Zaalouk, ensalada de berenjenas, al estilo de Marruecos

jueves, 18 de junio de 2020



Sí, ya lo sé... vuelvo con otra ensalada, después de la de la semana pasada... y además, también con berenjenas... Perdonadme, pero es que todo tiene su por qué. Ando como pollo sin cabeza... de acá para allá y de allí para aquí... sin tiempo para nada... se me acumula el trabajo, los estudios, la casa, los compromisos de otra índole, el blog... y en fin, que no me ha quedado más remedio, que echar mano de esta ensalada que preparé el año pasado, al final de verano y principios de otoño, que se quedó en el tintero, sin ver la luz... y hoy, le ha llegado su turno, para "salvarme" y poder publicar algo decente este jueves. (A ver si retomo el ritmo de cocinado, edición y publicaciones... que últimamente lo tengo manga por hombro...).

En realidad, se podría decir que esta es una versión del Zaaluk de berenjenas (denominado también caviar de berenjenas o simplemente Zaaluk) que es un plato tradicional de la cocina marroquí y turca. Se elabora con la berenjena como ingrediente principal, que se deja cocer hasta tener una textura ideal para hacer puré, aunque ahí radica mi toque personal... no la dejé cocer hasta tal punto, y me quedaron los trozos de berenjena y tomate más enteritos, pero aún así igual de ricos. También se le añade zumo de limón o limones encurtidos (receta que estoy deseando probar...) junto con salsa de tomate y cilantro o perejil picados, además a mi también se me ocurrió ponerle unas hojitas de albahaca, pues me recordó, ligeramente, a la caponata italiana.

Ya verás que es un plato muy sencillo de hacer, económico y sin complicaciones, a parte de que está riquísimo y se puede comer tanto a temperatura ambiente como frío. Aunque reconozco que a mí me gustó más a temperatura ambiente. Una vez más, la cremosidad de las berenjenas, hacen que el bocado, en cada tenedor, sean de un sabor y textura exquisitos.

Los siento por los que no les gusta demasiado la berenjena, pero es que a mí me encanta y en verano, procuro sacarle al máximo todas sus posibilidades, texturas y sabores.






En fin, a ver qué pasa la semana que viene... ¿habrá ensalada, o algo dulce quizás....? Eso sí: "Prometo que no será con berenjenas.... ¡¡jajajaja!!"





Ingredientes:
- 2 berenjenas.
- 4 tomates de rama.
-  3 dientes de ajo.
- 1/2 taza de salsa de tomate casera.
- 1 cucharadita de comino molido.
- 1 cucharadita de pimentón dulce.
- 1 cucharadita de pimienta negra.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- Perejil fresco recién picado.
- Opcional: unas hojas de albahaca. 

Preparación:
  • LAVAR, SECAR y CORTAR las berenjenas en cubos de un bocado.
  • LAVAR, SECAR y CORTAR los tomates en medias lunas (mejor si les quitáis la piel, aunque yo no lo hice).
  • CHAFAR los ajos, con piel, con el dorso del cuchicho
  • SOFREIR los ajos enteros con piel y la berenjena, hasta que esté tierna.
  • RETIRAR y RESERVAR.
  • SOFREIR, en la misma sartén, los tomates con las especias y la sal, hasta que esté cocida, como si fuera una salsa de tomate.
  • MEZCLAR las berenjenas reservadas con el tomate. RETIRAR los ajos o quitarles la piel y dejarlos.
  • SERVIR con perejil o cilantro fresco recién picados y unas gotitas de zumo de limón, si os gusta el contraste agridulce.

Deseo que os haya gustado, y os animéis a prepararla, es muy fácil y lleva implícito todo el sabor del verano. Así como la impronta de la más tradicional cocina especiada marroquí.


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Concentrado vegano de caldo vegetal

jueves, 11 de junio de 2020



Desde que tengo el blog, siempre he tenido ganas de probar algún sustituto para el concentrado de caldo vegetal, los cubitos de toda la vida... pero saludables, se entiende.

