Esta tortilla la publiqué por primera vez en el blog el 3 de abril de 2014, pero hace poco una chica me comentó que la había hecho y que le había parecido exquisita... y yo ya ni me acordaba; así que me fui y busqué la entrada original y me di cuenta que tenía unas fotos horribles... que no le hacían justicia, para nada, a lo rica y gustosa que es, por lo que me puse de nuevo el delantal y preparé otra, con los mismos ingredientes, pero tuneándola un poquito. No os podéis imaginar lo rica que quedó, yo creo que incluso mejor que la primera vez, solo tenéis que ver las fotos... La lleve a mi trabajo y entre todos nos la comimos en un abrir y cerrar de ojos... Por eso, os la recomiendo, pues sé que os va a encantar. Espero, además, que pueda ser digna de entrar en el club de la tortilla perfecta que circula por la blogosfera y cuya inventora ha sido mi querida hermana Concha.
Esta tortilla es lo que yo llamo "comida de aprovechamiento"... se aprovechan los restos que te van quedando en el frigorífico "pa' que no se estropeen"... el caso es que salió tan rico, tan rico el resultado, que por eso os muestro, de nuevo, el resultado; hasta editado con nuevas fotos, ¿eh?
Un día llegamos a casa después del trabajo, cansadas... sin ganas de meternos en la cocina y de repente abrimos el frigo y vemos que hay un montón de tupers con restos de comida que nos han ido sobrando de otros días anteriores y abrimos el cajón de las verduras y vemos unos cuantos champiñones, o unas judías verdes, o quizás un brócoli, a punto de "caer en combate" si no las rescatamos y las echamos a la cazuela, así que sacamos todo... en mi caso: 4 champiñones, un tazón de arroz cocido integral, una cebolleta fresca, un puñado de judías verdes redondas, un brócoli... y pensé: "¿Qué hago con todo esto?".
Mi bombilla se encendió y con unos huevos biológicos que tenía olvidados... pero aún en muy buen estado, dije "voy a hacer una tortilla"... y ni corta ni perezosa me puse manos a la obra y salió un plato resultón y muy rico que al día siguiente me llevé a la oficina y desapareció como por arte de mágia... jajaja!
Mi bombilla se encendió y con unos huevos biológicos que tenía olvidados... pero aún en muy buen estado, dije "voy a hacer una tortilla"... y ni corta ni perezosa me puse manos a la obra y salió un plato resultón y muy rico que al día siguiente me llevé a la oficina y desapareció como por arte de mágia... jajaja!
Ingredientes:
- 4 huevos biológicos.
- 1 taza de arroz integral hervido.
- 4 champiñones grandes.
- 1 cebolleta fresca y 1 diente de ajo.
- Sal, rus el hanout, comino, pimienta blanca, aceite de oliva virgen extra, todo según vuestros gustos.
- Un puñado de judías verdes al vapor y brócoli.
Preparación:
- Picanos la cebolleta y el ajo y sofreímos en una sartén con aceite y un poco de sal.
- Echamos el arroz hervido en un bol y agregamos la sal, las especias de nuestro gusto y pimienta blanca; batimos todo junto con 3 o 4 huevos.
- Agregamos unos champiñones a la sartén y sofreír con la cebolla. Cuando esté doradito apartamos y lo incorporamos al bol donde tenemos, ya batidos los huevos y el arroz. Mezclamos bien y procedemos a hacer nuestra tortilla.
- En una sartén con aceite de oliva vertemos el contenido del bol y doramos a fuego medio- lento, por ambos lados hasta que obtengamos el dorado deseado y el huevo se haya cuajado por dentro.
- Mientras, hacemos al vapor unas judías verdes y el brócoli; después lo aliñamos en caliente con sal, aceite y aceto balsámico... por ejemplo y listo.
- Servir inmediatamente y disfrutar, o bien, dejar que se enfríe, meter en un taper y llevar al trabajo; os aseguro que vuestros compis os amarán... jajaja!
Esta tortilla es con lo que yo tenía en el frigo, pero podéis hacerla con lo que vosotros tengáis... dejad volar vuestro paladar y vuestra imaginación.






























