR el punto de sal, pimienta o condimentos.
  • ENFRIAR varias horas en el frigorífico antes de consumir.




Como veis no me he complicado la vida esta semana... y las siguientes serán igual, pues este verano estoy muy vaga para cocinar. Os mando un saludo y nos vemos la semana que viene.



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Noodles fríos en ensalada...

jueves, 2 de julio de 2020




... con lo que hay en la nevera, un lunes, a las 21:00 de la noche. Éste debería ser el título de esta receta; sí, sí, no os miento, que casi no llego esta semana, ¡¡otra vez!! Pues, nada, que aquí me veis el lunes, toda apurada tras un día sofocante de calor, a más no poder... con una humedad ambiental del 66% y sin ganas de hacer la cena... 

Así, que de nuevo, como muchas de nosotras eché mano de mi ingenio y salió este bol de noodles fríos con todo lo que se me ocurrió ponerle... Eso sí, amigas, lo mejor de lo mejor fue la salsa de cacahuetes... ¡Por favor, qué rica estaba! Suave, untuosa y deliciosa, vamos... "para ponerle un piso" por lo que declaro este sencillo plato, mi receta oficial para inaugurar este caluroso verano que se nos ha echado encima, sin pensarlo y, para colmo de males, con la mascarilla puesta.

Vaya tela el tema de la mascarilla. Yo no me niego a ponérmela, por supuesto que no... pero los demás... más de uno/a no se lo toma en serio para nada. En el transporte público, que es obligatorio llevarla puesta... hay quién la lleva por debajo de la nariz, otros por debajo de la boca (en la papada),  otros colgando de una oreja o ¿por qué no? enganchada en el brazo a la altura del codo... o como pulsera... pero vamos a ver, señoras y señores... que hay que ponérsela en la boca, no en cualquier otra parte de nuestro cuerpo, a nuestro libre albedrío... en fin, que opino que deberíamos pensar más en los demás y llevarla dónde hay que llevarla, aunque haga calor... y en algún momento puntual, si vas por calle y ves que no hay nadie a tu alrededor... pues entonces bájatela un poquito, pero en el bus, en el metro, en el súper o en general en los lugares públicos cerrados: ¡POR FAVOR, ponte la mascarilla! Es por tu bien y por el de los demás.

Bueno, que no me quiero enrollar con esto de la mascarilla, que ya hay quien lo hace y a mi no me corresponde, al fin de cuentas.

Yo he venido hoy ha hablarte de esta estupenda, rápida y fácil ensalada de noodles de fideos de trigo que te enamorará desde el primer bocado, ya verás. Es un plato muy típico veraniego en la gastronomía coreana y muy versátiles, pues las salsas y acompañamientos son infinitos, solo tienes que abrir tu frigorífico y echarle imaginación al plato, mientras cueces la pasta. No tiene más misterio... ¿y tú la has probado alguna vez?



Ingredientes:
Para la ensalada
- 250 gr de noodles o fideos de trigo integral.
- Un puñado de tomatitos cherry.
- Un puñado de col lombarda rallada.
- Un puñado de zanahoria rallada.
- Un puñado de tiras de pimiento rojo.
- Un puñado de maíz dulce.
- Un puñado de cubitos de queso Feta (si quieres una versión vegana, sustitúyelo por daditos de tofu).

Para la salsa
- 2 o 3 cucharadas soperas de mantequilla de cacahuetes.
- Salsa de soja al gusto.
- Vinagre de arroz al gusto.
- Mirim o vino de arroz al gusto.
- Aceite de sésamo al gusto.
- Agua en cantidad necesaria para rebajar la salsa.
- No necesita sal, pues la salsa de soja ya es bastante salada.

Preparación:
De la ensalada
  • HERVIR los fideos (noodles) el tiempo que indique el paquete. El mío ponía 4 minutos.
  • ESCURRIR y LAVAR bajo el chorro de agua fría, hasta que estén sueltos.
  • DRENAR toda el agua.
  • Mientres hierven los fideos, CORTAR o RALLAR las verduras de vuestra elección.
  • PRESENTAR colocando en el fondo el bol los noodles y encima los ingredientes que hayáis elegido.
De la salsa
  • PONER todos los ingredientes dentro de un botecito, AGITAR muy bien hasta integrar toda la salsa, PROBAR y rectificar con más salsa de soja o lo que más os guste.
  • SERVIR bañando la ensalada con la salsa y a disfrutar.


