Estofado rosa de otoño

jueves, 20 de septiembre de 2018



Inusual, nutritivo, de temporada, facilísimo y con un color tremendamente divertido y atractivo. Esto, y mucho más me inspiró este estofado tan rico y diferente, a la vez. Nada más verlo supe, de inmediato, que tenía que probarlo. Y no me ha defraudo. Tiene todo lo que esperaba y más...

Me recuerda a la cocina hogareña del Este de Europa (aunque creo que tiene su origen en un estofado con carne de origen alemán, pero no me he entretenido en averiguarlo), y mira que jamás he estado allí, pero como sé que los encurtidos y las raíces o tubérculos les encantan, me imagino que podrían llegar a hacer un estofado con estas características. Quizás, seguro, con algo de carne de cordero, cerdo o vacuna; pero yo lo prefiero vegano, como el que me apeteció comer, en cuanto lo vi.

Oficialmente, mañana, comienza mi estación favorita del año. Por fin se va acabando el verano que tanto me agobia por el calor, y eso que es la época en que tengo vacaciones... pero no compensa, el calor tan horrible que hemos pasado y que aún, está dando los últimos coletazos.

Quiero que lleguen los días de lluvia, en los que apetece ponerte una chaqueta y zapatos cubiertos. Lo único que no me gusta demasiado, es que las horas de luz se van reduciendo cada día un poquito más... y eso de que a las 17.30 horas ya sea de noche no me apetece... parece cómo que el día se te escapa. Pero, qué le vamos a hacer, no se puede tener todo.

Aún así, ya estamos en otoño y sé que más de uno y una también os gusta a rabiar esta época del año, por las recetas que podemos llegar a preparar con ingredientes de temporada, que todavía conviven en los mercados con los últimos productos de la huerta de verano... eso también es magnífico, pues tenemos mucho más y mejor dónde elegir para llevar a nuestra mesa.

Os animo a probar este sencillo, y yo diría que casi rústico estofado, todo lo que hago con remolacha para mí tiene ese toque terroso y rústico, de huerta, de campo, de naturaleza en estado puro, sin casi manipulación... que me encanta, por eso me gusta ponerle el adjetivo de rústico. Además, no me podréis negar que es precioso, así que vamos a ponernos el delantal, que en un ratito lo tenemos listo.



Este estofado me ha sorprendido gratamente, y con lo fácil que es y lo que me gusta la remolacha y los encurtidos, ya se ha convertido en uno de mis platos estrellas para esta temporada. Lo he titulado, estofado rosa de otoño, pues no se me ocurría nada mejor para dar la bienvenida a esta estación que tanto me gusta. 

Así qué: 3, 2, 1...¡¡BIENVENIDO OTOÑO!! 
ESTAMOS ENCANTADOS DE RECIBIRTE Y QUE TE QUEDES CON NOSOTROS POR MUCHO TIEMPO.



Ingredientes:
Para el estofado
- 250 gr de champiñones Portobello.
- 2 remolachas medianas.
- 3 o 4 pepinillos agridulces.
- 2 o 3 cucharadas de alcaparras.
- 250 ml de agua.
- 200 ml de nata vegetal de soja.
- 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera.
- Aceite de oliva, pimienta y sal.

Para el arroz basmati integral
- 1 taza de arroz basmati integral.
- 4 tazas de agua.
- 2 cucharadas de aceite de coco virgen extra.
- Sal.

