Pocas veces he hablado de películas que he visto o me han gustado en el blog, creo que solo lo he hecho en dos ocasiones; cuando hablé de Criadas y señoras, e hice la famosa Mississippi mud pie, y cuando lo hice de Julie & Julia, y realicé la Vichyssoise.
Pues bien, hoy quiero recomendaros esta emotiva y entrañable película y mostraros mi propia versión adaptada a mi dieta vegetariana del conocido Irish stew o estofado irlandés, que era el plato preferido del pequeño protagonista de nuestro film.
Marie O' Donnell, una mujer alegre y bastante extravagante, decide adoptar a Thomas un niño huérfano muy introvertido y deseoso de recibir amor maternal. Ella se lo lleva a vivir a su pequeña granja en Corrie una islita remota frente a las costas de Irlanda. Desde el principio ella le enseña a amar la belleza de su isla natal y lo educa en el folclore local, que incluye "el secreto de las focas". Por su parte, su marido, no se adapta tan bien a convivir con el pequeño, pero pronto la situación dará un giro repentino... Uy, no os cuento más para que la podáis ver, pues seguro que os encantará.
Pues bien, en la película, Marie enseña a Thomas a cocinar el típico plato irlandés, el Irish stew (que es un estofado de cordero con hortalizas), así, que como sabéis que me encanta adaptar platos a mi forma de alimentarme... se me ocurrió preparar este rico estofado vegano al estilo irlandés; lo hago con mucho amor y respeto y espero que os guste, por favor, que no se me enfade ningún irlandés si estáis leyendo este post.
Ingredientes:
- 250 gr de escalopines es de soja y legumbres. También podéis hacerlo con trozos de gluten casero.
- 1/2 taza de harina de trigo o también puede ser harina integral.
- 1 cebolla grande.
- 6 dientes de ajo.
- 3 ramas de apio.
- 2 zanahorias grandes.
- 3 patatas medianas.
- 250 gr de champiñones y un buen puñado de setas secas rehidratadas (yo usé rebozuelos, senderuelas, shiitake y champiñones negros chinos).
- 1 lata de cerveza negra sin alcohol, tipo Guiness.
- 3 o 4 tazas de caldo de verduras.
- Aceite de oliva, sal, pizca de pimienta negra molida (opcional), tomillo y romero secos o frescos bien picaditos, 1 cucharadita de cada uno.
Preparación:
- Si no tenemos gluten preparado en casa habremos de hacerlo, o en último caso... comprar el que ya viene hecho y listo para consumir; pero me parece que es muy caro y no merece la pena. También podemos usar proteína de soja gruesa, si no queremos tomar gluten.
- Una vez cortado en trozos más o menos de un bocado nuestro seitán (o gluten base) lo enharinamos y lo freímos en la olla en la que vamos a preparar nuestro estofado, hasta que esté bien doradito. Vamos sacando los trocitos y los depositamos en un plato con papel de cocina para que absorban el exceso de grasa. Es mejor hacerlo poco a poco para que la "carne" quede bien doradita por todos lados.
- Una vez dorado el seitán o los escalopines de legumbres (que es lo que yo usé) agregamos la cebolla y los ajos a trocitos, además de un poco de más aceite si es necesario, y los dejamos también que se ablanden y doren un poco. Ahora es el turno de agregar 1 cucharada de harina de la que nos había sobrado del rebozado, además del resto de hortalizas todo en pedazos de un bocado. Rehogamos unos minutos, para que todo se mezcle, y agregamos las setas, los champiñones a trozos y las patatas a cubos. Cubrimos con la cerveza negra sin alcohol, si la usáis con alcohol deberéis agregarla antes que las verduras para que el alcohol se evapore. También ponemos el caldo de verduras para completar el estofado. No debe quedar muy líquido, es mejor ir añadiendo poco a poco a medida que lo vamos encontrando que se seca. Por eso, os recomiendo que lo tengáis caliente a un costado e ir agregando cazo por cazo. Yo comencé con 3 tazas y al final, para recalentarlo tuve que añadirle la cuarta taza pues se había secado un poco.
- En este punto debemos añadir los condimentos y un poco de sal y pimienta, si la usáis.
- Dejamos el estofado hervir a fuego medio- lento durante unos 20 minutos hasta que las verduras y las patatas estén tiernas. Probar de sabor y si le falta sazón... agregamos una pizquita más de sal.
Os recomiendo que sirváis este estofado unas horas después de haberlo hecho o de un día para otro para que los sabores se asienten y quede más contundente y hogareño. Es una delicia casera en toda regla, un estofado como los de antes... aunque no llevaba carne, me recordaba a los que comía hechos por mi madre cuando era pequeña.






















