Espero que os haya gustado esta ensalada exprés y deseo que la podáis probar este verano, os aseguro que no os defraudará. Besos a tod@s y hasta la semana que viene. 
Ya sabéis, ¡poneos la mascarilla, por faaaaaaa!


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Sushi vegano

jueves, 25 de junio de 2020



No será el sushi más bonito del mundo, ni el mejor hecho, ni el más ortodoxo, quizás, o el más "perfecto"... pero rico estaba un rato... y, sobre todo, me alegra porque es el mío: mi sushi, mi primer sushi... y no será el último, os lo prometo.

Permitidme que os relate, en esta ocasión mi primera experiencia con el sushi... y después pasaremos a la receta. ¿Os parece?

Pues probé el sushi, por primera vez allá por el 2008 o 2009... en un restaurante de Barcelona que se llamaba Sushi Fusión... en el barrio del Born, no sé si aún seguirá pues hace años que no voy por esos lares... Pero lo que si sé, es que me encantó, aunque os confieso que aquella vez fue con pescado, pues aún no era vegetariana (no cambié mi dieta hasta 2010) y también, os confieso, que aún hoy me cuesta "dominar el arte de agarrar los palillos correctamente", pero no me importa, porque me encanta el sushi y eso, no es un impedimento para seguir comiéndolo.

Además, en esta versión vegana me parece que es muy versátil pues puedes usar cuanta verdura o fruta se te cruce en tu camino, el día que te decidas ha probar a hacerla.  Parece complicado, pero no lo es, y, por otra parte, lo que más trabajillo tiene es preparar el arroz, pero una vez te pones a montar los rollitos que después se convertirán en sushi... no tiene más misterio, así que te animo a probar, si aún no lo has hecho, es muy divertido, sobre todo, si lo haces en familia o con amigos.

Solo le pongo un fallo, o mejor dicho, me lo pongo a mí misma... se me olvidó comprar la pasta de wasabi... para "limpiar" la lengua entre bocado y bocado, de igual modo... se comió y se disfrutó mucho. 




Así que me lancé a hacerlo... y éste que veis es el resultado... ¿qué opináis? ¿Os convence?



Ingredientes:
Para el arroz
- 300 gr de arroz para sushi.
- Mismo volumen de agua que de arroz.
- 4 cucharadas de vinagre de arroz.
- 2 cucharadas de azúcar.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.

Para el sushi
- Pepino en tiras.
- Pimiento rojo en tiras.
- Zanahoria en tiras.
- Aguacate en tiras.
- Paraguayo/a en tiras (puede ser mango o plátano, también).
- 4 láminas de alga Nori.
- Salsa de soja para mojar.
- Pasta de wasabi (si te acuerdas de comprarla).

Preparación:
Del arroz
  • LAVAR el arroz, varias veces, con agua hasta que ésta salga transparente.
  • COLAR el arroz y dejar reposar 30 minutos.
  • MEZCLAR en un bol pequeño, el vinagre, el azúcar y la sal, hasta que se disuelvan.
  • RESERVAR la mezcla.
  • COCER el cereal con el mismo volumen de agua que de arroz.
  • CUBRIR con una tapa y COCER a fuego medio hasta que empiece a hervir.
  • BAJAR el fuego al mínimo y HERVIR unos 12 o 13 minutos. 
  • APAGAR el fuego, RETIRAR del calor y DEJAR tapado reposando el arroz durante unos 10 minutos. 
  • PONER el arroz en un recipiente abierto, MEZCLAR con el aderezo de vinagre, sin aplastar el arroz hasta que los granos estén sueltos. ABANICAR al mismo tiempo. 
  • TAPARLO con un trapo mojado para que no se seque.
Del sushi
  • PONER una lámina de alga nori sobre una esterilla de bambú para sushi. 
  • CUBRIR con una cuarta parte del arroz, dejando un espacio de 1 cm al final de la tira de nori.
  • PONER el relleno elegido. 
  • ENRROLLAR apretando suavemente y con decisión el rollo de sushi. 
  • MOJAR la tira de nori que habíamos dejado vacía y CORTAR en ocho rodajas de 1 cm cada rollo de sushi. Con estas cantidades nos salen 4 rollos y 32 rodajas de sushi. 
Servir con salsa de soja y wasabi. Para hacer el arroz me guié de este vídeo que me parece el mejor que he visto, es una chica japonesa, que tiene un restaurante en Valencia y se dedica a dar talleres de sushi y otras comidas de la gastronomía nipona.



