Tortilla de arroz integral y champiñones.-

viernes, 18 de marzo de 2016



Esta tortilla la publiqué por primera vez en el blog el 3 de abril de 2014, pero hace poco una chica me comentó que la había hecho y que le había parecido exquisita... y yo ya ni me acordaba; así que me fui y busqué la entrada original y me di cuenta que tenía unas fotos horribles... que no le hacían justicia, para nada, a lo rica y gustosa que es, por lo que me puse de nuevo el delantal y preparé otra, con los mismos ingredientes, pero tuneándola un poquito. No os podéis imaginar lo rica que quedó, yo creo que incluso mejor que la primera vez, solo tenéis que ver las fotos... La lleve a mi trabajo y entre todos nos la comimos en un abrir y cerrar de ojos... Por eso, os la recomiendo, pues sé que os va a encantar. Espero, además, que pueda ser digna de entrar en el club de la tortilla perfecta que circula por la blogosfera y cuya inventora ha sido mi querida hermana Concha. 
Esta tortilla es lo que yo llamo "comida de aprovechamiento"... se aprovechan los restos que te van quedando en el frigorífico "pa' que no se estropeen"... el caso es que salió tan rico, tan rico el resultado, que por eso os muestro, de nuevo, el resultado; hasta editado con nuevas fotos, ¿eh?



Un día llegamos a casa después del trabajo, cansadas... sin ganas de meternos en la cocina y de repente abrimos el frigo y vemos que hay un montón de tupers con restos de comida que nos han ido sobrando de otros días anteriores y abrimos el cajón de las verduras y vemos unos cuantos champiñones, o unas judías verdes, o quizás un brócoli, a punto de "caer en combate" si no las rescatamos y las echamos a la cazuela, así que sacamos todo... en mi caso: 4 champiñones, un tazón de arroz cocido integral, una cebolleta fresca, un puñado de judías verdes redondas, un brócoli... y pensé: "¿Qué hago con todo esto?".


Mi bombilla se encendió y con unos huevos biológicos que tenía olvidados... pero aún en muy buen estado, dije "voy a hacer una tortilla"... y ni corta ni perezosa me puse manos a la obra y salió un plato resultón y muy rico que al día siguiente me llevé a la oficina y desapareció como por arte de mágia... jajaja!


Ingredientes:

- 4 huevos biológicos.
- 1 taza de arroz integral hervido.
- 4 champiñones grandes.
- 1 cebolleta fresca y 1 diente de ajo.
- Sal, rus el hanout, comino, pimienta blanca, aceite de oliva virgen extra, todo según vuestros gustos.
- Un puñado de judías verdes al vapor y brócoli.

Preparación:
  • Picanos la cebolleta y el ajo y sofreímos en una sartén con aceite y un poco de sal.
  • Echamos el arroz hervido en un bol y agregamos la sal, las especias de nuestro gusto y pimienta blanca; batimos todo junto con  3 o 4 huevos.
  • Agregamos unos champiñones a la sartén y sofreír con la cebolla. Cuando esté doradito apartamos y lo incorporamos al bol donde tenemos, ya batidos los huevos y el arroz. Mezclamos bien y procedemos a hacer nuestra tortilla.
  • En una sartén con aceite de oliva vertemos el contenido del bol y doramos a fuego medio- lento, por ambos lados hasta que obtengamos el dorado deseado y el huevo se haya cuajado por dentro.
  • Mientras, hacemos al vapor unas judías verdes y el brócoli; después lo aliñamos en caliente con sal, aceite y aceto balsámico... por ejemplo y listo.
  • Servir inmediatamente y disfrutar, o bien, dejar que se enfríe, meter en un taper y llevar al trabajo; os aseguro que vuestros compis os amarán... jajaja!

Esta tortilla es con lo que yo tenía en el frigo, pero podéis hacerla con lo que vosotros tengáis... dejad volar vuestro paladar y vuestra imaginación.


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Castañas en almíbar: Bienvenida PRIMAVERA.-

martes, 15 de marzo de 2016



A pesar de que la castaña es un fruto típico del otoño... yo siempre recuerdo haberla comido en mi casa en primavera, en la época de Semana Santa y como un rico, aromático y dulce postre. Es por eso que hoy he querido traer esta antigua y tradicional receta a mi memoria para dar la bienvenida, junto a todos vosotros, a la primavera... aunque no hayamos tenido un invierno de frío, típicamente hablando.