Fuente de inspiración: Secret Garden Cuisine

Preparación:
Del arroz integral basmati

  • Comencemos por el arroz. Lavamos muy bien la taza de arroz con agua fría. Ponemos 4 tazas de agua a hervir. Cuando llegue a ebullición, echamos el arroz y lo dejamos cocer, desde que arranca de nuevo el hervor, durante unos 30 minutos. Al ser integral tardará más que el basmati normal.
  • Cuando esté cocido, lo escurrimos muy bien con un colador grande. Entonces, lo volvemos a echar en la olla de cocción y le añadimos el aceite de coco (puede ser también margarina vegetal no hidrogenada) y la sal a gusto. Mezclamos, aireamos con un tenedor y lo dejamos reposar, tapado durante unos 10 minutos. Ya estará listo para servir.
Del estofado rosa de otoño.
  • Aunque os he dejado el enlace al vídeo en que me inspiré, yo lo he realizado de una forma diferente. Os explico.
  • En primer lugar, comenzamos por cortar los Portobello, en cuartos si son muy grandes o en mitades si son más pequeños.
  • A continuación, los saltemos en una sartén u olla, donde haremos el estofado, a fuego vivo para que se doren bien. 
  • Ahora viene la parte en que he cambiado la receta a mi gusto. Pelamos y cortamos las remolachas frescas en rodajas o en medias lunas si son muy grandes, como las mías. Las echamos en la cazuela las sofreímos durante unos minutos, junto con los Portobello.
  • Agregamos las especias: el pimentón dulce, la sal y la pimienta negra recién molida. Damos unas vueltas, y ponemos el agua, y no los pepinillos y las alcaparras como hace la chica del vídeo. Os cuento que esto lo hago así, porque son verduras encurtidas y ya están listas para comer, por lo que prefiero que tengan una cocción muy corta, ya al final, y así quedan más sabrosas y con textura al dente.
  • Tapamos la olla o la sartén donde estemos haciendo nuestro estofado y dejamos que la remolacha se ponga tierna, tardará de 30 a 40 minutos. Yo lo dejé unos 35 minutos y aún tenía un poco de textura al dente, lo cual me gustó mucho. Si vemos que se va quedando seco, agregamos más agua poco a poco. Yo tuve que ponerle una taza más, en dos veces. 
  • Ahora, cuando la remolacha ya está a nuestro gusto, ponemos la crema de soja o nata vegetal, y los encurtidos: alcaparras y pepinillos en rodajitas en diagonal. Damos unas vueltas para que todo se integre. Probamos de sal y pimienta, ajustamos si es necesario. Volvemos a tapar y dejamos cocer otros 5 minutos, todo junto. Hasta que los sabores se hayan integrado. Apartamos y está listo para comer.
Nota: mi estofado salió más rosita y no tan burdeos como el original, pues agregué más nata vegetal. Le puse todo el botecito que trae 200 ml y en la receta aproximadamente ella le ponía unos 100 ml, pero a mi, personalmente, me encantó pues estaba cremoso y suave al paladar. Con una textura muy agradable. Además del sutil crujiente de los encurtidos y la remolacha al morderla, lo que le dio un toque original y único.





¿Cuéntame qué te ha parecido la receta de hoy? ¿Te animarías a hacerla? ¿Sabes el origen de este estofado? Si es así, me encantaría que me lo contarás en los comentarios.

Nos vemos la semana que viene con otra receta sabrosa, sencilla y de temporada. Hasta entonces, sed felices y disfrutad cocinando, para aquellos que más amáis.


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Untable de manzana

jueves, 13 de septiembre de 2018



¡¡Hola, hola...!!  ¿Hay alguien por ahí?

Pues yo ya estoy de vuelta, aunque te confieso que la operación retorno me está resultando difícil, perezosa y cuesta arriba este septiembre... Vaya tela qué desidia, qué desgana y qué ganas de seguir "no haciendo nada...", vagueando... (literalmente) me ha agarrado esta primera quincena del mes de septiembre. Los 20 días de vacaciones que he tenido en agosto se han pasado volando... y ya son solo un bonito recuerdo en mi retina.

Pero bueno, algún día hay que plantarse con los pies en el suelo y ver que la vida sigue y que hay que ir a trabajar, con ganas, y hacer las cosas de la casa y las recetas del blog, con ganas... Así, que la otra tarde me puse y preparé en un momento, esta exquisita receta para reincorporarme a mi vida bloguera.



Literalmente, te enamorarás de este untable o mantequilla de manzana, sí, como lo oyes, o mejor dicho, cómo lo lees, MANTEQUILLA DE MANZANA, en el preciso momento que te metas la primera cucharada en tu boca. Es espectacular: suave, aromática, untuosa y muy, muy agradable al paladar. Y lo mejor... que solo necesitas, 5 ingredientes y 15 minutos para tenerla lista.

A partir de ahora, querrás tener un bote permanentemente en tu frigorífico. No podrás vivir sin ella, y aunque no la he probado, se me ocurre que podemos hacerla, también, en caso de no tener cerca un bote de mantequilla de anacardos, con mantequilla de almendras o de cacahuete. Además, de usar otras frutas como pera, plátano, melocotón o nectarina, ¿te imaginas... lo rica que debe quedar?. Ya se me hace la boca agua solo de pensarlo. Es más, lo voy a probar, ya verás.



La fuente de inspiración para hacer esta delicia, fue un precioso libro de recetas que este verano me han regalado: Healthy vegan de Marie Laforêt. Es un libro lleno de recetas fáciles, sanas, veganas, plant based y riquísimas, que pronto irás viendo publicadas por aquí. Pues ya le tengo echado el ojo a más de una, que no te puedes perder.

Para arrancar motores, bloguerilmente hablando, te presento este untable tan sencillo que no te dará pereza ninguna hacer y que podrás utilizar como si fuera mantequilla: para poner en las tostadas, para hacer sándwiches dulces o como acompañamiento de gofres, crêpres, etc.



