Bollitos de espelta al cardamomo y la naranja..-

jueves, 26 de mayo de 2016




Esta receta es para Gloria, mi querida amiga del blog Ytreats.com. Sí, Gloria, no pongas ojitos redondos... jajaja! es que te la mereces. Pues eres la promotora de que preparara estos bollitos que quitan "...er sentió", de lo bueno que están y lo bien que huelen.

Gloria, un día, publicó unas ricas magdalenas de naranja y cardamomo molido y a mi me enamoraron a primera vista... y resulta que no tenía cardamomo molido; y entrar en la "tarea" de moler las semillitas que vienen dentro de sus vainas es un trabajo tan meticuloso y complicado... para que te quede bien, que ella, con la amabilidad y el cariño que la caracterizan en seguida me dijo que me mandaba un paquetito de cardamomo molido... y así fue, dicho y hecho, a los pocos días ya tenía un sobrecito en mi buzón, de su parte.

Qué alegría me dio Gloria, y lo sabes... así que busqué y busqué una forma digna y original de darle uso a esta rica especia, y entre un poquito de allí y otro poquito de allá salieron estos estupendo bollitos que son la gloria bendita... jajaja!!!




Se pueden comer en el desayuno o la merienda con rellenos dulces o salados y a su vez pueden estar tibios (como a mí más me gustan) o fríos... Además, los podemos tostar levemente y congelar si es que son muchos... en fin, que son versátiles y sanísimos, pues llevan harina ecológica de espelta semi-integral, levadura ecológica y son veganos... ya veis, una bomba de salud para el paladar.

Por otra parte, la mermelada que veis en la merienda que me preparé es una de naranja y zanahorias, ecológica, que venden en ALDI y está de vicio... os la recomiendo.

La harina que usé es de primera calidad, obsequio de Conasi... ya se me terminó así que tendré que hacer un pedido en breve, pues es increíblemente buena y sana... no tiene ni punto de comparación con la blanca refinada que usamos normalmente, os la recomiendo, probadla que os enamoraréis al primer mordisco...




Ingredientes:
- 1 sobre de levadura seca de panadería , cortesía de Conasi.
- 1 cucharadita de cardamomo molido, regalo de mi querida Gloria.
- 95 gr de azúcar moreno integral de caña ecológica.
- 1/2 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- Zumo de una naranja (unos 60 ml).
- 200 ml de leche de soja sin azúcar añadido.
- 100 gr de aceite de oliva o girasol de primera prensada en frío.

Antes y después de salir del horno...

Preparación:
  • Mezclamos todos los ingredientes y amasar primero con un tenedor y después con las manos, agregando un poco más de harina sobre la encimera, hasta obtener una masa suave, blanda y lisa. 
  • Metemos en un bol ligeramente engrasado y tapamos bien con film transparente. Dejamos leudar la masa toda la noche en el frigorífico.
  • Al día siguiente, sacamos la masa del frigorífico, al menos 1 hora antes de hacer los bollitos para que se vaya atemperando. 
  • Ahora hacemos bollitos de entre 50 y 55  gr y los ponemos en una bandeja de horno, cubierta de papel vegetal o engrasada. Dejamos una pequeño espacio entre ellos. Aunque después al volver a crecer se unirán... pero esto es lo bonito de estos bollitos.
  • Los cubrimos con un paño limpio y los dejamos leudar de nuevo hasta que doblen su volumen, Más o menos una hora. 
  • Mientras precalentamos el horno a 180º C y los metemos durante unos 15 o 20 minutos hasta que estén dorados. Si lo prefieres, puedes pintarlos con leche de soja antes de meterlos al horno y espolvorearles unas semillas de amapola, sésamo o cualquier otra semilla que te guste. Yo no lo hice, simplemente al salir del horno... aún calientes los pincelé con margarina vegetal. 


Están para morirse de buenos y son súper aromáticos y esponjosos. Os recomiendo que como salen muchos los congeléis de uno en uno, una vez fríos, envueltos en papel film y metidos en una bolsa de congelación... así los podréis disfrutar cuando queráis en el desayuno o en la merienda. Siempre acordándonos de sacarlos antes para que se descongelen. 








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Hamburguesas veganas de habas y arroz integral.-

lunes, 23 de mayo de 2016





Tras un par de semanas sin publicar, me fui sin quererlo con unas hamburguesas de garbanzos y vuelvo con otras de habas...

He estado ausente por causas ajenas a mi "voluntad". La visita inesperada, pero muy gratificante de unos amigos en casa durante unos diez días, añadido a la "locura" del paso de los días... han contribuido a que no tuviera tiempo de cocinar prácticamente nada... por lo que no he podido publicar y tampoco visitaros en vuestras cocinas...

