Mermelada fresca de albaricoques.-

jueves, 16 de junio de 2016





Me encanta la mermelada, pero odio las mermeladas industrializadas llenas de azúcar y conservantes... A veces, compro una mermelada ecológica que venden en Aldi, que es de naranja y zanahorias que está riquísima y es fantástica para acompañar platos dulces y salados. Pero hoy me he puesto a hacer mi propia versión de, totalmente a mi gusto, de la mermelada de albaricoques que es la más me gusta con diferencia.


Perfil creado por Inmaculada Frías


Esta mermelada que os muestro hoy no os durará un año, en la despensa, no... pero es tan ligera, aromática, sabrosa y yo diría que hasta refrescante que a todos les encantará. En esta mermelada se nota perfectamente el sabor y el olor de la fruta y, el azúcar, es algo secundario, pues no está para nada dulzona e incomestible. 




Es muy fresca y suave al paladar y con cualquier acompañamiento, como por ejemplo, unos trocitos de queso Feta... os moriréis de placer, os lo aseguro.

Se puede tomar en el desayuno o como acompañamiento de unas tostadas en una tabla de quesos... así estará espectacular... probadla y ya me contaréis. 

No me queda más remedio que ponerme el delantal y empezar a cortar fruta... pues a mi cocina ha llegado la mejor época del año... cuando hay abundancia de género y debemos hacer previsión para más adelante.





Además, quiero aprovechar esta fruta de temporada para darle la bienvenida al verano de la mano de Inmaculada y su II Reto "Las cuatro estaciones": el verano.




Un detalle antes de seguir... cuando se trata de hacer mermeladas caseras, casi siempre uso azúcar blanco refinado... ya sé que alguno me puede decir que no es muy sana que digamos... pero como tenemos que usar azúcar sí o sí prefiero usar ésta, el azúcar integral de caña puede llegar a teñir mucho el resultado final y cambiar el sabor  y la textura de la mermelada, además de ser mucho más cara, por eso, en este caso considero que está injustificado su uso. Entonces, la reservo para cuando hago repostería, que ahí si que da buen sabor, aroma y color a mis bizcochos...




Ingredientes:
- 1,5 kg de albaricoques maduros.
- 500 gr de azúcar.
- Zumo de 1/2 limón.
- 250 ml de agua.
- Botes esterilizados con tapas nuevas.




Preparación:
  • Limpiamos muy bien los albaricoques bajo el chorro de agua fría. Frotándolos entre las manos con delicadeza. Les quitamos las impurezas, los cortamos en cuartos y desechamos los huesos.Una vez limpios los pesamos y así usaremos la mitad de su peso en azúcar. Yo puse menos, pues no me gustan las mermeladas excesivamente dulces. 
  • Colocamos los albaricoques en una olla y les añadimos el agua y el zumo de limón. Los hervimos a fuego medio durante 10 minutos, removiendo de vez en cuando.
  • A continuación, les añadimos el azúcar, removemos bien para que se integre y se disuelva y mantenemos la olla hirviendo, removiendo de vez en cuando, durante otros 20 minutos o hasta que la mermelada adquiera la consistencia adecuada. Recordad que una vez que la mermelada enfríe se volverá más espesa y consistente.
  • Cuando se haya terminada de hacer, si vemos que tiene muchos trozos grandes de albaricoques, la podemos pasar por la batidora, para que quede más fina. Yo en esta ocasión así lo hice.
  • Ahora, vertemos la mermelada caliente en los botes que ya habremos esterilizado previamente. Los cerramos bien y los colocamos boca abajo para que se haga el vacío. Es recomendable dejarlos en esta posición durante 24 horas. 
  • Para esterilizar los frascos de vidrio se hace de la siguiente manera: primero los lavamos bien con jabón y un estropajo, tanto frascos como tapas. Los aclaramos y los ponemos a hervir en una olla durante 10 minutos. Deben estar totalmente cubiertos de agua. En el fondo de la olla es conveniente colocar papel de cocina o bien, un paño limpio de algodón para que al hervir los frascos, si golpean con el fondo, no ser rompan.
  • Una vez hervidos, los sacamos y los dejamos secar boca abajo, tanto las tapas como los frascos, sobre un paño limpio de cocina, hasta que vayamos a meter la mermelada caliente.










