Galette de la Provenza

miércoles, 20 de septiembre de 2017



Una receta sencilla, donde las haya, la que os enseño hoy... la hice hace mucho tiempo, y había perdido las fotos; ahora, he reencontrado algunas de ellas, por eso he querido publicarla... Como veis está preparada en mi antigua casa; pues el escenario de ahora es distinto... 

No sé qué me pasa, a ver si a vosotros os ha pasado alguna vez... a veces, tienes unas ganas locas de hacer una receta; quizá inspirada por algo que te ha sucedido en tu vida, durante ese tiempo; llega la ocasión, la haces y de repente... dejas las fotos olvidadas y la entrada en borradores a medio empezar por meses, meses y meses (os confieso que me ha pasado por incluso años...).

Después, un buen día encuentras esas fotos... o parte de ellas y las ves con otra mirada... y con ganas de terminar de una vez de editarlas y que vean la luz... a mi me ha pasado esta situación infinidad de veces y seguro que a algunos de vosotros también....

Este es el "extraño" caso de esta galette, y mira que es bonita, con su aspecto rústico, sencillo y apetecible... os invito a preparar una para el próximo fin de semana, pues es fácil, económica, riquísima y queda genial en la mesa. Además de que la puedes preparar con antelación, para la cena o para el día siguiente y ya solo tienes que calentarla un poquito en el horno... y listo!!




Ingredientes:
Masa
- 100 ml de aceite de oliva.
- 200 ml de agua tibia.
- 1 cucharadita de sal.
- Harina integral de espelta, cantidad necesaria.

Relleno
- 1 cebolla blanca.
- 1/2 pimiento rojo.
- 1/2 pimiento amarillo.
- 1/2 pimiento verde.
- 1 calabacín pequeño.
- 1 berenjena pequeña.
- Un buen puñado de champiñones Portobello.
- Sal, aceite de oliva, mezcla de Hierbas Provenzales.

Preparación:
  • Vamos a comenzar haciendo la masa. Pare ello, en un bol ponemos el aceite, la sal y el agua tibia. Lo mezclamos muy bien con un tenedor. Una vez que está todo bien integrado, le vamos agregando harina de espelta, poco a poco, hasta conseguir un bollo de masa tierno, liso y suave. Tapamos y lo dejamos descansar mientras hacemos el relleno.
  • Para hacer el relleno, lavamos, secamos y cortamos todas las verduras en bastoncitos. Las mezclamos en un bol con un poco aceite (sin sal, ni las hierbas) y las colocamos en una fuente refractaria, para horno; llevamos a hornear a 180 º C, durante 30 o 40 minutos, hasta que estén doradas. A continuación, sacamos la fuente de nuestras verduras del horno y ahora sí, les agregamos sal, hierbas provenzales y un poco más de aceite de oliva al gusto. 
  • Estiramos la masa, rellenamos, doblamos los bordes con los pliegues típicos de la galette y horneamos a 180º C, durante unos 25 a 30 minutos, hasta que la masa esté dorada y crujiente. 
Un apunte, la cuestión de no poner a nuestras verduras ni sal, ni condimentos, para hornearlas, solo aceite es porque así logramos que se hagan en su propio jugo, sin que se quemen las hierbas que utilizaremos para dar perfume y sabor a nuestra tarta vegetal. 

Para degustar esta fragante y preciosa tarta, lo mejor es hacerlo con una fresca ensalada de hojas verdes, que en esta ocasión, también acompañé como me aconsejó mi querida amiga Sandra, con unos melocotones dorados en la satén y unas rodajas de tomate, de la misma manera. Así, lo que conseguimos es que la fruta se caramelice ligeramente en su propio jugo y desprenda una roma absolutamente irresistible. Por otro lado, también usé un rico vinagre de frambuesas que había comprado hace tiempo, en una de nuestras cortas escapadas a Francia; así que el ambiente francés aquel día estuvo servido tanto en la conversación, como en el plato. 



Recuerda que nos vemos los jueves, a las 9:00 con un nuevo post. Hasta entonces, sé feliz y disfruta cocinando.. 

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MATE TIME con bizcochitos y chipá.-

jueves, 14 de septiembre de 2017




El mate... esa gran seña de identidad de los argentinos...

Hasta el 2005 solo había oído hablar del mate a través de mis clases de  Literatura Hisnoamericana, en la universidad, y con la lectura del Martín Fierro, un poema narrativo, escrito en verso por José Hernández en 1872.