Hoy ya estoy de vuelta y me gustaría decir que traigo las pilas cargadas... a ver si las recetas que tengo programadas para las próximas publicaciones os gustan y son de vuestro agrado... pues ese es mi principal objetivo.




Las matas de habas nos han dado ya más de una cosecha este año y por eso he querido traer esta receta diferente, original y muy sabrosa, a la vez que aromática, para que os animéis a probarlas si es que os gustan las habas.

Tengo unas cuantas ideas para hacer con habas, así que ya os las iré desvelando... pero todo a su debido tiempo.




Estas hamburguesas quedan muy sabrosas y aromáticas por la hierbabuena y el perejil frescos que llevan en su interior. Es una forma diferente de comer legumbres y que a vuestros hijos les encantará, ya veréis... les estaréis dando un montón de vitaminas, minerales, y proteínas completas de buena calidad sin que ellos se den cuenta de que están comiendo verduras... así que qué más se puede pedir...




Ingredientes:

- 125 gr de arroz integral.
- 400 gr de habas.
- 2 dientes de ajo.
- Hojas de hierbabuena y perejil fresco (sin escatimar).
- 1/4 de cucharadita de comino molido, pimentón dulce, pimienta negra molida y sal.
- Aceite de oliva virgen extra.

Preparación:
  • Ponemos el arroz integral a hervir con el doble de su volumen de agua, pizca de sal y un chorrito de aceite de oliva.
  • Pelamos las habas, las lavamos y hervimos solo los granos con agua y pizca de sal.
  • A continuación, una vez que las habas y el arroz ya están hervidos,  las escurrimos y las ponemos en un bol para que se vayan enfriando. 
  • Una vez que estén tibias las mezclamos con las especias, la hierbabuena, el perejil y los ajos.. Hacemos una masa, para ello nos podemos ayudar de un procesador de alimentos o de un prensador de patatas manual.
  • Si vemos que la masa está muy húmeda podemos ir agregando cucharadas soperas de una en una de lino germinado molido, ésto nos ayudará a he la masa de amalgame mejor. A mi no me hizo falta. Con el arroz ya fue suficiente.
  • Dejamos reposar la masa una media hora y después formamos nuestras hamburguesas con las manos aceitadas, También nos podemos ayudar de un molde para hacer hamburguesas y una cuchara de hacer bolas para helado... Yo lo que hago es coger dos bolas, unirlas y formar las hamburguesas con mi nuevo y práctico molde. 
  • Ahora solo las tenemos que pasar por la sartén vuelta y vuelta con un chorrito de aceite de oliva y listo. Otra opción es hacerlas al horno a 180º C hasta que estén doradas, unos 15 minutos, dándoles la vuelta a media cocción.


La ensalada que veis en la foto también está preparada con lechugas de mi huerto, y otras verduras compradas en el mercado: zanahorias, tomates, cebolla de Figueras a juliana y unas redondelas de pepinillos agridulces que me fascinan.








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Hamburguesas de garbanzos con pan de pita inspirado en Chakall para CTC

jueves, 5 de mayo de 2016






"Si algo caracteriza al chef que os traemos este mes... Es el ingrediente de la sorpresa". Así comenzaron a presentarnos,  Aisha y Abril al chef elegido para el reto de este mes en Cooking the Chef.  La verdad es que sí. He de decir que para mi ha sido toda una sorpresa, y muy grata.




No sé si será ignorancia, por mi parte, o quizás que no ando a la caza y captura del chef del año... pero, personalmente, nunca en mi vida había oído hablar de este personaje, del que después, al ir indagando por aquí por allá, me di cuenta que es más mediático que le mismísimo Príncipe de Inglaterra, vamos...

Chakall... ya el nombre impacta... ¿eh? Lo primero que se puede decir de él es que donde aterriza este hombre con profundos ojos azules y eterno turbante, levanta pasiones a favor o en contra. Así de simple.

Es el chef, de origen argentino, que más factura en el mundo y que inexplicablemente en su país es un completo desconocido. 



Eduardo Andrés López (así se llama), con 41 años, es una celebridad de la televisión portuguesa, alemana y china, donde lo siguen unos 380 millones de personas; lleva publicados siete libros de cocina en Portugal, cuatro en China, uno en Alemania y otro en Brasil. Las marcas más importantes se pelean para sponsorearlo (Peugeot, Küppersbusch, Nespresso, Gant, President, Sony) y mientras tanto se entretiene con sus restaurantes, Sudaka, en Berlín; Volver, Blend y Grand Gourmet, en Lisboa, y Waver y Praya, en Algarve. En fin, que este chico todo lo que toca se convierte en oro.. 