La castaña seca o pilonga, como se la conoce, era muy apreciada en la cocina y la alimentación antiguamente, sobretodo en el norte de España; pero en la actualidad poco a poco se ha ido abriendo de nuevo un hueco y se está recuperando la tradición gastronómica que gira en torno a ella, así que desde el otoño es protagonista, y más con el auge bloguero de los últimos años,  de muchas recetas saladas y dulces como la que os presento hoy. Y es que se puede decir que la castaña pilonga... ¡está de moda!


La castaña pilonga es simplemente la castaña natural secada al humo, ésta mediante el proceso de deshidratación llega a perder hasta un 20 % de su humedad, y al contrario que la castaña cruda, tóxica y muy indigesta, la castaña pilonga es fácil de digerir aportando hidratos de carbono, fibra y poca cantidad de grasa, a diferencia del resto de los frutos secos.

Perfil creado por Inmaculada Frías
Para la próxima e inminente Pascua os propongo sorprender a vuestros invitados con este postre, que seguro hacían vuestras abuelas, a ver qué os dicen...




Ingredientes:

- 1/2 kg de castañas secas sin piel (o castañas pilongas).
-1 rama de canela.
- La piel de un limón y de una naranja (sin la parte blanca).
- 7 clavos de olor.
- 2 cucharaditas de anís verde en grano.
- Azúcar al gusto.
- Agua en cantidad necesaria.



Preparación:

  • Lavamos bien las castañas bajo el chorro de agua fría, y las dejamos en remojo en agua limpia al menos unas 12 horas.
  • Una vez remojadas, las pasamos a una olla y colamos el agua donde las hemos tenido a remojo durante toda la noche, pues este agua ha de servirnos para cocerlas.
  • Agregamos a la olla las cáscaras de naranja, de limón y la rama de canela; los clavos y el anís en grano los pondremos en una bola (de esas que usamos para hacernos el té o infusiones) o en su defecto, haremos un saquito con con un trozo de gasa de algodón estéril, para que no se dispersen las semillas en el almíbar y al comer las castañas no sea molesto o desagradable encontrarnos los granos de anís entre los dientes.
  • Cocemos nuestras castañas a fuego suave durante una hora aproximadamente, hasta que se pongan tiernas, pero también se pueden cocinar en olla a presión. Este es el método que yo utilicé, pues abrevia el tiempo de cocción, pasando de una hora a 15 minutos.
  • Una vez cocidas y tiernas las castañas las retiraremos del fuego y les agregamos azúcar al gusto, poco a poco y de cucharada en cucharada para que no nos pasemos en dulzor. Lo mejor es servirlas frías.


Con esta receta participo en el II Reto "Las cuatro estaciones": Bienvenida Primavera, que cada tres meses convoca Inma Frías en su blog, Perfileando. Os aconsejo que no os perdáis la entrada donde se mostrará la aportación de cada una de mis compañeras, pues en cada estación la creatividad se supera y se muestran estupendos trabajos, tanto manuales como gastronómicos... 





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Maple Cake o bizcocho de sirope de arce

jueves, 10 de marzo de 2016



Éste es un bizcocho diferente, al menos para mí, que te enamora por su sabor y aroma... aunque la textura, al usar harina de arroz es algo distinta, pero en general está delicioso y además es muy saludable.

Lo he preparado ya varias veces, por eso veis fotos con distintos "escenarios", pues es muy fácil de hacer, rápido y te saca de un apuro para el fin de semana... os propongo usar ingredientes de buena calidad y sobretodo los huevos que sean ecológicos, pues son una fuente de proteínas muy saludable, para los niños especialmente.

Me encanta que en cada foto que hice se ven los surcos que se hicieron al hornearse de distinta manera, a pesar que llevan los mismos ingredientes y todo... son preciosos, ¿a qué sí? Y eso color tan doradito te enamora y ya nos hablo del aroma y el sabor a naranja tan especial...


Maple cake... es el mismo pero con otras fotos, pues está tan bueno que ya lo he preparado varias veces...



Hoy quiero hablaros de nuevo del magnífico lote de productos de prueba que me regalaron en Conasi, vive la cocina natural, aún tengo muchas recetas en mente para hacer, así que os las iré mostrando poco a poco. Os animo a visitar su página para que veáis la gran cantidad de productos que tienen en su web a precios muy especiales, tanto de electrodomésticos, como de menaje de cocina y, sobretodo, de alimentos y suplementos alimenticios de primera calidad, ecológicos y muy saludables. Para mí, ellos son mi tienda on line de referencia y siempre confío en la calidad de  su servicio, no solo porque me hayan pedido colaboración, sino porque sé que lo que estoy adquiriendo no va a defraudarme en absoluto. Además el servicio de envíos y entregas también es muy eficiente; así que os animo a echar un vistazo a su página y comprar algunas cositas para daros un capricho, y de paso, contribuir a que vuestra salud cada día sea mejor.




