Salsa de ketchup casero al estilo de Jamie Oliver

jueves, 6 de octubre de 2016





Me inspiro de nuevo en mi chef de referencia o "fetiche", Jamie Oliver... y es que sus recetas me parecen tan prácticas, sencillas y deliciosas que no puedo parar de hojear una y otra vez sus libros de cocina. Además las fotos son igualmente inspiradoras y fantásticas.

No quiero ser pesada pero de nuevo vuelvo a hacer una receta de conservas con los magníficos tomates de mi huerto que tanto juego y provecho me han dado este año. Si tuviera que elegir solo un beneficio, de todos los que me otorga el tener un huerto ecológico sería el de poder recoger cada verano estas abundantes, vistosas y ricas cosechas de tomates. 

El tomate es una fruta, aunque todos pensamos que es verdura..., a la que podemos sacar muchísimo partido y con la que podemos hacer multitud de recetas, por eso me estoy deleitando tanto esta temporada en hacer recetitas con ellos; así me quedarán documentadas para futuras generaciones de mi familia y amigos, tanto cibernéticos como allegados. 

Este ketchup está absolutamente exquisito y no tiene nada que ver en sabor, calidad y aroma al que compramos envasado, lógicamente. Me decidí a hacerlo, pues el otro día hablando con mi amiga Yanet me decía que a su hijito de 4 años le encanta el ketchup y lo quiere comer con todo.. y yo me acordé en seguida de mi sobrino Gabriel, que acaba de cumplir 3 años y también quiere ketchup hasta en la sopa y le dice a su madre (mi sobrina María del Mar): "Mamá quiero casu..." - y después añade, cuando le ponen un chorrito de este ungüento sobre su sopa de pescado, por ejemplo- "Ahora si que está bueno..." A lo que todos los que estamos a su alrededor respondemos con una carcajada.

Pues bien, ni propósito no es otro que poder ayudar a todas las mamás que no pueden quitar la manía a sus hijos de comer el ketchup envasado... para que le den, al menos un ketchup más saludable. 

Espero haberlo conseguido...




Las cantidades que doy de especias, sal y vinagre las podéis cambiar, evidentemente, a vuestro gusto y ponerle mucho menos, pues soy consciente de que a los niños pequeños no se les debe dar mucha sal y otros condimentos y saborizantes, que aunque sean naturales. son perjudiciales para sus pequeños sistemas digestivos. 




Ingredientes:
- 1 kg de tomates de pera bien rojos.
- 2 cebollas medianas o 1 grande.
- 4 dientes de ajo.
- 1 cucharada de pimentón ahumado de la Vera.
- 1 cucharadita de pimienta negra molida, 1 cucharadita de sal, 1 cucharadita de semillas de hinojo.
- 4 cucharadas de vinagre de manzana biológico.
- 1/2 taza de azúcar moreno integral. Después lo tuve que rectificar con 4 cucharaditas más. pues no había quedado lo suficientemente dulce.
- Aceite de oliva virgen extra.

Preparación:
  • Lavamos los tomates y los cortamos en cuartos.
  • Lavamos las cebollas y las cortamos en cuartos.
  • Pelamos los ajos y los pelamos por la mitad.
  • En una olla ponemos un buen chorreón de aceite de oliva y agregamos la cebolla, los ajos, los tomates y el resto de los ingredientes. 
  • Hervimos todo, removiendo de vez en cuando unos 45 o 50 minutos. 
  • Trituramos bien en la batidora de vaso, la mía es tipo americana, y pasmos éste puré por un colador bien fino.
  • Introducimos nuestro ketchup en dos botellitas previamente esterilizadas y cerramos loa tapones con fuerza. Nos puede durar unos 3 meses, una vez abierto recomiendo guardarlo en la nevera y no tardar más de dos semanas en consumirlo.






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Mediterráneamente... coca de acelgas arco iris

jueves, 29 de septiembre de 2016






Literalmente la coca no es más que un pan plano con algo encima y horneado hasta que se dore la masa. La coca es quizás la comida catalana y mallorquina (aunque también podría decirse que se hace en todo la cuenca mediterránea de la Península Ibérica) más universal y las hay tanto dulces como saladas. Yo, personalmente, prefiero las saladas, aunque en las fechas festivas y onomásticas de santos las más popular son las cocas dulces que se venden en cada pastelería, panadería o bares acompañadas de una infusión, un  café, o un refresco. Dentro de poco os enseñaré una dulce en la que aún estoy trabajando... a ver qué sale.