Ingredientes:
- 3 manzanas.
- 120 ml de agua filtrada o mineral.
- 4 cucharadas de aceite de coco.
- 2 cucharadas de mantequilla de anacardos.
- 2 cucharadas de sirope de ágave.
- 1 cucharada de zumo de limón (opcional).

Preparación:
  • Pelamos las manzanas y las cortamos en cubitos pequeños. Las ponemos en una ollita con la cucharada de zumo de limón y el agua. 
  • Dejamos hervir durante 5 minutos tapada, y otros 5 más, destapado, si es necesario para que se evapore un poco el líquido.
  • Después, colocamos esta especie de compota en el vaso de la turmix con el aceite de coco, la mantequilla de anacardos (o de cacahuetes/almendras), y el sirope de ágave. 
  • Batimos muy bien, hasta obtener una pasta suave y lisa con un olor exquisito.
  • Vertemos en un frasco de vídrio limpio, tapamos bien, le damos la vuelta y lo dejamos boca abajo, sobre la tapa, para que haga el vacío hasta que esté frío. Después meteremos nuestra mantequilla en el frigorífico, para conservarla.
Dura aproximadamente, bien tapada, de una semana a 10 días, en perfecto estado, mientras la consumes... pero no creo que llegue a tanto, por lo rica que está.




Las manzanas que he utilizado me las traje del campo de mi padre, en Sevilla y son 100% ecológicas.



Espero que os haya gustado mi propuesta para esta "vuelta al cole", que la probéis y me contéis qué os ha parecido... nos vemos la semana que viene, con nueva receta, con más ganas, ilusión y deseos de compartir con vosotros mis propuestas, veganas y vegetarianas. 


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Salpicón vegano de verano

jueves, 26 de julio de 2018



Esta es la última receta de esta temporada. El año ha sido muy intenso y el verano se presenta aún más... porque aunque hoy, con esta publicación, cierro las puertas del blog, hasta septiembre, la cosa no termina aquí, que aún me queda trabajo hasta el 10 de agosto y después: mudanza de la empresa, ahí es nada; a ver si para primeros de septiembre estamos ya establecidos en la nueva ubicación y podemos comenzar un otoño tranquilo, para adaptarnos al nuevo lugar, las nuevas instalaciones, etc.

Pero no penséis que me quedaré sin vacaciones... no. A partir del 15 de agosto... Volare, oh, oh... cantare... oh, oh, oh... !! pero eso os lo cuento a la vuelta (jajajaja).

En fin, que ésta no era la receta que tenía prevista para publicar hoy, pero me ha servido para contaros que en Instagram, seguiréis viendo mis cenitas o mis almuerzos, el día que los pueda fotografiar... para que toméis ideas y tengáis un verano más llevadero, en cuento a recetas fáciles y rápidas de preparar.

Este es el caso de este salpicón vegano, que sin querer queriendo... se convierte hoy en el protagonista del verano.

Corta verduritas frescas y jugosas de temporada, unos buenos y aromáticos tomates, si los encuentras en la verdulería, y añádele unos trocitos de tofu con seitán (no me gusta hacer publicidad, pero este es realmente bueno, ecológico, sin soja modificada o transgénica y lo encuentras en Lidl, de momento  es el único sitio donde lo he encontrado, no lo he visto en otros súpers). Te vas a sorprender de lo rico y ligero que queda, a la vez que pondrás un plato rápido y nutritivo en la mesa para la cena en menos de 15 minutos.

Ahh... y yo me lo como con cuchara, con el juguito que se hace a base del aliño y la maceración de las verduras... ¡¡¡Me encanta!!!



Ingredientes:
- 1 bloque de tofu con seitán.
- 1 pimiento rojo.
- 1 pimiento verde.
- 1 pimiento amarillo (opcional)
- 1 pepino.
- 1 cebolla de Figueras (o la que tengas).
- 2 tomates de rama.
Aliño: Sal, aceite de oliva, limón y salsa de soja.
Preparación:
  • Lavamos y secamos todas las verduras. Las cortamos en trocitos bien pequeños. A mi me gusta pelar el tomate (y a veces, hasta sacarle las pepitas) y también, pelar los pepinos, quitándoles a la vez las semillas.
  • Lo cortas todo a cuadraditos muy pequeñitos, al igual que el tofu de seitán y le agregas el aliño: un poco de sal, 2 cucharadas de aceite de oliva, zumo de 1/2 limón y 1 o 2 cucharadas de salsa de soja. 
  • Déjalo reposar, bien mezclado y tapado en la nevera durante al menos 1/2 hora y listo para cenar divinamente...
Si lo acompañas con unas legumbres cocidas, como garbanzos, alubias o lentejas y le añades, al momento de servir unas hojas verdes como espinacas baby, canónigos, rúcula o brotes tiernos. Tendrás un almuerzo estival de lujo y muy fresquito. Para beber, tómate un buen gazpacho y todo arreglado. 