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Habas tiernas en su jugo.-

lunes, 13 de junio de 2016




Este año, como estamos recogiendo habas a cascoporro en el huerto... ya no sé ni como cocinarlas, jajaja... Es broma. El haba es una legumbre tan agradecida y noble que se presta para prepararla de mil y una formas. 

Hoy os presento un guiso facilísimo y a la vez lleno de aroma y sabor. Lo podéis comer tal cual o cuajándole unos huevos que también les dan un toque especial. 

Para acompañar este sencillo guiso lo mejor es hacerlo con algún cereal hervido como la quinoa, el mijo, el arroz integral o por qué no... el trigo tierno en grano. En fin, lo dejo a vuestra elección. 

Como éstas eran unas habas tiernísimas y muy, muy frescas decidí hacerlas con la cáscara, pues estaban tan brillantes y sanas que me daba pena quitárselas. 




Pensaréis que estoy muy "pesadita" con las habas... pero en esta temporada las estoy descubriendo y disfrutando tanto que deseo experimentar con ellas en la cocina y descubrirles todos sus matices de aromas y sabor... espero que después de esta lista de recetas con habas que os voy a ir enseñando... alguno de vosotros se anime también a ponerlas en el plato. 

La mejor amiga de las habas es la hierbabuena fresca, así que cada vez que la vayáis a cocinar tanto en frío como en caliente no olvidéis incluirla en la receta, pues el sabor y el olor cambia y mucho, ¿eh?

La hierbabuena relaja los músculos lisos en el tracto digestivo, por lo que ayuda a aliviar dolencias de estómago. También es efectiva contra el mal aliento y previene los problemas orales. Tiene muchas propiedades beneficiosas para nuestra salud, así que si quieres saber más sobre ella, aquí te dejo un enlace que te puede interesar. 



Ingredientes:

- 500 gr de habas frescas (ésta ecológicas y de mi huerto).
- 2 cebolleta tiernas y frescas.
- 2 dientes de ajo.
- Un buen manojo de hierbabuena fresca.
- Pizca de comino molido, sal y aceite de oliva virgen extra.
- Agua en cantidad necesaria.

Preparación:

  • Lavamos las habas con agua fría y les quitamos las puntas y los hilos de los costados con un pelador de patatas. Las cortamos en trocitos dejando los granos enteros dentro de las vainas.
  • Cortamos la cebolleta fresca en cubos o en juliana y los ajos en láminas. Los ponemos a sofreir juntos en una olla con un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  • Una vez que están tiernos, pero no dorados agregamos las habas y damos un par de vueltas. Les añadimos como media taza de agua y tapamos la olla dejando que las habas se hagan al vapor, en el propio jugo que sueltan. Como a loas 15 minutos destapamos y agregamos el comino y la sal, poco pues la haba es una verdura que admite poca sal... 
  • Probamos para ver si ya están tiernas y revisamos de jugo para que no se queden muy secas. Si están secas agregamos otro medio vaso de agua y seguimos cociendo tapadas hasta que estén listas. No remover con cuchara, sino con movimientos simbreantes de la olla, para que las habas se mantengan lo más enteras posibles. 
  • Una vez listas las podemos servir tal cual o con un huevo cuajo o revuelto dentro. Lo dejo a vuestro criterio.










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Cuadraditos de piña con coulis de cerezas.-

jueves, 9 de junio de 2016




Hacía tiempo que no preparaba un postre crudi-vegano... y el otro día, que compré las primeras cerezas de la temporada, lo hice pensando en que tenía muchas ganas de hacer algo rico y saludable con ellas... entonces, se me ocurrió preparar estos cuadraditos que resultaron ser un autentico placer para los sentidos. Los había visto de otra forma y con otras frutas en Pinterest... y al final hice toda la receta totalmente a mi gusto y manera.