Por lo que he visto en los vídeos que aparecen en Youtube, su estilo es dinámico, desenfadado, ecléctico y su cocina fácil, rápida y sabrosa. Tras visualizar un sinfín de posibilidades y recetas con y sin productos de origen animal... me decidí por estas sencillas hamburguesas que el inusual chef prepara en su Quinta (casa de campo) portuguesa. Además acompañadas de un versátil y fácil pan de pita, también elaborado por él, al que no podrás resistirte...




Como en cada ocasión os invito a visitar el recopilatorio de recetas preparadas con tanto mimo y cariño por mis compañeras. Son espectaculares.





Ingredientes:
Para la  masa de hamburguesas
- 400 gr de garbanzos cocidos.
- 125 gr de harina de maíz o garbanzos.
- 2 dientes de ajo prensados.
- 1 cucharadita de levadura química (tipo Royal).
- 1 cucharadita de pimentón dulce.
- Un manojito de perejil o cilantro fresco.
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- 1 huevo biológico.
- Sal, pimienta negra molida y aceite de oliva virgen extra.

Para el pan de pita
- 3 y 1/2 taza (450 gr)  de una mezcla de harina de trigo integral y blanca (él solo usa harina blanca).
- 1 y 1/4 taza (250 ml) de agua tibia.
- 2 cucharadas soperas de aceite.
- 1 cucharada sopera de levadura instantánea para pan.
- 1 cucharadita pequeña de sal y otra de azúcar moreno.
- Unas semillas de sésamo negro y sésamo blanco para decorar.

Para la veganesa de pimientos del piquillo (esto es aportación mía).
- 1/2 taza de leche de soja sin azúcar añadido.
- 1 taza de aceite de girasol. Y un poco más en hilo para terminar de emulsionar la salsa.
- 2 o 3 pimientos del piquillo.
- 1 diente de ajo.
- Sal y zumo de 1/2 limón.

Acompañamiento
- Tomate, lechuga, cebolla frita, lonchas de queso cheddar... etc. 


Hamburguesas de garbanzos


Panecillos de pita integrales

Preparación:
Masa del pan de pita
  • En un bol grande colocamos todos los ingredientes secos y mezclamos: las harinas, levadura, sal y azúcar.
  • Agregamos los líquidos y amasamos unos minutos sobre la encimera ligeramente enharinada. Dejamos reposar por 1 o 2 horas, para que la masa descanse y leude bien.
  • Desgasificamos, hacemos 8 bollitos iguales, les damos forma redonda y aplanamos con la mano. Pintamos con agua o leche de soja y espolvoreamos las semillas de sésamo. 
  • Lo colocamos en una placa de horno y dejamos reposar los panecillos una media hora, mientras se precalienta el horno a 200 º. 
  • Introducimos, los panes de pita, en el horno durante unos 8 o 10 minutos hasta que estén doraditos. Dejar enfriar hasta que los vayamos a utilizar. Si os sobran los podéis congelar perfectamente, para otra ocasión. 
Masa de las hamburguesas
  • Mientras reposa y leuda nuestro masa de pan, vamos a preparar la masa de las hamburguesas que también deberá reposar como una 1/2 hora en el frigorífico.
  • En una procesadora, Thermomix o con una batidora de mano mezclamos todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea, que dejaremos reposar.
  • Después formamos las hamburguesas y las doramos en la sartén, o a la plancha, con un poco de aceite de oliva. Al llevar polvo de hornear estas hamburguesas crecerán un poco con el calor de la sarén y se pondrán blandas, suaves y con una consistencia parecida a un bizcochito. Os confieso que me ha sorpendido mucho la receta, para bien, y que están deliciosas.
Veganesa de pimientos del piquillo
  • Colocamos todos los ingredientes, bien picaditos, en el vaso de la batidora de mano y vamos montando la veganesa como si se tratara de una mayonesa normal. Primero con la batidora pegada al fondo del vaso hasta que comience a emulsionar y después con movimientos ascendentes-descendentes hasta que obtengamos una sabrosa, aromática y saludable veganesa con un lindo color rosado. Yo tuve que añadir un poco más de aceite de girasol en hilo para terminar de emulsionar la salsa. Después es bueno que la metáis en un bote de vidrio bien tapado y en la nevera. Os dura al menos una semana.
Montaje del plato
  • Una vez que tenemos listos todos los componentes que formarán parte de este plato, armamos nuestras hamburguesas de la forma que más nos guste.