Así que desde que vi esta receta en mi Thermomix, me moría de ganas por probarla y, así... sin pensarlo, el domingo pasado me puse manos a la obra y estoy contentísima con el resultado. Como sé que no todos tenéis Thermomix, también os incluyo en la descripción, la forma tradicional de hacerlo, para que como yo, lo podáis hacer, pues os aseguro que es fácil, rápido y económico, además de saludable y gratificante. Aquí, tú mismo controlas la cantidad de verduras y la calidad de las mismas que tu caldo llevará, además de no contener ningún, conservante, estabilizante, glutamato o cosas raras y dañinas para tu organismo.

Algunas sugerencias y trucos que daban en la receta de Thermomix, me parecen apropiadas para comentarlas, así que os la pongo a continuación:

- Si las verduras son muy frescas (y por tanto contienen mucha agua), es mejor programar 40 minutos a la hora de cocerlas. Si lo hacéis al modo tradicional, solo tenéis que dejarlo cocer un rato más, hasta que veáis que el jugo se ha evaporado por completo.

- 1 cucharadita colmada de concentrado es el equivalente aproximado a una pastilla de caldo para 0, 5 litros de agua.

- La sal es el agente conservante de esta receta, por eso lleva tanta cantidad, aunque yo la reduje a mi conveniencia, en la receta original ponía 120 gr de sal gorda y yo solo he usado 100 gr de sal rosa del Himalaya. Aún así, al mezclarlo con tus guisos el caldo no sabrá salado.

- Las verduras que se indican son meramente orientativas, puedes adaptar la receta, perfectamente, a las que tengas en tu frigorífico ese día.

- Para tener un sabor más concentrado puedes añadir más cantidad de setas o champiñones a la receta o incluso poner polvo de setas seco, que ya venden en muchos lugares y es un gran saborizante  UMAMI natural.

- La receta original utiliza 120 gr de queso parmesano rallado, para dar consistencia y sabor a este caldo, pero yo decidí sustituirlo por levadura nutricional en copos, así lo hacía totalmente vegano y apto para intolerantes a la lactosa, por ejemplo.

- Las cantidades que doy son adaptadas por mi, a mi conveniencia, no las que ponían en la receta de la Thermomix, así que al final, casi hice un concentrado a mi gusto.

Bueno, espero que te haya picado la curiosidad y te animes a prepararlo, así me cuentes qué te ha parecido.





Ingredientes:
- 200 gr de apio.
- 200 gr de zanahorias.
- 200 gr de calabacín.
- 50 gr de champiñones o setas frescas.
- 1 cebolla.
- 2 tomates.
- 2 dientes de ajo.
- 2 hojitas de laurel.
- 4 ramas de perejil.
- 100 gr de sal rosa del Himalaya.
- 1/4 taza de vino blanco o agua.
- 1 cucharada de aceite de oliva.
- 1/2 taza de levadura nutricional en copos.


