Ensalada mimosa

jueves, 12 de julio de 2018




¿No os pasa, también a vosotros, que parece que el calor no os deja pensar...? Pues eso es lo que me está pasando a mí últimamente... Ya he sentido la tentación de cerrar el blog hasta septiembre en algún momento, pero al final he decido que tengo varias recetas veraniegas que mostraros, que si no hago ahora, después ya no habrá ocasión, hasta el año que viene. Por eso, he decido quedarme un poco más hasta agosto, quizás. Ya iré viendo... según estén mis fuerzas físicas y mentales, porque de ambas siento que me escasean en estos días. 

Esta ensalada/ ensaladilla rusa mimosa me ha fascinado desde que la vi por primera vez. Aunque he preparado mi versión ovo-vegetariana. Pues entre sus ingredientes, originales, lleva atún o sardinas enlatadas, además de queso rallado, y yo los he obviado a ambos. En mi casa la ensaladilla siempre la comíamos, daba igual que fuera invierno o verano, pero creo que su época idónea es ahora, cuando la puedes dejar lista, incluso de un día para otro, y la puedes disfrutar en tu jardín, en tu balcón o en tu azotea... a la luz de las velas. Aunque parezca un plato sencillo, y de hecho en sus orígenes lo es, puedes convertirlo en un plato festivo, si le pones una decoración atractiva.

La ensalada mimosa, que debe su nombre a la preciosa flor amarilla que crece por doquier en nuestros montes y en los arcenes de las carreteras en primavera, era un plato festivo en la antigua Unión Soviética para cualquier época del año. La escasez de alimentos en aquellos momentos obligó a los cocineros a aprovechar bien sus recursos para impresionar a los comensales. Convirtiendo a este plato en casi un símbolo nacional que, actualmente, se sirve en cualquier restaurante de Rusia.

Está muy rica, te la recomiendo. A mi, cuando la preparaba me recordaba a la típica ensaladilla rusa, de toda la vida, pero al comerla su textura y sabor son tan diferentes que me atraparon desde el primer bocado, pues está sinceramente buena, fresca, suave y yo diría que casi esponjosa... es que se deshace en la boca, como si estuvieras comiendo una nube de algodón.

La preparas en la mañana y la disfrutas en la noche con un buen pan o unos picos y unos trocitos de queso y la fiesta gastronómica está servida. Y tú, ¿te animas a probarla?



Ingredientes:
- 1 patata grande cocida.
- 2 zanahorias cocidas.
- 1 bloque de tofu ahumado (en sustitución del atún enlatado).
- 1/2 cebollita bien picadita.
- 4 huevos cocidos.
- Sal y eneldo fresco.
- Veganesa casera hecha con leche de soja.

Preparación:
  • En una olla ponemos a hervir la patata, o las patatas si usas más de una, y las zanahorias.  Sin pelar. Hasta que estén tiernas. Más o menos tardarán unos 25 o 30 minutos. Después las sacamos y las dejamos enfriar.
  • También pondremos a hervir, en una ollita pequeña, los huevos durante unos 10 minutos hasta que estén cocidos. Los dejamos enfriar. 
  • Mientras tanto, picamos la cebolla lo más pequeñita que nos sea posible y la ponemos en un recipiente cubierta con agua caliente. La dejamos ahí durante al menos media hora para que pierda un poco el picor, y quede con un sabor más suave.
  • Una vez cocidos y fríos los huevos, las patatas y las zanahorias. Debemos separar las claras de las yemas de los huevos e ir rallando todos los ingredientes, disponiéndolos en un plato dentro de un aro de emplatar, para darle la forma redonda. Yo usé el aro de un molde para bizcochos de 20 cm.
  • Ponemos una primera capa de patata rallada. Un poco de sal y pintamos con veganesa. Encima, echamos una capa de la cebolla picadita y escurrida que teníamos en el agua caliente; encima rallamos el tofu ahumado. Salamos ligeramente y pintamos con otra capa de veganesa.
  • Ahora ponemos una capa de zanahoria rallada con sal y pintada con veganesa. Y por último, rallamos las claras de los huevos y para coronar la mimosa, rallamos las yemas de los huevos duros. Adornamos como más nos guste. Yo usé eneldo fresco e hice una flor con la piel de un tomate.
Nota: para hacer la veganesa puedes mirar mi receta aquí. 