Te deseo lo mejor para este verano, y para tus vacaciones, si es que aún no te las has tomado. Disfruta, sé feliz y nos vemos a la vuelta, con nuevas aventuras, proyectos, ilusiones y metas. 

¡¡Hasta pronto!!


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Bebida de arroz infusionada

jueves, 19 de julio de 2018


Y digo yo, que con lo fácil que es hacer leches y bebidas vegetales en casa... ¿por qué las compramos en el supermercado o en dietéticas, con lo caras que cuestan? Simple y llanamente por comodidad, por pereza o porque no sabemos muy bien cómo empezar a hacerlas.

Pues te voy a dar unas pautas, sencillísimas, para que te animes a preparar alguna y así poder comprobar lo fácil y, sobre todo, ricas que quedan. Para hacer leches o bebidas vegetales el procedimiento es básicamente el mismo en todos los casos, solo hay que tener en cuenta ciertos detalles y el resto es pan comido.


Una de las primeras leches vegetales que aprendí a hacer y que, de hecho, sigo haciendo regularmente en casa, es la leche de almendras. La tienes explicada paso a paso en una de mis primeras recetas del blog.

Las leches o bebidas vegetales se pueden hacer de semillas (sésamo, alpiste, cáñamo, calabaza, girasol, etc.), de frutos secos (almendras, anacardos, nueces, avellanas, etc.), de cereales (amaranto, quinoa, arroz, avena, etc.) y de legumbres (como la soja blanca, por ejemplo). Y en cada caso habrás de tomar ciertas consideraciones previas.

Si se trata de semillas y frutos secos, basta con que las pongas a remojar durante al menos 8 horas y estarán listas, una vez escurridas y lavadas sobre un colador, para hacer tu leche vegetal.

Por otro lado, los cereales y las legumbres necesitan algo más de atención, pues a parte del remojo habitual, es aconsejable hervirlas antes de proceder a hacer la leche. Con el arroz integral basmati, por ejemplo, que es el que hoy he utilizado yo, debes tener en cuanta que tienes que hervirlo durante 10 minutos y después proceder a realizar la bebida vegetal.

Además de eso, en la elaboración de bebidas vegetales es muy importante el colado de la leche, ayudándote de una gasa o lienzo limpio de algodón, o también una bolsa de colar leches vegetales (que ya venden exclusivamente para ese menester) para que no queden grumos o trazas de ingredientes y consigas una mezcla bien homogénea.

Como ves, no son muchos los requisitos a tomar en cuenta y el resultado merece la pena, ya lo verás. 



Ingredientes:
- 700 ml de agua filtrada.
- 30 gr de arroz integral basmati.
- 1 cucharada de aceite de girasol (primera prensada en frío).
- 50 gr de azúcar (a ser posible moreno, de coco... o panela, por ejemplo).
- Una pizca de sal rosa del Himalaya.

 Para la infusión
- 300 ml de agua filtrada.
- 2 saquitos de la infusión que más te guste, yo usé digestiva con manzanilla, hinojo, menta, regaliz.

Preparación:
  • Primero haremos la infusión. Hervimos el agua, y ponemos a infusionar los saquitos durante unos 5 minutos. Después los sacamos y ya podemos hacer nuestra bebida de arroz.
  • Para ello, en un cazo, ponemos a hervir los 700 ml de agua y la infusión, junto con los 30 gr de arroz y la pizca de sal. Una vez pasado los 10 minutos de cocción, en un robot de cocina potente o con cualquier batidora colocamos todos los ingredientes: el arroz hervido con su agua, el aceite de girasol y el azúcar.
  • Trituramos a toda potencia durante 1 o 2 minutos, depende de la potencia de tu robot de cocina.
  • Colamos a través de un paño de algodón o bolsa especial para hacer leches vegetales. Yo tengo una gasa grande, que solo uso para mis leches vegetales y va perfecta. Queda una bebida cremosa, que habrás de agitar bien, dentro de la botella tapada, antes de servirla.
  • Guárdala en una botella limpia de cristal y cuando esté fría métela en la nevera para que se ponga más fresquita aún.
Se puede beber caliente, tibia o fría, de las tres formas esta bebida de arroz basmati está riquísima y es muy aromática.  Guardada en la botella de cristal, en el frigorífico, te durará sin problemas 3 o 4 días. A mi me gusta fría, en el desayuno, acompañada de fruta de temporada y unas galletas de cereales integrales, por ejemplo... ¿y tú, te atreves a probarla?



Nos vemos la semana que viene, con otra receta sencilla para no complicarnos la vida en verano, hasta entonces sed felices.

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