Preparación:
OLLA TRADICIONAL
  • LAVAR, SECAR y PICAR todas las verduras en trozos medianos.
  • PONER en una olla con el resto de los ingredientes, menos la levadura nutricional.
  • HERVIR medio tapado a fuego medio-bajo, durante 35 o 40 minutos, hasta que el jugo esté evaporado y las verduras tiernas.
  • RETIRAR del fuego, agregar la levadura nutricional y moler con la batidora, hasta obtener un puré espeso y concentrado.
  • GUARDAR en un frasco de vidrio limpio y hermético. 
  • DEJAR enfriar antes de utilizarlo y CONSERVAR en el frigorífico.
  • DURA un mes, bien tapado y procurando que no le salga moho. Por lo que hay que taparlo bien cada vez que lo usamos. O bien, seis meses en el congelador. 
  • ACLARACIÓN IMPORTANTE: no sirve que lo pongas en cubitera, para hacer como cubitos de hielo, porque no se va a llegar a congelar del todo, debido a la cantidad de sal que contiene la receta. Por lo tanto, si quieres congelarlo, lo mejor es que lo pongas directamente en el bote de cristal y lo lleves al congelador. Podrás sacar 1 cucharadita perfectamente cada vez que lo necesites, pues ya digo que no congela del todo.
  • AÑADIR 1 cucharadita en cada uso. Igual que el caldo concentrado tradicional.
CON THERMOMIX
  • PONER en el vaso las verduras, el laurel y las hierbas frescas. 
  • TROCEAR 10 seg/ vel 7. BARJAR los ingredientes con la espátula hacia el fondo del vaso.
  • AÑADIR la sal, el vino blanco y el aceite. PONER el cestillo sobre la tapa en lugar del cubilete para evitar salpicaduras.
  • PROGRAMAR 35 min/ Varoma/ vel 2. La mezcla espesará y se secará bastante.
  • RETIRAR el cestillo. AGREGAR la levadura nutricional y TRITURAR con el cubilete puesto 1 min/ vel 4- 7 progresiva.
  • GUARDAR en un frasco de vidrio limpio y hermético. 
  • DEJAR enfriar antes de utilizarlo y CONSERVAR en el frigorífico.
  • DURA un mes, bien tapado y procurando que no le salga moho. Por lo que hay que taparlo bien cada vez que lo usamos. O bien, seis meses en el congelador.
  • ACLARACIÓN IMPORTANTE: no sirve que lo pongas en cubitera, para hacer como cubitos de hielo, porque no se va a llegar a congelar del todo, debido a la cantidad de sal que contiene la receta. Por lo tanto, si quieres congelarlo, lo mejor es que lo pongas directamente en el bote de cristal y lo lleves al congelador. Podrás sacar 1 cucharadita perfectamente cada vez que lo necesites, pues ya digo que no congela del todo.
  • AÑADIR 1 cucharadita en cada uso. Igual que el caldo concentrado tradicional.



Este preparado es muy versátil, huele y sabe de maravilla y es más saludable que cualquier otro caldo de verduras que puedas llegar a probar, te lo recomiendo, seguro. Y tú, ¿has probado a hacer caldo concentrado alguna vez en tu cocina?


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Ensalada de lentejas verdes de Puy con berenjena asada y fresas

jueves, 4 de junio de 2020



Antes de que se acabe la temporada de fresas, os enseño a preparar esta ensalada, que es muy fácil, sabrosa y diferente a lo que estamos acostumbrados.

¿Quién no ha preparado alguna vez una ensalada de lentejas? Todos o casi todos, lo hemos hecho, ¿a qué sí? Pues hoy te animo a usar esta variedad de lenteja, exquisita, pequeña y de tonalidades verdes, que es perfecta tanto para estofados, como para ensaladas y que además tiene Denominación de Origen protegida a nivel europeo, Lentille verte du Puy.

Justamente, este paquete lo compré el año pasado en Carcassone, cuando hice mi escapada de principios de verano... en San Juan, a ver si este año se puede... y ahí se quedó el paquetito de lentejas, con su bonito envoltorio... hasta que decidí que había que usarlas, pues se me iban a echar a perder, y qué mejor ocasión que una rica, simple y perfecta ensalada con varias texturas y plena de sabor, para casi despedir la primavera... Pues fue dicho y hecho, en menos de una hora ya tenía mi ensalada en la mesa. La puedes comer templada, o fría. A mi, reconozco, que me gusta más a temperatura ambiente, gana mucho en sabor y en aroma, así que vamos a prepararla. 





Ingredientes:
Para las berenjenas asadas
- 2 berenjenas.
- Comino.
- Pimentón dulce.
- Hierbas provenzales.
- Sal, pimienta negra y aceite de oliva.

Para la ensalada
- 1 taza de lentejas verdes du Puy.
- Semillas de pipas de calabaza.
- Semillas de pipas de girasol.
- Semillas de lino dorado.
- Un trozo de queso Feta desgranado.
- Un buen puñado de fresas.
- Un buen puñado de canónigos frescos.

Para la vinagreta de mostaza
- 1/4 taza de zumo de limón.
- 1/2 taza de aceite de oliva.
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- 1 cucharadita de miel o sirope de ágave.