Esta receta la he elaborado con ingredientes de mi huerta: acelgas de tallos de colores, pimiento verde y rojo (de los dos o tres que pudimos rescatar de la sequía veraniega), ajos y cebollas. La masa la hice con harina blanca cosa inusual últimamente en mí, pero cuando fui a la despensa me di cuenta que no tenia ni un gramo de harina integral, por lo que la próxima vez ya la haré integral,  pues es una harina que tiene más fibra y más sabor que la blanca común.

Adoro las cocas, pero sobretodo lo que más adoro es el topping o relleno que le ponemos encima... hay mil y una posibilidades y todas son originales y sabrosas. Las podéis hacer de verduras como es la mío o incluir algún ingrediente de origen animal, pero ya sabéis que en mi dieta éstos últimos están fuera.




Esta es una coca muy sabrosa y el toque de zumo de limón que lleva por encima de las acelgas le otorga el carácter y la personalidad que un producto tan sencillo como estas hojas verdes de tallos coloreados se merecen. La idea de añadir zumo de limón la "copié" literalmente de la chef Samanta Vallejo-Nájera, pero no se lo digáis a nadie... que es un secreto, ¿eh?

En fin, si os animáis a preparar esta coca, creo que es una forma divertida y vistosa de llevar verduras a la mesa de manera saludable, aromática y crujiente... vamos pues a trabajar que se tarda un ratito en hacerla pero, sin duda, merece mucho la pena. 




Ingredientes:
Para la masa
- 100 ml de aceite de oliva virgen extra.
- 200 ml de agua caliente.
- 1 cucharadita de sal y otra de levadura Royal.
- La harina que admita la masa (unos 400 gr aproximadamente).

Para el topping
- Un manojo de acelgas con tallos de colores.
- 1/2 pimiento rojo.
- 1 pimiento verde tipo italiano.
- 1 tomate.
- 1 cebolla pequeña.
- 2 dientes de ajo..
- Un manojito de perejil fresco.
- Sal, aceite y zumo de limón recién exprimido.

Preparación:
  • Hacemos la masa mezclando en un bol el aceite, el agua caliente, la sal y la levadura Royal. A esta mezcla le añadimos harina hasta formar una masa blanda y elástica, ojo de no pasarnos con la harina para que no nos quede una masa seca, es una masa muy manejable. Tapamos la masa y la dejamos reposar mientras calentamos el horno y cortamos las verduritas.
  • Ahora lo que tenemos que hacer es lavar, escurrir y cortar todas las verduras a trozos pequeños y aliñarlas con sal, zumo de medio limón y un buen chorro de aceite de oliva. 
  • Una vez nuestro horno esté caliente a 180º C, extendemos la masa sobre una bandeja de horno forrada con papel vegetal, usamos para ello las manos o un rodillo, como prefiráis, yo lo hago con las manos pues me gusta que quede un poco rústica. 
  • Distribuimos el relleno o topping por encima y la llevamos al horno de 35 a 40 minutos. Hasta que la masa se vea dorada y crujiente. 





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Quinoa patties.-

lunes, 26 de septiembre de 2016



La palabra patties suele traducirse al español como "empanadas o pastelitos", y justo es esa la sensación que te da al comer estos ricos y jugosos medallones de quinoa, queso y espinacas. Son una auténtica delicia. 

Los descubrí en este vídeo y enseguida quise probarlos; así que no se me ocurrió mejor ocasión que prepararlos para la cena de una de estas noches de verano, en familia.

Los únicos vegetarianos somos mi marido y yo, pero el resto de la familia se adapta bien a probar sabores nuevos, y como estos pastelitos llevan huevos y queso, me pareció que eran los candidatos perfectos para que todos los pudieran comer sin protestar... y así fue. Triunfaron sin excepción entre los 8 comensales que fuimos aquel día y todos me pedían la receta... Como os imaginaréis, les dije... "...ya los veréis en La Olla...".