Bueno, pues esta ha sido mi primera experiencia con el sushi, en casa, y ya estoy pensando en hacer onigiri, y otras especialidades japonesas con arroz... me a gustado mucho a mí este rollo... jajaja!!!

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Zaalouk, ensalada de berenjenas, al estilo de Marruecos

jueves, 18 de junio de 2020



Sí, ya lo sé... vuelvo con otra ensalada, después de la de la semana pasada... y además, también con berenjenas... Perdonadme, pero es que todo tiene su por qué. Ando como pollo sin cabeza... de acá para allá y de allí para aquí... sin tiempo para nada... se me acumula el trabajo, los estudios, la casa, los compromisos de otra índole, el blog... y en fin, que no me ha quedado más remedio, que echar mano de esta ensalada que preparé el año pasado, al final de verano y principios de otoño, que se quedó en el tintero, sin ver la luz... y hoy, le ha llegado su turno, para "salvarme" y poder publicar algo decente este jueves. (A ver si retomo el ritmo de cocinado, edición y publicaciones... que últimamente lo tengo manga por hombro...).

En realidad, se podría decir que esta es una versión del Zaaluk de berenjenas (denominado también caviar de berenjenas o simplemente Zaaluk) que es un plato tradicional de la cocina marroquí y turca. Se elabora con la berenjena como ingrediente principal, que se deja cocer hasta tener una textura ideal para hacer puré, aunque ahí radica mi toque personal... no la dejé cocer hasta tal punto, y me quedaron los trozos de berenjena y tomate más enteritos, pero aún así igual de ricos. También se le añade zumo de limón o limones encurtidos (receta que estoy deseando probar...) junto con salsa de tomate y cilantro o perejil picados, además a mi también se me ocurrió ponerle unas hojitas de albahaca, pues me recordó, ligeramente, a la caponata italiana.

Ya verás que es un plato muy sencillo de hacer, económico y sin complicaciones, a parte de que está riquísimo y se puede comer tanto a temperatura ambiente como frío. Aunque reconozco que a mí me gustó más a temperatura ambiente. Una vez más, la cremosidad de las berenjenas, hacen que el bocado, en cada tenedor, sean de un sabor y textura exquisitos.

Los siento por los que no les gusta demasiado la berenjena, pero es que a mí me encanta y en verano, procuro sacarle al máximo todas sus posibilidades, texturas y sabores.






En fin, a ver qué pasa la semana que viene... ¿habrá ensalada, o algo dulce quizás....? Eso sí: "Prometo que no será con berenjenas.... ¡¡jajajaja!!"





Ingredientes:
- 2 berenjenas.
- 4 tomates de rama.
-  3 dientes de ajo.
- 1/2 taza de salsa de tomate casera.
- 1 cucharadita de comino molido.
- 1 cucharadita de pimentón dulce.
- 1 cucharadita de pimienta negra.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- Perejil fresco recién picado.
- Opcional: unas hojas de albahaca. 

Preparación:
  • LAVAR, SECAR y CORTAR las berenjenas en cubos de un bocado.
  • LAVAR, SECAR y CORTAR los tomates en medias lunas (mejor si les quitáis la piel, aunque yo no lo hice).
  • CHAFAR los ajos, con piel, con el dorso del cuchicho
  • SOFREIR los ajos enteros con piel y la berenjena, hasta que esté tierna.
  • RETIRAR y RESERVAR.
  • SOFREIR, en la misma sartén, los tomates con las especias y la sal, hasta que esté cocida, como si fuera una salsa de tomate.
  • MEZCLAR las berenjenas reservadas con el tomate. RETIRAR los ajos o quitarles la piel y dejarlos.
  • SERVIR con perejil o cilantro fresco recién picados y unas gotitas de zumo de limón, si os gusta el contraste agridulce.

Deseo que os haya gustado, y os animéis a prepararla, es muy fácil y lleva implícito todo el sabor del verano. Así como la impronta de la más tradicional cocina especiada marroquí.