Entonces, recordé algunos de los postres crudiveganos que ya tengo publicados, como los muffins crudivegnos de zanahoria, o la tarta crudivegana de plátano y chocolate, o los dulces corazones de cacao... y sin ir más lejos también mi propia tarta de cumpleaños de este año. 





Este tipo de postres son muy refrescante y saludables, aunque no deben comerse trozos tan grandes como de los que comeríamos si se tratara de una tarta convencional... más bien, en las porciones pequeñas es donde radica la elegancia y la sutileza de sabores, aromas y texturas de estas pequeñas delicias dulces.

Además, otro punto a su favor que tienen, es que son fáciles de hacer, no llevan harinas, ni azúcar, ni lactosa, ni huevo... ni colorantes o saborizantes artificiales, sino que todo es natural y saludable. Eso sí... si tienes intolerancia o alergia a los frutos secos no debes comerlos. 

Yo los hice con piña y cerezas que son frutas de temporada, pero lo puedes hacer con cualquier fruta que te guste más. Por ejemplo, con melocotones o albaricoques... o con pera y kiwi (aquí tendrás que tener en cuenta que este tipo de frutas se oxidan con facilidad...) o con nísperos y fresas... en fin que puedes hacer la combinación de frutas que más te guste. 





Con esta receta participo en el Recetario Mañoso que tanto me gusta. Sus creadoras proponen para esta temporada de verano 2016, como ingredientes: la cereza, el tomate rosa de Barbastro y el pollo o la gallina. Yo me he decantado por la cereza, una fruta de plena temporada y que estoy segura que a todos nos gusta...





Ingredientes:
Para la base
- 1 taza de nueces (puedes sustituirlo por 1 taza de copos de avena finos, aunque así ya no sería crudivegano, yo de todas formas lo hice con avena y quedó buenísimo).
- 1/2 taza dátiles sin hueso (puedes sustituirlo por pasas de Corinto o pasas rubias).
- Un trozo de jengibre fresco rallado, de 2 cm más o menos.
- Pizca de sal rosa del Himalaya.
- 1 cucharada de aceite de coco (en su estado líquido, solo si lo hacéis con copos de avena).

Para el relleno
- 1 taza anacardos crudos (remojados en agua fría durante al menos 2 horas).
- 1/2 taza piña fresca.
- 2 cucharadas de  aceite de coco (en su estado líquido).
- 2 cucharadas de sirope de ágave.
- Zumo de 1/2 limón. 

Para la cobertura: coulis de cerezas
- 1 taza de cerezas frescas sin hueso.
- Sirope de ágave cantidad necesaria.
- Unas gotas de limón.
- Apenas un chorrito de agua (opcional).

Preparación:
  • En la processadora de alimentos, o picadora,  trituramos las nueces o los copos de avena, la ralladura de  jengibre y sal. Agregamos los dátiles a trocitos y sin hueso (o las pasas) y seguimos moliendo hasta que se incorpore todo y podamos formar bolitas con la masa. Yo como lo hice con avena y me costó un poco unirlo, le añadí una cucharada sopera de aceite de coco y se solucionó en seguida el inconveniente.
  • Colocamos la masa de la base en un recipiente cuadrado (aproximadamente de  20 x 20 cm). Os aconsejo colocar antes un papel vegetal o film transparente para poder desmoldarlo con facilidad. Acomodamos la masa con los dedos y repartimos uniformemente, la masa de la base, por toda la superficie del molde. 
  • En el vaso de la batidora o en la processadora de alimentos colocamos todos los ingredientes del relleno y trituramos hasta tener una pasta homogénea. Colocamos esta mezcla dentro del molde, encima de la base y repartimos homogéneamente con una espátula de silicona. Lo tapamos con film y lo dejamos en el congelador por un par de horas o hasta que vayamos a consumirlo.
  • Cuando vayamos a consumir nuestro postre, lo sacamos del congelador, lo  cortamos en cuadraditos y reservamos, a un lado, mientras hacemos la salsa de la cobertura. 
  • Para hacer el coulis de cerezas primero tenemos que lavarlas y quitarles el hueso. Una vez están sin hueso las ponemos en el vaso de la batidora y añadimos unas gotitas de limón y un chorrito de agua, si veis que la salsa está muy espesa. A continuación, lo endulzamos a gusto con sirope de ágave. Debe quedar una salsa líquida pero consistente. A mi no me hizo falta usar agua.