Ingredientes:
- 250 gr de harina de arroz.
- 1/2 sobre de levadura para pastelería, Biovegan de venta en Conasi.
- 1/4 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- 3 huevos biológicos.
- 150 ml de maple syrup o sirope de arce.
- 1 yogur de soja.
- 100 ml de aceite de girasol (primera prensada en frío).
- Ralladura de dos naranjas ecológicas. Usé un sobre de cáscara de naranja Biovegan, de venta en Conasi.




Preparación:
  • Encendemos el horno, para precalentarlo a 180º C. Engrasamos y enharinamos el molde que vayamos a utilizar y así lo tenemos listo para cuando tengamos la masa preparada.
  • En un bol ponemos la harina de arroz, la levadura, la ralladura de las naranjas y la sal y mezclamos bien.
  • En otro bol ponemos los huevos, el yogur y el jarabe o sirope de arce y mezclamos hasta integrar todo muy bien.
  • Ahora, añadimos la masa líquida sobre la mezcla de secos y mezclamos hasta integrar; finalmente ponemos el aceite de girasol y volvemos a mezclar hasta obtener una masa lisa y homogénea.
  • Vertemos la masa en el molde preparado y llevamos al horno durante unos 50 minutos aproximadamente o hasta que al pincharlo con una varilla, ésta salga limpia. 
  • Lo sacamos del horno, lo desmoldamos y lo dejamos enfriar sobre una rejilla.







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Bibimbap inspirado en Ching-he Huang para CTC

sábado, 5 de marzo de 2016





Mi historia con este plato fue AMOR A PRIMERA VISTA... No solo por lo bonito que es, que también, pues tiene toda una gama cromática de colores preciosa, sino porque al meterlo en nuestras bocas las papilas gustativas se nos llenan de una explosión de sabor y texturas diferentes que nos transportan, directamente, a países muy, muy lejanos...

Aisha y Abril, para el mes de febrero, de nuevo nos han sorprendido a todos los participantes de su reto Cooking the chef, con la elección del chef anfitrión... Se trata de la prestigiosa chef internacional Ching-he Huang.



Ching es una embajadora de la cocina china en todo el mundo. Nació en Taiwán, pero se trasladó a Gran Bretaña cuando tenía once años.
Debido a sus orígenes, desde muy temprana edad desarrolló una gran pasión por aprender acerca de la comida china, su preparación y poder compartir estos platos con los demás. 
Es una chef autodidacta y posee una empresa de catering.  En 2005 saltó a la fama con su primera serie de televisión enfocada a la comida china.
Ha publicado cinco libros y posee su propia gama de productos de menaje. Además, fue nominada para un Emmy en 2013 como mejor presentadora de televisión culinaria en los EE.UU.
Su cocina está basada en ingredientes frescos, saludables y con una fusión entre tradición e innovación. A pesar de que Ching-he Huang tiene un gran repertorio de platos tanto dulces como salados, así como con carne, pescado y vegetarianos... en cuanto descubrí el bibimbap vegetariano que había preparado en su Instagram, en seguida supe que tenía que preparar este plato... y así fue.

El bibimbap es un plato típico de la gastronomía coreana; literalmente significa "arroz mezclado" o "comida mezclada", y consiste en un plato de arroz con vegetales y carne o un huevo frito encima, que al comerlo debemos mezclar para saborear en cada bocado todos los ingrediente. Además le podemos agregar un toquecito de salsa gochujuang (o pasta de pimiento picante rojo). 
Ella lo preparara con quinoa, primer punto que me llamó la atención y además muestra una delicadeza especial al colocar todos los ingredientes sobre ésta, por lo que quise reproducirlo casi idéntico... aunque en cocina, no hay dos platos iguales... así que os dejo mi versión, espero que os guste y lo hagáis porque merece la pena.. y mucho!!


Ingredientes:
- 200 gr de quinoa.
- 1 zanahoria rallada o en juliana.
- Un buen puñado de hojas de espinacas frescas.
- 1/2 pepino rallado o en juliana.
- 100 gr de tofu firme.
- Un puñadito de algas "espagueti de mar".
- Un puñadito de brotes de soja.
- 3 o 4 champiñones laminados.
- 1 huevo ecológico por persona.
- Aceite de sésamo virgen extra.
- Salsa de soja o tamari.
- Vinagre de arroz.
- Sal (opcional).
- Unas semillas de sésamo tostado y sésamo negro (opcional).
- Un pegotito de salsa gochujuang (salsa de pimiento rojo picante)... yo aquí hice "trampa" y puse un pegotito de kétchup. Lo siento Ching...!!