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Concentrado vegano de caldo vegetal

jueves, 11 de junio de 2020



Desde que tengo el blog, siempre he tenido ganas de probar algún sustituto para el concentrado de caldo vegetal, los cubitos de toda la vida... pero saludables, se entiende.

Así que desde que vi esta receta en mi Thermomix, me moría de ganas por probarla y, así... sin pensarlo, el domingo pasado me puse manos a la obra y estoy contentísima con el resultado. Como sé que no todos tenéis Thermomix, también os incluyo en la descripción, la forma tradicional de hacerlo, para que como yo, lo podáis hacer, pues os aseguro que es fácil, rápido y económico, además de saludable y gratificante. Aquí, tú mismo controlas la cantidad de verduras y la calidad de las mismas que tu caldo llevará, además de no contener ningún, conservante, estabilizante, glutamato o cosas raras y dañinas para tu organismo.

Algunas sugerencias y trucos que daban en la receta de Thermomix, me parecen apropiadas para comentarlas, así que os la pongo a continuación:

- Si las verduras son muy frescas (y por tanto contienen mucha agua), es mejor programar 40 minutos a la hora de cocerlas. Si lo hacéis al modo tradicional, solo tenéis que dejarlo cocer un rato más, hasta que veáis que el jugo se ha evaporado por completo.

- 1 cucharadita colmada de concentrado es el equivalente aproximado a una pastilla de caldo para 0, 5 litros de agua.

- La sal es el agente conservante de esta receta, por eso lleva tanta cantidad, aunque yo la reduje a mi conveniencia, en la receta original ponía 120 gr de sal gorda y yo solo he usado 100 gr de sal rosa del Himalaya. Aún así, al mezclarlo con tus guisos el caldo no sabrá salado.

- Las verduras que se indican son meramente orientativas, puedes adaptar la receta, perfectamente, a las que tengas en tu frigorífico ese día.

- Para tener un sabor más concentrado puedes añadir más cantidad de setas o champiñones a la receta o incluso poner polvo de setas seco, que ya venden en muchos lugares y es un gran saborizante  UMAMI natural.

- La receta original utiliza 120 gr de queso parmesano rallado, para dar consistencia y sabor a este caldo, pero yo decidí sustituirlo por levadura nutricional en copos, así lo hacía totalmente vegano y apto para intolerantes a la lactosa, por ejemplo.

- Las cantidades que doy son adaptadas por mi, a mi conveniencia, no las que ponían en la receta de la Thermomix, así que al final, casi hice un concentrado a mi gusto.

Bueno, espero que te haya picado la curiosidad y te animes a prepararlo, así me cuentes qué te ha parecido.





Ingredientes:
- 200 gr de apio.
- 200 gr de zanahorias.
- 200 gr de calabacín.
- 50 gr de champiñones o setas frescas.
- 1 cebolla.
- 2 tomates.
- 2 dientes de ajo.
- 2 hojitas de laurel.
- 4 ramas de perejil.
- 100 gr de sal rosa del Himalaya.
- 1/4 taza de vino blanco o agua.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- 1/2 taza de levadura nutricional en copos.