Después, lo empecé a tomar cuando conocí a mi marido, que me llevó por los caminos del "vicio matero", jajaja!! Ahora, ya no puedo pasar ni un día sin tomar unos mates, ya sea a la mañana o a la tarde... Y las tardes de verano, en casa de mis padres, dan para mucho, es por eso que buscando, buscando, encontré esta receta del chef y periodista argentino, Pablo Martin, que no tardé en preparar para tomar unos mates a la tardecita, como dicen en Argentina...

Aunque no toméis mate, también podéis hacer estos bizcochitos salados que acompañados con té, café unos refrescos están buenísimos; así que os lo recomiendo.

En la foto de arriba también veis unos ricos chipá, que son unos panecillos hechos con almidón de mandioca o yuca y queso, típicos de Paraguay y el nordeste argentino que os voy a dar la receta, también, pero si queréis ver un vídeo de mis manos, mostrando cómo los preparamos, mi hermana Concha y yo, la podéis ver, en su blog DBM; fue en verano...  y en casa de mis padres, en una de esas otras tardes de verano en las que una se mete en la cocina para pasar el rato y salen cositas como éstas...



BIZCOCHITOS SALADOS, VEGANOS E INTEGRALES PARA EL MATE

Ingredientes:
- 300 gr de harina integral fina, de buena calidad. La harina, por supuesto, también puede ser blanca. El usarla integral, en mi caso, es solo porque así tiene más fibra.
- 2 cucharadas sopera de mix de semillas, ya sean pipas de girasol y calabaza, semillas de sésamo, de lino, de chía, de amapola, etc. Las que tengáis en casa.
- 100 ml de aceite vegetal, puede ser girasol, maíz, coco... etc. Yo no recomiendo el de oliva, al menos el virgen extra, pues es muy intenso y puede sentar, en este caso, mal a la digestión, pero si tenéis uno de tipo suave, quizás puede ir bien. 
- 150 ml de agua tibia.
- 1 cucharadita de sal.
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio.

Preparación:
  • En un bol mezclamos con un tenedor el agua, el aceite, la sal y la levadura química. 
  • Después vamos añadiendo la harina poco a poco hasta formar una masa suave, lisa y blanda, pero que no se pegue a las manos. Dejamos descansar nuestra masa, tapada con un trapo limpio unos 15 minutos.
  • Espolvoreamos la encimera con un poco de harina (ojo de no poner mucha, para que la masa no quede seca) y extendemos la masa con el rodillo en forma más o menos rectangular.
  • Pinchamos la masa con un tenedor y cortamos los bizcochitos del tamaño y forma deseados, lo más clásico es hacerlo en forma redonda u ovalada y los vamos colocando sobre la bandeja del horno con un papel vegetal. Algunos los podemos pintar por encima con leche vegetal u agua y espolvorearlos con azúcar moreno (ésto también es opcional).
  • Cuando estén todos los metemos al horno, precalentado a 180 º C durante 10 o 15 minutos, solo hasta que estén doraditos. No deben quemarse. 
  • Dejamos que se entibien y ya están listos para disfrutarlos con unos buenos mates.



Ahora viene la receta de los chipá... no os podréis quejar que hoy son dos por una...





CHIPÁ

Ingredientes:
- 400 gr de almidón de mandioca o yuca.
- 2 huevos.
- 3/4 taza de leche de soja.
- 100 gr de margarina vegetal.
- 100 gr de mozzarella rallada.
- 120 gr de mezcla de 4 quesos rallado.
- Pizca de sal.

Preparación:
  • En un bol, ponemos unos 300 gr de almidón de yuca, añadimos una pizca de sal, la mozarella y el queso rallado. También ponemos la margarina troceada. 
  • Mezclamos con la mano y estrujanis la masa, para deshacer la margarina. Quedará suelta y ligeramente granulada.
  • Añadimos la leche, yo uso siempre de soja, y los huevos.
  • Volvemos a mezclar, estrujando con la mano, hasta que todo quede completamente integrado.
  • Añadimos, entonces, el resto del almidón de yuca y seguir mezclando.
  • Volcamos la masa sobre la encimera y amasamos unos minutos, hasta que la masa sea uniforme, y se despegue casi completamente de las manos (quedará un poco pegajosa, pero es normal).
  • Tomamos pequeñas porciones de masa, y hacemos unas bolas del tamaño de una nuez.
  • Las disponemos sobre una bandeja de hornear, con papel vegetal.
  • Precalentamos el horno y horneamos unos 20 minutos a 175 ºC. Tened cuidado que no se os queme el queso, pues si no amargarán... solo deben verse hinchadas y doraditas. Lo mejor es servirlas templaditas, pues es como más ricas están.


Ahora ya no tenéis excusas... pues os doy dos opciones fáciles, rápidas de hacer y sobre todo buenísimas para disfrutarlas con la familia y amigos.




