Me encanta la mermelada, pero odio las mermeladas industrializadas llenas de azúcar y conservantes... A veces, compro una mermelada ecológica que venden en Aldi, que es de naranja y zanahorias que está riquísima y es fantástica para acompañar platos dulces y salados. Pero hoy me he puesto a hacer mi propia versión de, totalmente a mi gusto, de la mermelada de albaricoques que es la más me gusta con diferencia.
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| Perfil creado por Inmaculada Frías |
Esta mermelada que os muestro hoy no os durará un año, en la despensa, no... pero es tan ligera, aromática, sabrosa y yo diría que hasta refrescante que a todos les encantará. En esta mermelada se nota perfectamente el sabor y el olor de la fruta y, el azúcar, es algo secundario, pues no está para nada dulzona e incomestible.
Es muy fresca y suave al paladar y con cualquier acompañamiento, como por ejemplo, unos trocitos de queso Feta... os moriréis de placer, os lo aseguro.
Se puede tomar en el desayuno o como acompañamiento de unas tostadas en una tabla de quesos... así estará espectacular... probadla y ya me contaréis.
No me queda más remedio que ponerme el delantal y empezar a cortar fruta... pues a mi cocina ha llegado la mejor época del año... cuando hay abundancia de género y debemos hacer previsión para más adelante.
Además, quiero aprovechar esta fruta de temporada para darle la bienvenida al verano de la mano de Inmaculada y su II Reto "Las cuatro estaciones": el verano.

Además, quiero aprovechar esta fruta de temporada para darle la bienvenida al verano de la mano de Inmaculada y su II Reto "Las cuatro estaciones": el verano.
Un detalle antes de seguir... cuando se trata de hacer mermeladas caseras, casi siempre uso azúcar blanco refinado... ya sé que alguno me puede decir que no es muy sana que digamos... pero como tenemos que usar azúcar sí o sí prefiero usar ésta, el azúcar integral de caña puede llegar a teñir mucho el resultado final y cambiar el sabor y la textura de la mermelada, además de ser mucho más cara, por eso, en este caso considero que está injustificado su uso. Entonces, la reservo para cuando hago repostería, que ahí si que da buen sabor, aroma y color a mis bizcochos...
Ingredientes:
- 1,5 kg de albaricoques maduros.
- 500 gr de azúcar.
- Zumo de 1/2 limón.
- 250 ml de agua.
- Botes esterilizados con tapas nuevas.

Preparación:
- Limpiamos muy bien los albaricoques bajo el chorro de agua fría. Frotándolos entre las manos con delicadeza. Les quitamos las impurezas, los cortamos en cuartos y desechamos los huesos.Una vez limpios los pesamos y así usaremos la mitad de su peso en azúcar. Yo puse menos, pues no me gustan las mermeladas excesivamente dulces.
- Colocamos los albaricoques en una olla y les añadimos el agua y el zumo de limón. Los hervimos a fuego medio durante 10 minutos, removiendo de vez en cuando.
- A continuación, les añadimos el azúcar, removemos bien para que se integre y se disuelva y mantenemos la olla hirviendo, removiendo de vez en cuando, durante otros 20 minutos o hasta que la mermelada adquiera la consistencia adecuada. Recordad que una vez que la mermelada enfríe se volverá más espesa y consistente.
- Cuando se haya terminada de hacer, si vemos que tiene muchos trozos grandes de albaricoques, la podemos pasar por la batidora, para que quede más fina. Yo en esta ocasión así lo hice.
- Ahora, vertemos la mermelada caliente en los botes que ya habremos esterilizado previamente. Los cerramos bien y los colocamos boca abajo para que se haga el vacío. Es recomendable dejarlos en esta posición durante 24 horas.
- Para esterilizar los frascos de vidrio se hace de la siguiente manera: primero los lavamos bien con jabón y un estropajo, tanto frascos como tapas. Los aclaramos y los ponemos a hervir en una olla durante 10 minutos. Deben estar totalmente cubiertos de agua. En el fondo de la olla es conveniente colocar papel de cocina o bien, un paño limpio de algodón para que al hervir los frascos, si golpean con el fondo, no ser rompan.
- Una vez hervidos, los sacamos y los dejamos secar boca abajo, tanto las tapas como los frascos, sobre un paño limpio de cocina, hasta que vayamos a meter la mermelada caliente.






