Preparación:
De las berenjenas asadas
  • LAVAR, SECAR y PELAR las berenjenas. Cortarlas en cuadrados del tamaño de un bocado. 
  • MEZCLAR en un bol con las especias, la sal y el aceite a gusto.
  • HORNEAR a 180º C durante unos 30 minutos. Deben quedar crujientes por fuera y suaves por dentro. Dejar templar.
  • RESERVAR.
De las lentejas
  • HERVIR con el triple de su volumen en agua, sin sal, de 20 a 25 minutos. 
  • ESCURRIR y REFRESCAR bajo el chorro de agua fría.
  • RESERVAR.
De la vinagreta de mostaza
  • En un botecito MEZCLAR todos los ingredientes y AGITAR.
Montaje de la ensalada
  • COLOCAR en el fondo de un bol los canónigos.
  • MEZCLAR las lentejas con la berenjena asada y las semillas. 
  • COLOCAR sobre los canónigos.
  • TERMINAR la ensalada con trozos de queso Feta desmigado y fresas en cuartos.


Estoy realmente feliz con el resultado de este plato, es de mis preferidos, últimamente, y lo he hecho ya varias veces... hasta lo compartí con unos amigos cuando pudimos juntarnos en la FASE 1!! Así que está totalmente probado que es exquisito. Te lo recomiendo.



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Cau cau vegetariano

jueves, 28 de mayo de 2020





Me gusta hacer comidas de otros países, aunque nunca los haya visitado. Y Perú es un país que me atrae, sobre todo, Machu Pichu, y como tengo muchos amigos peruanos, a los que quiero mucho, y ellos lo saben, siempre es un honor para mí aprender a cocinar platos típicos de su gastronomía, adaptándolos a mi cocina vegetariana. Así que, es lo que he hecho en esta ocasión, buscando información por aquí o por allí, para llegar a este plato, que nos ha encantado, tanto a mi marido como a mi.

El cau cau se elabora con una mezcla de mondongo (aquí se le llaman callos o menudo) cocido​ o pollo​ y papas blancas. Los ingredientes principales son cortados en forma de cubitos, que se cocinan en una base de ají amarillo, palillo o cúrcuma, cebolla, ajo, hierbabuena y perejil picado. Además, como la mayoría de los guisos peruanos, se acompaña con arroz blanco cocido (yo usé integral).

lEl origen de este peculiar nombre "cau cau", tiene varias teorías, entre ellas que viene del idioma quechua ​o de la pronunciación que tenían los inmigrantes chinos del siglo XIX, del fonema caucau para indicar que los ingredientes del guiso debían picarse de manera muy pequeña para cocinarlos. 

A parte del origen incierto del plato, ciertamente, es que está riquísimo es muy sabroso y el uso de la hierbabuena resulta muy interesante. Así que no tardéis en probarlo, ya veréis que distinto es a todo lo que estáis acostumbrado... pero que original a la vez.





Ingredientes:
- 250 gr de setas ostra.
- 2 zanahorias.
- 2 patatas grandes.
- 1 cebolla.
- 3 dientes de ajo.
- 1 taza de guisantes congelados.
- 3 tazas de agua o caldo de verduras casero.
- Un trozo de jengibre fresco rallado de unos 2 cm.
- 1 cucharadita de pasta de ají amarillo molido (es un condimento peruano, se puede obviar si no lo encuentras, aquí en Barcelona, yo lo compro en los supermercados latinos, es picante).
- 1 cucharadita de cúrcuma en polvo.
- 1 cucharadita de comino en polvo.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- Perejil y hierbabuena fresca, un buen manojo. Estas hierbas son imprescindibles, no las obvies, pues son las que le dan el carácter y el sabor peculiar al plato.

Preparación:
  • PICAR en brunoise muy fina la cebolla, el ajo y el jengibre. 
  • COMENZAR a sofreírla a fuego medio en una olla, sin dejar que se dore.
  • AGREGAR los condimentos: pasta de ají amarillo (si la tenéis, si no... la podéis sustituir por una guindilla de Cayena entera, y después la descartáis). La cúrcuma, el comino y la sal. REHOGAR unos minutos.
  • PONER las verduras picadas a cuadraditos: zanahorias, patatas, guisantes y setas. DAR un par de vueltas y AGREGAR el caldo hasta cubrir, no más. 
  • HERVIR  a fuego medio- suave hasta que esté todo cocido y tierno. 
  • Por último; AÑADIR, bien picado, el perejil y la hierbabuena. INTEGRAR y servir con arroz blanco o integral cocido.