No digas que no es un plato bonito, te aseguro que no quedará indiferente entre tus invitados de verano... a todos les gustará mucho y querrán repetir. Te lo aseguro. Espero que te animes a prepararla y nos vemos la semana que viene con otra receta bien fresquita y veraniega.


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Tomato & ricotta bruschetta

jueves, 5 de julio de 2018




Oh... no sabéis la ilusión que me hace el publicar hoy esta entrada. Hace siglos que no podía participar en este reto de Cooking the Chef que me gusta tanto y que tantas buenas recetas y alegrías me ha aportado... Pero cada mes, por una cosa u otra, nada, que no veía la ocasión de ponerme a cocinar la receta adecuada y publicarla; ¡qué rabia! con los chefs tan buenos que han pasado por aquí... Pero en fin, nunca es tarde y siempre puede haber un nuevo comienzo, por eso, cuando vi, qué chef era el escogido para el mes de junio, enseguida quise participar sí o sí, además, cayendo el día de publicación en jueves, que es mi día... pues tenía que hacerlo sin excusas que valga. 


Siendo, Gennaro Contaldo, el chef propuesto para esta ocasión, no podía faltar a la cita. No solo cocina bien, sino que es el maestro y mentor de mi chef preferido en el mundo mundial: Jamie Oliver; así que tenía que contribuir con una receta para hacerle este homenaje.

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Gennaro es un genio de la cocina italiana, todo lo que hace me impresiona y me gusta, y no solo eso, sino también, por lo poco que lo conozco a través de los programas grabados con Jamie, tanto por TV como por su canal de Youtube, es toda una explosión de alegría, buen hacer y espontaneidad en los fogones. Sencillamente me encanta, pues es tan buen maestro que ha sabido transmitir a la perfección todo ese amor y respeto por el producto de calidad y la cocina italina a su pupilo, Jamie. Ésta no es la primera receta que hago de él en el blog... hace tiempo hice este risotto de fresas que está riquísimo y que merece la pena probrar, para aprovechar las últimas fresas que aún se ven en el mercado.

Gracias chicas, Aisha y Abril, por haber elegido en esta ocasión a tan buen y querido chef, de él tenemos mucho que aprender. Elegí esta receta nada más verla, pues no solo te transporta directamente a la bella Italia, sino que representa (yo diría que casi al 100%) a la gastronomía meditarránea: pan, aceite de oliva, tomates y un buen queso... ¿qué más se puede pedir para tener una cena completa y nutritiva?

Además, al ser una bruschetta también creo que representa a la perfección a la estación del año que estamos viviendo: rezuma verano por todos lados... en el color, el aroma y el sabor de los tomates bien madurados al sol;  es increíble, así que estoy segura que te enamorará, como nos pasó a nosotros, nada más meterte el primer bocado en la boca. Por tanto, este es mi pequeño homenaje a este simpático e increíble chef y al verano por excelencia.

Y tú, ¿sueles hacer bruschettas en casa? ¿Qué te parece la mía? ¿Te vienes a cenar esta noche conmigo? 



Ingredientes:
- 2 rebanadas de pan por comensal. El mío era rústico y de masa madre.
- Una buena pasta de tomates secos (la puedes hacer tú misma en casa).
- Unos tomates cherry en rama. 
- Un par de dientes de ajo.
- Orégano y albahaca frescos.
- Un buen aceite de oliva.
- Sal gruesa.
- Escamas de guindilla seca.
- 1 bola de mozzarella fresca.
- 3 cucharadas de ricotta fresca.