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Caldo verde.-

jueves, 28 de abril de 2016





Nunca le supo tan sabroso un plato de caldo verde como aquella fría y desapacible noche de principios de primavera, en casa de su tía Áurea, cuando aún parecía que el invierno no quería dejarlos. Fuera llovía y el viento procedente del mar aporreaba las ventanas como queriendo entrar para calentarse junto a la chimenea.

Había llegado hacía pocos días, tras la llamada inesperada de su tía, hermana mayor de su padre. Él ya no estaba. Se había dormido apaciblemente. No es que se hubiera rendido, no. Peleó hasta el final y siempre tenía la esperanza de verlo aparecer por la puerta de su dormitorio, para poder despedirse personalmente. Pero él nunca llegó... o sí, aunque demasiado tarde.

Cuando era joven, en cuanto tuvo dieciocho años, voló del nido familiar. Él quería ver mundo, experimentar nuevas sensaciones y vivir una vida como las de las películas. Llegar a ser un gran hombre de negocios, con un buen empleo en la ciudad. Quería triunfar, pues para él la vida tranquila en el pueblo, de payeses, que habían llevado sus padres no era suficiente.

Tras años de esfuerzo y preparación lo consiguió., sí, ¿pero a costa de qué? Ahora se daba cuenta que había pagado un precio muy caro: no poder despedirse de su padre. La sensación de vacío, soledad y abandono que su padre sintiera antes de irse, era la misma que ahora sentía él mismo. Durante el funeral y aún todavía no había derramado ni una sola lágrima, se sentía seco, inerte, insensible.

El sabor de aquella sopa tan familiar, que antaño odiara, le transportó a sus años de la niñez cuando aún estaban todos en casa, aquella casa tan grande que sus padres construyeron pensando en dejársela a su hijo cuándo ellos faltaran. Ahora había llegado el momento.

Mientras conducía hacia el pueblo, solo pensaba en poder arreglar todos los papeles rápido para vender las tierras y la casa lo antes posible. El no quería nada, no pertenecía a aquel apartado lugar olvidado en los confines del mundo. Su vida estaba en la ciudad, rodeado de comodidades y diversiones.. pero se equivocaba; ¡y cuánto!

Mientras apuraba las últimas cucharadas de aquella sopa, que las manos de su tía habían preparado con tanto experiencia y amor, unas tímidas lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas y lo supo. Supo que ése era su lugar, su pasado y su presente se encontraron en aquel plato. Había decidido que mientras hubiera caldo verde en la olla... y coles en el huerto... todo estaría bien: ése era su hogar.

Texto: Pilar Cabello
La Olla Vegetariana, 2016.-




El caldo verde es uno de los platos típicos de la gastronomía portuguesa. Como sabéis me encanta viajar a través de la comida de los distintos países del Planeta así que hoy le toca el turno a Portugal, nuestro país vecino, al que aún no he tenido la oportunidad de viajar pero que estoy deseando descubrir muy pronto...

No sé qué pensaran los portugueses puristas de mi versión, pues me he atrevido a hacerlo con chorizo vegano... por lo demás la receta es fiel a la original... Bueno solo un detalle más podrían objetarme y es que no he podido usar la típica col gallega (couve galega), variedad típica del norte del país; pero, la he sustituido por la col verde rizada o kale; pues he visto en otros lugares que también utilizaban esta variedad. Por lo demás, repito, la receta es fiel así que los vegetarianos y veganos portugueses sí estarán contentos...



Ingredientes:
- 4  patatas medianas.
- 1/2 cebolla.
- 2 dientes de ajo.
- agua en cantidad necesaria para hacer la sopa.
- 5 hojas de col verde rizada o kale.
- Unas rodajas de chorizo vegano.
- Sal, pimienta negra molida y 1/2 taza de aceite de oliva virgen extra.


Preparación:
  • En una olla grande ponemos las patatas peladas y cortadas en cuadraditos, el ajo y la cebolla, también picados y cubrimos de agua. Agregamos un poco de sal y la mitad de la 1/2 taza de aceite de oliva. Dejamos hervir hasta que las patatas estén tiernas.
  • Con la batidora de mano molemos el resultado hasta obtener un puré líquido y añadimos un poco más de agua, como una taza, para que tenga consistencia de sopa. 
  • Ahora ponemos la col picada muy pequeña sin los tallos duros, un poco de pimienta, rectificamos de sal y el resto del aceite. 
  • Dejamos hervir el caldo verde hasta que se ablande la col, unos 10 minutos y ya lo tenemos listo.
  • Serviremos con unas rodajitas de chorizo vegano por encima. El chorizo lo doré un poquito con aceite en una sartén para que estuviera más jugoso.









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