Esta receta es tan sencilla y está tan sabrosa y rica, que ya la he repetido varias veces, pues se hace en poco tiempo y es muy apañada con arroz, con pasta e incluso sola... Pruébala y me cuentas... Saludos y hasta la semana que viene.

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Spaghetti con berenjenas a la parmesana

jueves, 21 de mayo de 2020


Sé que a mucha gente no le gusta la berenjena, pero estoy convencida que, aunque no os gusten las berenjenas creo que a este plato no le diríais que no... porque la berenjena no sabe a berenjena y el empanado que le he puesto, es toda una delicia... las hace crujientes por fuera y suaves y cremosas, muy cremosas por dentro. 

Hasta yo misma me sorprendí con este empanado, y ya solo ahora, al estar escribiendo este post, se me hace la boca agua, en serio, estoy salivando más de lo normal y estoy deseando volver a hacerlas, pues quedaron, como nunca... Más ricas que de ninguna otra manera que las haya probado antes... así, que os animo a probarlo, ya veréis como es toda un descubrimiento.

Aunque, si realmente, no puedes con ellas... (como me pasa a mi con las aceitunas...) te sugiero que no te quedes sin probar este plato y lo hagas con calabacines, de la misma forma, pero con rodajas de calabacín, me lo estoy imaginando y sé que quedaría igual de bueno o más. Como veis es comida casera, en fotos caseras... recién llevada a la mesa... no tenía pensado publicar este plato, pero quedó tan delicioso que no os lo podéis perder, en serio, palabra de honor.



Las verdaderas protagonistas de este plato son las berenjenas, pues los spaghetti con salsa de tomate, no tienen ningún misterio... es, al añadir este empanado con queso parmesano rallado, cúrcuma y mostaza, lo que les da el protagonismo y la presencia que se merecen en el plato.


Ingredientes:
Para los spaghetti y la salsa de tomate
- 200 gr de spaghetti integrales.
- 400 gr de tomate triturado.
- 1/2 vaso de agua.
- 1 cebolla.
- 3 dientes de ajo.
- 1 cucharadita de azúcar moreno.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- 1 cucharadita de orégano.
- 1 cucharadita de albahaca.
- 1/2 cucharadita de pimienta negra molida.

Para las berenjenas rebozadas
- 1 o 2 berenjenas (depende de los comensales).
- 3 cucharadas de harina de espelta blanca.
- 3 cucharadas de harina de maíz amarillo.
- 3 cucharadas de queso parmesano rallado.
- 1 cucharada de mostaza de Dijon.
- 1/2 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- 1 cucharadita de ajo en polvo.
- 1 cucharadita de cebolla en polvo.
- 1 cucharadita de cúrcuma en polvo.
- 1 cucharadita de hierbas provenzales, orégano o albahaca seca (opcional).
- Leche de soja en cantidad necesaria para dar al rebozado la consistencia de huevo batido.
- Pan rallado (en un plato aparte) para rebozar las berenjenas.

Preparación:
De los spaghetti
- HERVIR los spaghetti en agua con sal el tiempo que indique el paquete, yo siempre los hago al dente. Aunque te lo estoy diciendo en primer lugar, es mejor que hagas este paso el último. Cuando ya estén listas tanto la salsa como las berenjenas rebozadas.

De la salsa de tomate casera
- SOFREIR la cebolla y el ajo, bien picaditos.
- AGREGAR el tomate triturado, el medio vaso de agua y la sal con las especias.
- DEJAR cocinar a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que tengamos lista nuestra salsa de tomate. De 20 a 30 minutos.