Si queréis que vuestra familia empiece a descubrir sabores y comidas nuevas, llenas de nutrientes de buena calidad, proteínas, minerales, vitaminas y grasas saludables, sin recurrir a la carne o el pescado, éstos pastelitos de quinoa son la mejor opción para comenzar, hacedlos con mucho mimo, cuidando cada ingrediente y detalle y veréis como os lo piden una y otra vez. 

Si no sois amantes de las espinacas las podéis sustituir por zanahorias o calabacines rallados, por ejemplo, o por acelgas, col Kale o cualquier otra verdura que os guste.. ¿por qué no una rica calabaza rallada, quizás? Veréis como se lo comen sin rechistar y les encanta.




Ingredientes:
- 1 taza de quinoa.
- 1 taza de copos de avena.
- 2 tazas de mozzarella rallada.
- 3 tazas de espinacas frescas picadas.
- 3 o 4 huevos.
- Sal y pimienta negra molida.
- Aceite de oliva para dorar.


Preparación: 
  • Hervimos la taza de quinoa con 3 tazas de agua, una pizca de sal y una cucharada de aceite de oliva durante unos 17 o 18 minutos. La escurrimos bien y la dejamos enfriar. De una taza de quinoa hasta el borde obtendremos 4 tazas de quinoa hervida.
  • Una vez que la quinoa está fría, la mezclamos en un bol con el resto de los ingredientes: la avena, la mozarrella, o cualquier otro queso de vuestra elección (por ejemplo, parmesano, manchego, feta, etc.), las espinacas bien limpias y picadas, los huevos batidos, la sal y la pimienta. Dejamos reposar la masa como mínimo 1/2 hora en el frigorífico. 
  • Formamos nuestros pastelitos de quinoa y los vamos dorando en una sartén con un poco de aceite de oliva.
Serviremos acompañado de lo que más nos guste, ensalada, puré de patatas, verduras salteadas o al vapor, verduras al horno... etc.


Disfrutad de los buenos momentos, cocinando, comiendo y amando a los vuestros.







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Crema de tomates del huerto ecológico.-

jueves, 22 de septiembre de 2016





Esta crema huele a verano, a huerto, a fresco, a hogar, a rico... ¡¡Mmm...!! Tanto que no os podréis resistir a meter la cuchara en ella y agarrar un buen trozo de pan para migarla.

Tómala a sorbos lentos, sin prisas, llevando el contenido de cada cucharada por cada milímetro del interior de tu boca, dejando que tus papilas gustativas se llenen de sabor a tomate... te aseguro que vivirás una experiencia gastronómica muy gratificante.



La cosecha de tomates de nuestra huerta, esta temporada, está siendo muy abundante, aunque es un poco tardía y además son de tamaño de mediano a pequeño. Aunque tienen agua, el calor ha sido,y aún algún que otro día es insoportable y a las pobres plantas no les da tiempo a hidratarse lo suficiente. Es una pena pero hemos perdido la cosecha de pimientos, calabacines, berenjenas y pepinos... ¡qué mal! ¡con todos los que recogimos el año pasado... y este año... nada!

Después de tanto trabajo y esfuerzo te da mucha pena el no poder recoger nada y ahora entiendo, aunque en otra escala, claro, a los agricultores cuando se les echa a perder la cosecha de todo un año.. Se pone tanto empeño y ahínco en que crezcan saludables las plantitsas y, al final, el despiadado sol y el calor... las ahoga sin miramientos. En fin, qué le vamos a hacer; aún así los tomates están deliciosos, y aunque de calibre pequeño, el sabor es auténtico, la piel suave y delicada y el aroma increíble.


Ahora, vamos con la receta, que para una noche de éstas... os vendrá de maravilla.

Ingredientes:
Para la crema
- 600 gr de tomates frescos y ecológicos del huerto.
- 5 o 6 tomates secos ecológicos.
- 2 dientes de ajo.
- 2 tazas de caldo de verduras.
- 1 pequeña patata.
- 1 cucharadita de azúcar integral de caña.
- 1 cucharadita de sal marina.
- 1/2 cucharadita de pimienta negra molida.
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.