Preparación:
  • Es tan fácil como... cortar dos rebanadas de un buen pan, y ponerlas en el tostador para que se doren por ambos lados.
  • Mientras tanto, sin perder de vista el pan, para darles la vuelta a tiempo de que no se te quemen. Pon en una fuente que pueda ir al horno un buen puñado de tomates, Gennaro usa cherrys tipo pera, pero yo usé cherry rojos y amarillos de rama. Aderézalos con dos dientes de ajo o tres, bien picados, un toque de pimienta y escamas de guindilla, además de orégano fresco y sal gruesa y un hilo de aceite. Ahora, llévalos al horno, precalentado al máximo (unos 220-250º C) por unos 2 o 3 minutos, dice él en su vídeo, pero yo los dejé unos 15 minutos para que se doraran un poco.
  • Haz una pasta de tomates secos, previamente rehidratados durante una 1/2 hora en agua caliente. Y haz otro puré con un tenedor machacando la mozzarella y la ricotta.
  • Para montar la bruscheta solo necesitas untar el pan con un ajo restregado. Encima pones la pasta de tomates secos (se hace escurriéndolos del agua de remojo, no la tires toda porque te puede hacer falta un poco para triturarlos) y tritúralos con la turmix. 
  • Para finalizar, agrega la pasta de queso mozzarella y ricotta, extendida gruesamente sobre la pasta de tomates secos.
  • Pon unos cherry horneados sobre cada bruschetta, unas hojas de albahaca fresca y un buen chorro de aceite de oliva, con unas escamas de sal... y listo!!
Nota: si quieres ver cómo lo hace el propio chef, no dudes en ver este fantástico vídeo. Está en inglés, pero se entiende muy bien, si tienes alguna noción de este idioma.


Bueno esta ha sido mi contribución al reto, pero si quieres ver otras fantásticas recetas de mis compañeros, no dudes en darte una vueltita por Cooking the Chef. Nos vemos la semana que viene, hasta entonces, sed felices y disfrutad del sol, el aire libre y de vuestros seres queridos.

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Socca (crêpe de harina de garbanzo)

jueves, 28 de junio de 2018



Aquí vamos con una nueva propuesta para el verano; te propongo simplificar tus cenas al máximo, preparando la masa con antelación y solo tendrás que cortar unas cuantas verduras frescas, mientras se hacen estos sencillos crêpes en la sartén. Más fácil imposible. No tardarás más de 15 o 20 minutos, depende de lo ágil que seas con el cuchillo... jajaja!!
La socca es una especialidad culinaria del suroeste de Francia, particularmente, de los alrededores de la ciudad de Niza. Sus ingredientes principales son harina de garbanzo y aceite de oliva, por lo que es similar a la farinata italiana. La preparación tradicional se realiza en forma de crêpe extendida sobre una bandeja de hierro fundido de casi un metro de diámetro, para ser cocinada en el horno. Se adereza con abundante pimienta negra, y se suele comer bien caliente con los dedos. 

Un truco para que las socca o crêpes de garbanzos te queden perfectas es que la sartén esté bien caliente y sea antiadherente. El grosor va a gustos, a mi me gustan finitas, aunque éstas no me quedaron tan finas, las he hecho otras veces en las que no les tomé fotos y me quedaron más finas... pero eso también depende del diámetro de la sartén y la cantidad de masa que eches cada vez. 

Rellénalas con lo que más te guste... eso sí, no dejes de ponerle hojas verdes, muchas hojas verdes... Y ahora vamos con la receta que es muy sencilla.



Ingredientes:
Socca
- 1 taza de harina de garbanzo.
- 1 cucharadita de sal.
- 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida.
- 1 y 1/4 taza de agua.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (y algo más para la sartén).
Opcional: orégano seco, romero seco, albahaca seca, ajo en polvo, cebolla en polvo... etc.
Opcional: unas gotas de zumo de limón (para evitar el sabor a garbanzos tan intenso que tiene la harina).

Picadillo
- Tomate.
- Pepino.
- Cebolla.
- Pimiento rojo.
- Unos taquitos de queso manchego (opcional).
- Tempeh de garbanzos macerado en salsa de soja.
- Hojas verdes de lechuga.

Aliño
- Sal, aceite de oliva y zumo de limón recién exprimido.

Preparación:

  • Mezclamos en un bol los ingredientes secos. 
  • Añadimos el aceite y el agua a temperatura ambiente y removemos bien con unas varillas hasta obtener una masa líquida y suave. 
  • Dejamos reposar al menos un par de horas o, mejor, de un día para otro. Dentro de la nevera.
  • Volvemos a remover la masa y vamos echando cucharones sobre una sartén antiadherente, pintada con aceite de oliva, para hacer crêpes bien finitas y doradas. Más o menos 2 minutos por cada lado. 