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Habas frescas en aceite.-

lunes, 6 de junio de 2016



Fave sott'olio o habas frescas en aceite son  una conserva muy típica de Italia que, en realidad, podemos encontrar en muchos supermercados, pero que si tenemos la posibilidad de preparar en cada, de forma casera, no tiene ni punto de comparación... además así podemos usar las especias que más nos gusten y especialmente un buen aceite de oliva virgen extra que después, cuando se nos haya acabado nuestra conserva nos servirá para aromatizar nuestras ensaladas o guisos, por ejemplo.


Habas frescas recién cosechadas



Las habas nutricionalmente hablando son muy completas y nutritivas debido a su contenido en vitaminas A, del grupo B (B1, B2, B3, B6, B9), C y por los minerales que posee, destacando en particular el hierro, calcio, fósforo y potasio.

Son beneficiosas para mejorar los casos de anemia, colesterol, hipertensión, dietas de adelgazamiento, y en general para mantener una buena salud.

Las habas tienen índice glucémico bajo, siendo ideales para las personas con diabetes o que quieras cuidar los niveles de azúcar en sangre.

Su aporte en potasio hace que estas legumbres sean  beneficiosas para las personas con hipertensión, mala circulación sanguínea o que padezcan de retención de líquidos.


Yerbabuena

Con el fósforo que nos aportan las habas nos ayudan a mantener un cerebro sano, también proporcionan una mayor resistencia física, así como una piel, dientes y huesos fuertes.

Gracias a la fibra de las habas mejoramos el tránsito intestinal, evitamos estreñimiento y colaboramos con nuestro organismo para prevenir la diabetes y el cáncer de colon.

Al igual que otras legumbres, las habas son una fuente sana y completa de proteína vegetal al combinarlas con cereales.

Espero que después de leer toda esta maravilla de propiedades y beneficios que nos aporta a nuestro organismo el consumo de habas os animéis a preparar ésta y otras recetas con ellas.

Ingredientes:
- 1 kg de habas frescas limpias.
- 3 o 4 dientes de ajo grandes.
- 1 cucharadita de especias italianas: mezcla de peperoncino (guindilla) con otras especias (sal, ajo, tomate seco y perejil). 
- Hojas de hierbabuena fresca (de mi huerto).
- 2 tazas de agua.
- 1/2 taza de vinagre de manzana.
- 1 cucharadita de sal.
- Aceite de oliva virgen extra. 





Preparación:
  • Pelamos las habas quitándoles las vainas y dejando los granos a parte. Los lavamos bien bajo el chorro de agua fría y reservamos.
  • Hervimos 2 tazas de agua con 1/2 taza de vinagre de manzana, es el que yo uso siempre, pero podéis usar vinagre de vino blanco también. Agregamos una cucharadita de sal.
  • Una vez que el agua está hirviendo vertemos las habas dentro de la olla y cuando comience de nuevo a hervir las cocemos unos 10  minutos. Escurrimos bien, las enjuagamos con agua fría y las dejamos secar sobre papel de cocina, en la encimera por unos minutos. 
  • Mientras en frascos limpios, los míos estaban recién salidos del lavavajillas; ponemos en el fondo la mitad de una cucharadita de peperoncino, unas hojas de hierbabuena y 2 ajos pelados y sin el germen del centro. Vamos llenando el frasco casi hasta el borde con las habas y más condimentos si lo deseamos. Una vez lleno el bote le vamos echando aceite de oliva virgen extra hasta cubrir nuestras habas. 
  • Cerramos bien el bote, lo agitamos un poco para que todo se mezcle bien y lo dejamos reposar en un sitio fresco y seco durante una semana como mínimo. Entonces, abrimos el frasco y ya podemos disfrutar de esta rica conserva sobre tostaditas, en ensaladas, sobre una pizza o como acompañamiento de un arroz o una pasta cocida... las posibilidades de uso son infinitas. 










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