Esta receta es para Gloria, mi querida amiga del blog Ytreats.com. Sí, Gloria, no pongas ojitos redondos... jajaja! es que te la mereces. Pues eres la promotora de que preparara estos bollitos que quitan "...er sentió", de lo bueno que están y lo bien que huelen.
Gloria, un día, publicó unas ricas magdalenas de naranja y cardamomo molido y a mi me enamoraron a primera vista... y resulta que no tenía cardamomo molido; y entrar en la "tarea" de moler las semillitas que vienen dentro de sus vainas es un trabajo tan meticuloso y complicado... para que te quede bien, que ella, con la amabilidad y el cariño que la caracterizan en seguida me dijo que me mandaba un paquetito de cardamomo molido... y así fue, dicho y hecho, a los pocos días ya tenía un sobrecito en mi buzón, de su parte.
Qué alegría me dio Gloria, y lo sabes... así que busqué y busqué una forma digna y original de darle uso a esta rica especia, y entre un poquito de allí y otro poquito de allá salieron estos estupendo bollitos que son la gloria bendita... jajaja!!!
Se pueden comer en el desayuno o la merienda con rellenos dulces o salados y a su vez pueden estar tibios (como a mí más me gustan) o fríos... Además, los podemos tostar levemente y congelar si es que son muchos... en fin, que son versátiles y sanísimos, pues llevan harina ecológica de espelta semi-integral, levadura ecológica y son veganos... ya veis, una bomba de salud para el paladar.
Por otra parte, la mermelada que veis en la merienda que me preparé es una de naranja y zanahorias, ecológica, que venden en ALDI y está de vicio... os la recomiendo.
La harina que usé es de primera calidad, obsequio de Conasi... ya se me terminó así que tendré que hacer un pedido en breve, pues es increíblemente buena y sana... no tiene ni punto de comparación con la blanca refinada que usamos normalmente, os la recomiendo, probadla que os enamoraréis al primer mordisco...
Por otra parte, la mermelada que veis en la merienda que me preparé es una de naranja y zanahorias, ecológica, que venden en ALDI y está de vicio... os la recomiendo.
La harina que usé es de primera calidad, obsequio de Conasi... ya se me terminó así que tendré que hacer un pedido en breve, pues es increíblemente buena y sana... no tiene ni punto de comparación con la blanca refinada que usamos normalmente, os la recomiendo, probadla que os enamoraréis al primer mordisco...
Ingredientes:
- 1 sobre de levadura seca de panadería , cortesía de Conasi.
- 1 cucharadita de cardamomo molido, regalo de mi querida Gloria.
- 95 gr de azúcar moreno integral de caña ecológica.
- 95 gr de azúcar moreno integral de caña ecológica.
- 1/2 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- Zumo de una naranja (unos 60 ml).
- 200 ml de leche de soja sin azúcar añadido.
- 100 gr de aceite de oliva o girasol de primera prensada en frío.
Preparación:
- Mezclamos todos los ingredientes y amasar primero con un tenedor y después con las manos, agregando un poco más de harina sobre la encimera, hasta obtener una masa suave, blanda y lisa.
- Metemos en un bol ligeramente engrasado y tapamos bien con film transparente. Dejamos leudar la masa toda la noche en el frigorífico.
- Al día siguiente, sacamos la masa del frigorífico, al menos 1 hora antes de hacer los bollitos para que se vaya atemperando.
- Ahora hacemos bollitos de entre 50 y 55 gr y los ponemos en una bandeja de horno, cubierta de papel vegetal o engrasada. Dejamos una pequeño espacio entre ellos. Aunque después al volver a crecer se unirán... pero esto es lo bonito de estos bollitos.
- Los cubrimos con un paño limpio y los dejamos leudar de nuevo hasta que doblen su volumen, Más o menos una hora.
- Mientras precalentamos el horno a 180º C y los metemos durante unos 15 o 20 minutos hasta que estén dorados. Si lo prefieres, puedes pintarlos con leche de soja antes de meterlos al horno y espolvorearles unas semillas de amapola, sésamo o cualquier otra semilla que te guste. Yo no lo hice, simplemente al salir del horno... aún calientes los pincelé con margarina vegetal.
Están para morirse de buenos y son súper aromáticos y esponjosos. Os recomiendo que como salen muchos los congeléis de uno en uno, una vez fríos, envueltos en papel film y metidos en una bolsa de congelación... así los podréis disfrutar cuando queráis en el desayuno o en la merienda. Siempre acordándonos de sacarlos antes para que se descongelen.