Lo bueno que tienen estas crêpes es que son libres de gluten, las puedes dejar preparadas previamente, guardadas en el frigorífico dentro de una bolsa de plástico hermética y te durarán varios días, para ir sacándolas conforme las necesites. Solo tendrás que darles una pasadita por la sartén para calentarlas de nuevo y listo. 


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Mi hamburguesa vegana definitiva... de momento.

jueves, 21 de junio de 2018


¡¡ES-PEC-TA-CU-LAR!! Si tuviera que elegir solo una palabra de nuestro amplio y rico vocabulario para definir esta hamburguesa sería esta, sin ninguna duda. 

No podrás parar de comerla y casi no notarás la diferencia entre esta hamburguesa y una de carne... sinceramente, palabra de La Olla Vegetariana, que sabéis que no miento, nunca. La única y mejor diferencia es que ésta te aporta un sin fin de nutrientes beneficiosos a tu cuerpo, casi nada de grasa, y un montón de fibra por las espinacas y la avena, que te dejarán satisfecho y con ganas de repetir, en otras ocasiones.


Cuando las pruebes sabrás por qué te lo digo... es una hamburguesa vegana, con todos sus ingredientes de origen vegetal, pero cuya textura, sabor, olor y gusto es totalmente distinto a otra muchas hamburguesas vegetales que podamos preparar. Además, la textura, como digo, es bien firme... sin ser dura ni gomosa (cosa que a veces te puede pasar cuando haces gluten, si no estás muy puesto en este tema... como me pasaba a mí al principio). 


Ya verás cómo te gustan, se convertirá en un comodín para tener congeladas y sacar en casos de urgencias... A tus hijos les encantarán y le estarás dando espinacas, por ejemplo, sin que se den cuenta alguna... pues ni se notan, al ir trituradas. Las espinacas las puedes sustituir por cualquier otra verdura que tengas ese día en tu nevera: brócoli, coliflor, calabacín, zanahoria, etc. Con todas te quedarán una hamburguesa más que sabrosa.



Ingredientes:
- 1 1/2 taza de gluten de trigo.
- 2 tazas de espinacas frescas (pueden ser acelgas, kale, col lombarda... etc.).
- 1/2 taza de copos de avena remojada en agua caliente.
- 1/2 taza de soja texturizada fina rehidratada.
- 1/2 cebolla (yo siempre uso una variedad que se llama de Figueras).
- 1 diente de ajo.
- Especias: pimentón de la Vera, tomillo o romero, comino, sal. Todo al gusto.
- Salsa barbacoa vegana para pintar.

Preparación:
  • En primer lugar ponemos a hidratar los copos de avena y la soja texturizada por separado y con agua caliente. Con unos 15 minutos es suficiente.
  • En un robot de cocina o procesador de alimentos ponemos las espinacas, la cebolla cortada en trozos, el ajo, y los copos de avena rehidratados. Mezclamos bien hasta obtener una pasta.
  • Mezclamos esta pasta con la soja texturizada hidratada y escurrida y las especias al gusto. Formamos una masa a la que iremos añadiendo gluten de trigo, comenzando por una taza, hasta obtener una masa apropiada para hacer las hamburguesas. Si os hace falta, añadidle un poco más de gluten, pero no demasiado, pues os podría quedar una masa muy dura. Dejadla reposar durante al menos 1 hora.
  • Al cabo de la hora, formaremos las hamburguesas,  y las vamos colocando sobre la placa del horno, cubierta con papel vegetal y un poco de aceite de oliva.
  • Las horneamos durante 1/2 hora a 180ºC, dándoles la vuelta a los 15 minutos. Y entonces, al darles la vuelta, pintamos con salsa barbacoa la parte de la hamburguesa que queda hacia arriba.


No me digáis que no  tienen buen aspecto y que no se ven apetecibles...  Te las recomiendo, para que experimentes esta semana en tu cocina... ahora me despido, hasta dentro de siete días. Besos.

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