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Quiche de kale & calabacín.-

jueves, 7 de septiembre de 2017

¿Qué hay de nuevo...? Hola a todos y todas, no sabéis cuánto os he echado de menos... Aquí estoy, intentando volver a tomar el ritmo de publicaciones semanales, después de tantos meses... a ver si poco a poco lo voy consiguiendo... Son muchas las cosas que os tengo que contar, pero no quiero lanzarlas todas de golpe, así que iré "desgranando" curiosidades tranquilamente... jajaja!!! De momento, os enseño esta rica quiche que fue la última receta que hice en mi antigua casa... ahora vendrán nuevas ideas y recetas, pues ya tenemos un nuevo hogar, como muchos de vosotros sabéis... pero aún quedan muchos detalles por perfilar y pulir, así que arrancamos!!!


Nuestro huerto comienza a dar sus primeros frutos este año... y hemos recogido un lindo manojo de kale (o col rizada), además de dos hermosos calabacines, después que el año pasado se echó a perder, por el calor, toda la cosecha...; pero este año, las plantitas están ahí resistiendo como campeonas.... además como ha llovido más durante la primavera, les ha dado tiempo de hacerse más fuertes y crecer para poder llegar a dar frutos... de momento han sido dos, pero estoy segura que serán algunos más... 




La quiche... o tarta vegetal, como a mi me gusta llamarla, es una receta que hago bastantes veces en casa, siempre utilizando las verduras de temporada que tenga en mi frigorífico. Así, que para hacer esta de hoy, usé las que mi marido me acaba de traer de la cosecha. Es una pena que no me di cuenta de hacerle fotos, pues las calabacines eran verdes y brillantes, con una piel suave, tersa y preciosa. Pero como aquí, lo que importa, también es el sabor, os contaré que esta quiche quedó bien sabrosa, aromática y con una masa crujiente y apetecible; al haber usado para hacer la masa copos de avena...

Este masa, ya os la he enseñado muchas veces, es la que siempre hago par mis tartas saladas, pero hoy se me ocurrió agregarle copos de avena, pues tenia el bote en la encimara, porque los había usado para el desayuno, y pensé que no quedarían nada mal en la masa... y así fue. Quedó una masa espectacular!!! 



Una tarta vegetal siempre es motivo de celebración.... pues son platos que, a pesar de ser sencillos de preparar, después quedan preciosos en el plato, acompañados de unas hojas frescas, crujientes y verdes de cualquier tipo de lechuga.

Ah... se me olvidaba decir que  esta lechuga que veis en las fotos y el hermoso ramo de hierbabuena también son de mi huerto...

Ingredientes:
Masa
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra.
- 100 ml de agua.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- 1 taza de copos de avena finos.
- La harina de trigo integral que admita.

Relleno
- Un manojo de kale  o col rizada ecológica de mi huerto.
- 1 calabacín ecológico de mi huerto.
- 1 puerro (solo la parte blanca.
- 1 huevo de gallinas felices (de la granja de mi padre).
- Un puñado de queso parmesano recién rallado.
- Sal, aceite de oliva, pimienta negra.

Preparación:

  • En un bol grande mezclamos el aceite, el agua y la sal de la masa y removemos bien con un tenedor. Después agregamos los copos de avena y seguimos mezclando y, por último, vamos agregando poco a poco la harina integral hasta obtener una masa suave, homogénea y que no se nos pegue a las manos. Usaremos al rededor de unos 250 a 300 gr de harina, pero yo siempre la agrego a ajo y poco a poco, comprobando con el tacto de las manos el punto de la masa. 
  • Ahora nos ponemos con el relleno, mientras dejamos descansar un ratito la masa tapada con un paño limpio, para que no se reseque. 
  • Para ello, picamos el puerro, y lo ponemos a sofreír en una olla con un poco de aceite hasta que comience a verse transparente. 
  • Después agregamos el calabacín, lavado y cortado en medias lunas. También pondremos la kale cortada en trocitos o tiras pequeñas, evitando de agregar, el máximo posible del tallo leñoso del centro, pues es muy duro y nos puede resultar indigesto. Sofreímos todo junto durante unos minutos y cuando las hojas de col se hayan marchitado, ya lo podemos retirar del fuego. 
  • Seguidamente, le agregamos sal y pimienta (opcional) a nuestro gusto. Batimos el huevo y lo mezclamos con el relleno. También podemos poner el puñado de queso parmesano recién rallado, o cualquier otro queso que tengáis en casa. 
  • Estiramos la masa con un rodillo y ayudándonos con un poco de harina sobre la encimera y la acomodamos en el molde que vayamos a utilizar. Retiramos de los bordes el exceso de masa, que podremos usar para hacer unos panecillos, por ejemplo, y vertemos el relleno dentro. 
  • Lo llevamos al horno, precalentado, a 180º C durante 30 o 35 minutos. Hasta que la masa se vea crujiente y dorada. 