Preparación:
OLLA TRADICIONAL
  • LAVAR, SECAR y PICAR todas las verduras en trozos medianos.
  • PONER en una olla con el resto de los ingredientes, menos la levadura nutricional.
  • HERVIR medio tapado a fuego medio-bajo, durante 35 o 40 minutos, hasta que el jugo esté evaporado y las verduras tiernas.
  • RETIRAR del fuego, agregar la levadura nutricional y moler con la batidora, hasta obtener un puré espeso y concentrado.
  • GUARDAR en un frasco de vidrio limpio y hermético. 
  • DEJAR enfriar antes de utilizarlo y CONSERVAR en el frigorífico.
  • DURA un mes, bien tapado y procurando que no le salga moho. Por lo que hay que taparlo bien cada vez que lo usamos. O bien, seis meses en el congelador. 
  • ACLARACIÓN IMPORTANTE: no sirve que lo pongas en cubitera, para hacer como cubitos de hielo, porque no se va a llegar a congelar del todo, debido a la cantidad de sal que contiene la receta. Por lo tanto, si quieres congelarlo, lo mejor es que lo pongas directamente en el bote de cristal y lo lleves al congelador. Podrás sacar 1 cucharadita perfectamente cada vez que lo necesites, pues ya digo que no congela del todo.
  • AÑADIR 1 cucharadita en cada uso. Igual que el caldo concentrado tradicional.
CON THERMOMIX
  • PONER en el vaso las verduras, el laurel y las hierbas frescas. 
  • TROCEAR 10 seg/ vel 7. BARJAR los ingredientes con la espátula hacia el fondo del vaso.
  • AÑADIR la sal, el vino blanco y el aceite. PONER el cestillo sobre la tapa en lugar del cubilete para evitar salpicaduras.
  • PROGRAMAR 35 min/ Varoma/ vel 2. La mezcla espesará y se secará bastante.
  • RETIRAR el cestillo. AGREGAR la levadura nutricional y TRITURAR con el cubilete puesto 1 min/ vel 4- 7 progresiva.
  • GUARDAR en un frasco de vidrio limpio y hermético. 
  • DEJAR enfriar antes de utilizarlo y CONSERVAR en el frigorífico.
  • DURA un mes, bien tapado y procurando que no le salga moho. Por lo que hay que taparlo bien cada vez que lo usamos. O bien, seis meses en el congelador.
  • ACLARACIÓN IMPORTANTE: no sirve que lo pongas en cubitera, para hacer como cubitos de hielo, porque no se va a llegar a congelar del todo, debido a la cantidad de sal que contiene la receta. Por lo tanto, si quieres congelarlo, lo mejor es que lo pongas directamente en el bote de cristal y lo lleves al congelador. Podrás sacar 1 cucharadita perfectamente cada vez que lo necesites, pues ya digo que no congela del todo.
  • AÑADIR 1 cucharadita en cada uso. Igual que el caldo concentrado tradicional.



Este preparado es muy versátil, huele y sabe de maravilla y es más saludable que cualquier otro caldo de verduras que puedas llegar a probar, te lo recomiendo, seguro. Y tú, ¿has probado a hacer caldo concentrado alguna vez en tu cocina?


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Ensalada de lentejas verdes de Puy con berenjena asada y fresas

jueves, 4 de junio de 2020



Antes de que se acabe la temporada de fresas, os enseño a preparar esta ensalada, que es muy fácil, sabrosa y diferente a lo que estamos acostumbrados.

¿Quién no ha preparado alguna vez una ensalada de lentejas? Todos o casi todos, lo hemos hecho, ¿a qué sí? Pues hoy te animo a usar esta variedad de lenteja, exquisita, pequeña y de tonalidades verdes, que es perfecta tanto para estofados, como para ensaladas y que además tiene Denominación de Origen protegida a nivel europeo, Lentille verte du Puy.

Justamente, este paquete lo compré el año pasado en Carcassone, cuando hice mi escapada de principios de verano... en San Juan, a ver si este año se puede... y ahí se quedó el paquetito de lentejas, con su bonito envoltorio... hasta que decidí que había que usarlas, pues se me iban a echar a perder, y qué mejor ocasión que una rica, simple y perfecta ensalada con varias texturas y plena de sabor, para casi despedir la primavera... Pues fue dicho y hecho, en menos de una hora ya tenía mi ensalada en la mesa. La puedes comer templada, o fría. A mi, reconozco, que me gusta más a temperatura ambiente, gana mucho en sabor y en aroma, así que vamos a prepararla. 





Ingredientes:
Para las berenjenas asadas
- 2 berenjenas.
- Comino.
- Pimentón dulce.
- Hierbas provenzales.
- Sal, pimienta negra y aceite de oliva.

Para la ensalada
- 1 taza de lentejas verdes du Puy.
- Semillas de pipas de calabaza.
- Semillas de pipas de girasol.
- Semillas de lino dorado.
- Un trozo de queso Feta desgranado.
- Un buen puñado de fresas.
- Un buen puñado de canónigos frescos.

Para la vinagreta de mostaza
- 1/4 taza de zumo de limón.
- 1/2 taza de aceite de oliva.
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- 1 cucharadita de miel o sirope de ágave.