Preparación:
Os voy a explicar el proceso ingrediente por ingrediente, pues aunque no es complicado... lleva muchos pasos.

  • QUINOA: cocemos la quinoa con el doble de su volumen en agua con una pizca de sal. Cuando esté blanda, tarda como unos 15 minutos, la movemos con un tenedor para despegar un poco los granos y la dejamos a parte.
  • ZANAHORIA: rallamos la zanahoria o la cortamos en juliana con un cuchillo o la mandolina. La sofreímos en una sartén por unos 30 o 60 segundos con una cucharada de aceite de sésamo y sazonamos con media cucharadita de salsa de soja o tamari.
  • ESPINACAS:  ponemos las hojas frescas de espinacas en una sartén y la sofreímos por unos 30 o 60 segundos con una cucharada de aceite de sésamo y sazonamos con media cucharadita de salsa de soja o tamari.
  • PEPINO: rallamos o cortamos con cuchillo o mandalina, a juliana el pepino pelado y lo ponemos a macerar en un bol con 1 cucharadita de sal, 2 cucharadas de vinagre de arroz y 1 cucharada de salsa de soja o tamari. Reservamos en el frigorífico hasta que vayamos a montar el plato.
  • TOFU: cortamos el tofu en láminas de medio centímetro de espesor, lo sofreímos en la misma sartén donde hemos ido haciendo el resto de los vegetales con una cucharada de aceite de sésamo y 1/2 cucharadita de salsa de soja o tamari. Una vez dorado, cortamos nuestro tofu en tiritas más finas.
  • ALGAS: las algas espagueti de mar son algo duras por lo que conviene ponerlas a remojar durante una 1/2 hora en agua tibia. Después, las escurrimos y las salteamos de igual manera que hemos venido haciendo el resto de los ingredientes, o bien, podéis ponerlas directamente crudas.
  • CHAMPIÑONES: laminamos finamente unos cuantos champiñones y los sofreímos en la sartén con aceite de sésamo y salsa de soja. Cada verdura que vamos sacando de la sartén la vamos reservando en boles pequeños tapados con film transparente para que no se enfríen hasta el momento de armar nuestro plato. 
  • Nos quedaría freír el huevo al vapor con un pelín de aceite de sésamo... pues a los brotes de soja no le haremos nada especial, solo lavarlos y escurrirlos.
  • Es el momento de armar el plato: ponemos un lecho de quinoa y encima vamos depositando los ingredientes en forma circular y con gracia, como se ve en la fotografía. Por último colocamos nuestro huevo frito en el centro y a disfrutar... 
Notas y observaciones:
- En vez de quinoa podéis usar arroz integral, basmati o jazmín, por ejemplo.
- El huevo es opcional, aunque aporta mucha proteína de buena calidad, al ser ecológico, pero si sois veganos lo podéis obviar, pues con el tofu ya estamos recibiendo proteínas. Y si os atrevéis también podéis hacer un huevo frito vegano... que sé que existen, aunque aún no me atrevido a hacerlo.
- El resto de los ingredientes vegetales son todos alternativos... según las existencias de verduras que tengáis ese día en vuestra nevera y se pueden cambiar por otros de vuestra elección. 
- Antes de poner el pepino, que teníamos macerando en el frigorífico, debemos escurrirlo bien del aliño, incluso exprimirlo. Si no os gusta el pepino... cambiarlo por calabacín y, en vez de macerarlo, lo podéis saltear al wok o a la sartén como el resto de verduras empleadas.
- Yo no usé la salsa picante de pimiento rojo, pero si os gusta el picante y tenéis esa mítica salsa... adelante!! 
- En fin, espero no haberme olvidado nada... parece muy complicado, pero en absoluto lo es. Lo único "malo" es que quizás en nuestra cocina mediterránea estámos acostumbrados a hacer sofritos y salteados con todas la verduras juntas en la misma sartén, y en la cocina asiática, al menos en esta ocasión, todo se hace por separado... por lo demás: OS ASEGURO QUE ES UN PLATO QUE PIENSO REPETIR MÁS VECES PUES ESTÁ DELICIOSO!!!!


Os invito a visitar el blog anfitrión y las recetas de mis compañeros, todas preciosas y deliciosas...



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