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Nos vemos la semana que viene... hasta entonces sed felices, disfrutad de las pequeñas cosas y amad a vuestros familias y amigos, cocinándoles platos sanos, sencillos y bien ricos... Besos, yo también os quiero!!!

Bircher Müesli.-

jueves, 22 de junio de 2017



¡¡¡¡A desayunar...!!!!

El Múesli o Birchermúesli que significa literalmente "papilla de cereales de Bircher", es un alimento de origen suizo que se encuentra en el grupo de los cereales, normalmente del desayuno, pero que también se puede consumir de merienda o como cena ligera.

El "bircher" como se conoce entre las personas que lo consumen habitualmente es una mezcla de leche o yogur natural o mezcla de ambos (que cada vez se usan más de procedencia vegetal y biológica), cereales como la avena, el trigo, el centeno o el arroz,  frutas secas (arándanos, dátiles, orejones, ciruelas, pasas, etc) y frutas frescas de temporada, además se le puede añadir semillas (amapola, chía, sésamo, pipas de girasol, pipas de calabaza, etc) y frutos secos (nueces, almendras, avellanas, anacardos, etc.) e incluso zumos naturales de manzana o naranja en pequeñas cantidades. 

Es un alimento muy energético y nutritivo que nos da energía y vigor para aguantar toda una mañana de trabajo o de escuela, en el caso de los niños, y que sin embargo, no nos aporta apenas grasas, pero sí es un cóctel bastante completo de vitaminas, minerales, proteínas e hidratos de carbono de buena calidad.




Desde su invención por el médico naturista suizo Maximilian Bircher-Benner a principios del siglo XX, inspirado en la cena de un pastor en una de sus excursiones con su esposa por la zona de los Alpes, se ha ido popularizando como desayuno sano, nutritivo, energético y saciante. A este médico debemos el famoso múesli, aunque ese desayuno rico y saludable poco tiene que ver con  los actuales mueslis de cereales azucarados y empaquetados que podemos encontrar actualmente en cualquier supermercado..

El bircher múesli es una fuente constante de salud, así que no dejes de probarlo combinando los ingredientes que más te gusten.



UN EJEMPLO DE BIRCHER MUESLI de verano

Ingredientes:
Para 1 persona
- 3 cucharadas soperas de copos de avena finos (ecológicos).
- 1 cucharada de semillas de chía.
- 1/2 yogur de soja ecológico y sin azúcares añadidos.
- 1/2 taza de leche de almendras ecológica y sin azúcares añadidos.
- 1 melocotón o paraguayo.
- 1 nectarina o ciruela roja.
- 1 albaricoque.
- 1/2 pera tipo Conferencia.
- 3 o 4 cerezas o fresas.
- Un toque de canela.
- Hojas de menta fresca para decorar.

Preparación:
  • Mezclamos en el bol la leche, el yogur, la chía y la avena y lo dejamos reposar unos minutos, mientras vamos lavando y cortando toda la fruta. No olvidéis deshuesar las cerezas. 
  • Ponemos toda la fruta encima de la mezcla anterior y decoramos con un toque de canela y las hojitas de menta. 
Es un bircher bastante apetecible, fresco y ligero... a diferencia de los que podemos preparar en invierno... que son totalmente diferentes, pues principalmente se suelen consumir calientes.... pero eso será cuando llegue la estación... que ahora solo podemos pensar en cosas frías. Por supuesto, el yogur y la leche las usé frías del frigorífico, además de la fruta. lo que lo hizo aún más sugerente.



Hoy me despido hasta dentro de... no sé... varios acontecimientos en mi vida, como una inminente mudanza de piso, imprevista, al igual que la próxima (aunque aún sin fecha) operación de la catarata de mi ojo izquierdo..., me están consumiendo el tiempo y las ganas de entrar en la cocina... así que prefiero parar, hacer todo lo que no tiene que ver con el blog... ordenar un poco mi día a día y después seguir... no es un hasta siempre, sino un hasta luego, sin fecha, pero hasta luego. 


Nos seguimos viendo por Instagram @laollavegetariana

Muchísimas gracias por vuestras visitas, vuestros comentarios y vuestro cariño, sin duda, sin ellos este blog ya no tendría sentido... muchos besos a todos, os quiero mucho...  HASTA LUEGO!!!!









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