Preparación:
  • Sofreír levemente en una olla los dientes de ajo cortados por la mitad y los tomates secos, que habremos hidratado previamente durante unos 10 minutos en un vaso de agua. Los ponemos en la olla escurridos.
  • A continuación, agregamos los tomates frescos lavados y picados groseramente, el caldo vegetal, que podemos hacer con un cubo de caldo ecológico y la patata. Dejamos hervir la preparación durante unos 15 o 20 minutos.
  • Retiramos del fuego, trituramos, pasamos por el pasapurés o un colador tipo chino, volvemos a hervir y dejamos reposar la crema durante unos 10 o 15 minutos; el tiempo justo para poner la mesa y empezar a saborear esta crema sin prisas...



Esta taza tan bonita me la ha regalado mi sobrina Beatriz para el blog y tenía tantas ganas de estrenarla que decidí tomarme la crema en ella... ¿a qué es preciosa?

Os animo a probar vuestros platos favoritos en la vajilla más especial que tengáis... es algo mágico, hasta el sabor parece diferente. 

Besos y hasta la semana que viene...








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La pizza con masa al estilo de Jamie Oliver

lunes, 19 de septiembre de 2016





Que me gusta la pizza no es un secreto, por cierto. Aunque como la mayoría de vosotros no la como tanto como me gustaría, pues a parte de que tiene su trabajito hacerla... puede llegar a aumentarnos la talla... considerablemente dependiendo de los ingredientes que le pongamos, claro.




Aunque ésta no es la primera masa de pizza que os muestro, ni seguro que será la última, para mí si es una "novedad", pues es la primera vez que hago la auténtica receta de masa que usa Jamie Oliver en su programa "En casa con Jamie". Tengo, por añadidura,  el libro y he de decir que es una maravilla, por eso, a partir de ahora quiero sacarle partido e ir mostrándoos recetas de dicha obra adaptadas a mi cocina... Así que de vez en cuando os hablaré de él... por eso no lo echéis en olvido.

Decidí ponerle un mix de tomatitos cherrys ecológicos de mi huerto, que este año están dando mucho juego en mis ensaladas y platos, como esta rica, fácil y sabrosa pizza. Os aconsejo que la hagáis en alguna ocasión pues queda fenomenal y la explosión de los tomatitos en vuestra boca es toda experiencia culinaria.

Una pizza,, como todos sabemos, puede llevar de topping cualquier ingrediente, pero el secreto, como decía un antiguo anuncio televisivo está en la masa, y esta masa es elástica, suave, esponjosa y crujiente a la vez. Además, el cocerla en la parte más baja del horno contribuye a que al comerla sintamos una sensación de estar en la misma Italia disfrutando de un exquisito trozo de pizza al taglio... como los que venden en Roma, cerca de la Piazza Navona.


Ingredientes:
Para la masa
- 100 gr de sémola de trigo fina (semolina).
- 400 gr de harina de fuerza.
- 275 ml de agua tibia.
- 2 cucharadas soperas de aceite de oliva.
- 1/2 cucharada de sal.
- 1 sobre de levadura seca de panadería.

Topping
- Salsa de tomate casera.
- Tomatitos cherry de colores.
- Queso manchego rallado.
- Un poco de orégano seco.
- Hojas frescas de salvia y albahaca picaditas.



Preparación:
  • En un bol amplio mezclamos los ingredientes secos y en un vaso grande mezclamos el agua y el aceite. Agregamos el líquido a la mezcla de secos y amasamos primero con un tenedor y después sacamos la masa del bol, la ponemos sobre la encimera ligeramente enharinada y terminamos de amasar, durante unos 5 o 7 minutos. Hasta obtener una masa lisa, elástica y uniforme.
  • Dejamos reposar en el mismo bol, enharinado y tapado con film transparente durante al menos una hora. 
  • Sacamos del bol, dividimos en tres bolas de masa de más o menos 370 o 380 gramos y estiramos de la forma deseada, lo más fina posible, a poder ser de 3 a 5 milímetros; redonda o rectangular y rellenamos con el topping que más nos guste.
  • Introducimos en el horno, precalentado a máxima potencia, mi horno es a 250º C, colocando la pizza en la zona más baja, durante 10 o 15 minutos, hasta que la base esté dorada y crujiente.


Hasta el jueves... ya veréis que receta más fácil y rica os tengo preparada... Besos!!








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