Preparación:
De las berenjenas asadas
  • LAVAR, SECAR y PELAR las berenjenas. Cortarlas en cuadrados del tamaño de un bocado. 
  • MEZCLAR en un bol con las especias, la sal y el aceite a gusto.
  • HORNEAR a 180º C durante unos 30 minutos. Deben quedar crujientes por fuera y suaves por dentro. Dejar templar.
  • RESERVAR.
De las lentejas
  • HERVIR con el triple de su volumen en agua, sin sal, de 20 a 25 minutos. 
  • ESCURRIR y REFRESCAR bajo el chorro de agua fría.
  • RESERVAR.
De la vinagreta de mostaza
  • En un botecito MEZCLAR todos los ingredientes y AGITAR.
Montaje de la ensalada
  • COLOCAR en el fondo de un bol los canónigos.
  • MEZCLAR las lentejas con la berenjena asada y las semillas. 
  • COLOCAR sobre los canónigos.
  • TERMINAR la ensalada con trozos de queso Feta desmigado y fresas en cuartos.


Estoy realmente feliz con el resultado de este plato, es de mis preferidos, últimamente, y lo he hecho ya varias veces... hasta lo compartí con unos amigos cuando pudimos juntarnos en la FASE 1!! Así que está totalmente probado que es exquisito. Te lo recomiendo.



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Cau cau vegetariano

jueves, 28 de mayo de 2020





Me gusta hacer comidas de otros países, aunque nunca los haya visitado. Y Perú es un país que me atrae, sobre todo, Machu Pichu, y como tengo muchos amigos peruanos, a los que quiero mucho, y ellos lo saben, siempre es un honor para mí aprender a cocinar platos típicos de su gastronomía, adaptándolos a mi cocina vegetariana. Así que, es lo que he hecho en esta ocasión, buscando información por aquí o por allí, para llegar a este plato, que nos ha encantado, tanto a mi marido como a mi.

El cau cau se elabora con una mezcla de mondongo (aquí se le llaman callos o menudo) cocido​ o pollo​ y papas blancas. Los ingredientes principales son cortados en forma de cubitos, que se cocinan en una base de ají amarillo, palillo o cúrcuma, cebolla, ajo, hierbabuena y perejil picado. Además, como la mayoría de los guisos peruanos, se acompaña con arroz blanco cocido (yo usé integral).

lEl origen de este peculiar nombre "cau cau", tiene varias teorías, entre ellas que viene del idioma quechua ​o de la pronunciación que tenían los inmigrantes chinos del siglo XIX, del fonema caucau para indicar que los ingredientes del guiso debían picarse de manera muy pequeña para cocinarlos. 

A parte del origen incierto del plato, ciertamente, es que está riquísimo es muy sabroso y el uso de la hierbabuena resulta muy interesante. Así que no tardéis en probarlo, ya veréis que distinto es a todo lo que estáis acostumbrado... pero que original a la vez.





Ingredientes:
- 250 gr de setas ostra.
- 2 zanahorias.
- 2 patatas grandes.
- 1 cebolla.
- 3 dientes de ajo.
- 1 taza de guisantes congelados.
- 3 tazas de agua o caldo de verduras casero.
- Un trozo de jengibre fresco rallado de unos 2 cm.
- 1 cucharadita de pasta de ají amarillo molido (es un condimento peruano, se puede obviar si no lo encuentras, aquí en Barcelona, yo lo compro en los supermercados latinos, es picante).
- 1 cucharadita de cúrcuma en polvo.
- 1 cucharadita de comino en polvo.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- Perejil y hierbabuena fresca, un buen manojo. Estas hierbas son imprescindibles, no las obvies, pues son las que le dan el carácter y el sabor peculiar al plato.

Preparación:
  • PICAR en brunoise muy fina la cebolla, el ajo y el jengibre. 
  • COMENZAR a sofreírla a fuego medio en una olla, sin dejar que se dore.
  • AGREGAR los condimentos: pasta de ají amarillo (si la tenéis, si no... la podéis sustituir por una guindilla de Cayena entera, y después la descartáis). La cúrcuma, el comino y la sal. REHOGAR unos minutos.
  • PONER las verduras picadas a cuadraditos: zanahorias, patatas, guisantes y setas. DAR un par de vueltas y AGREGAR el caldo hasta cubrir, no más. 
  • HERVIR  a fuego medio- suave hasta que esté todo cocido y tierno. 
  • Por último; AÑADIR, bien picado, el perejil y la hierbabuena. INTEGRAR y servir con arroz blanco o integral cocido.

Esta receta es tan sencilla y está tan sabrosa y rica, que ya la he repetido varias veces, pues se hace en poco tiempo y es muy apañada con arroz, con pasta e incluso sola... Pruébala y me cuentas... Saludos y hasta la semana que viene.

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