De las berenjenas rebozadas
- En un plato hondo, MEZCLAR todos los ingredientes secos del rebozado, excepto el pan rallado que va en otro plato aparte.
- AÑADIR la mostaza y la leche y BATIR con un tenedor hasta obtener una consistencia parecida a la del huevo batido.
- PASAR las rodajas de berenjenas por el rebozado y por el pan rallado.
- Las puedes hacer al horno o fritas, depende como más te gusten: al horno quedarán más crujientes y algo sequitas, unos 20 minutos, 10 por cada lado, hasta que estén doradas. Fritas quedaran crujientes por fuera a la vez que cremosas y jugosas por dentro.
- No olvides ESCURRIRLAS bien sobre un papel de cocina al ir sacándolas de la sartén.


Si te sobran berenjenas rebozadas, no te preocupes, que frías en un bocadillo con lechuga, tomate y mayonesa están para morirse de buenas, también. Te lo cuento por experiencia... Bueno, y éstas son las recetas que seguimos haciendo en confinamiento, sencillas, saludables y apetecibles, ¿qué te parecen?


Bueno, un apunte final... ya sé que las berenjenas están rebozadas y fritas, que quizás no sea lo más saludable que te puedas imaginar para un plato, pero si las escurres bien con papel absorbente de cocina, y las fríes en aceite bien caliente, no hirviendo, claro está, de vez en cuando te las podrás permitir en tu dieta, si llevas una vida equilibra en todos los aspectos. 


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Crackers deshidratados de lino

jueves, 14 de mayo de 2020



Estos días de confinamiento estoy aprovechando para experimentar y probar recetas con el deshidratador que me regaló hace un tiempo mi marido. Cada día me salen más ricos, crujientes y sabrosos los crackers y panes deshidratados, ya os los iré enseñando, pues en definitiva son muy fáciles de hacer, versátiles (en cuanto a ingredientes se refiere) y sobre todo muy nutritivos, pues al fin y al cabo todos sus ingredientes están crudos, esto es, no han sido expuestos en su preparación a una temperatura superior a los 42º C. Con lo que estamos consumiendo un alimento pleno de nutrientes, fibra, vitaminas, minerales, ácidos grasos Omega 3 y a penas calorías. 

Estos crackers son ideales para comértelos como snack, tal cual, o untados con alguna crema, paté o mantequilla vegetal.

También los puedes hacer al horno, a la temperatura más baja que éste te permita, con la puerta entreabierta con una cuchara, para permitir la circulación del aire, y en unas dos o tres horas, los tendrás listos, crujientes y bien aromáticos.



Ingredientes:
- 1 taza de lino dorado.
- 1/2  taza de lino marrón.
- 1/2 taza de harina de lino marrón.
- 1 taza de semillas de chía.
- 1 tomate mediano.
- 1 diente de ajo.
- 1/4 de cebolla.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- 1 cucharadita de hierbas provenzales.
- 2 tazas de agua filtrada.

Preparación:
  • MOLER en un molinillo de café (que yo solo uso para moler semillas) la media taza de semillas de lino marrón, hasta obtener una harina fina.
  • BATIR el tomate, el ajo y el trozo de cebolla con una de las tazas de agua. 
  • MEZCLAR todos los ingredientes, el batido y el resto de agua hasta obtener una masa gelatinosa. 
  • DEJAR reposar por al menos media hora.
  • EXTENDER sobre papel antiadherente o papel de horno, sobre las bandejas del deshidratador, ayudándonos con una espátula de silicona, la masa de medio centímetro de espesor, aproximadamente. 
  • DESHIDRATAR a 42º C de 20 a 24 horas. Dándoles la vuelta a mitad del tiempo y marcando la masa con la forma que queramos, ayudándonos de un cuchillo. Yo hice rectángulos. Los crackers deben quedar bien secos, crujientes y aromáticos. 
  • GUARDAR en un recipiente de cristal bien seco, limpio y hermético. Dura mucho tiempo.



Ya sé que no todos tenemos deshidratador, pero en el horno, salen igual de ricos. O si no... como siempre te digo, usa el deshidratador más grande y económico y ecológico que tenemos a nuestra disposición: el sol.


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Torta toscana con cebolla y romero

jueves, 7 de mayo de 2020





Hacer pan en casa, es una actividad muy gratificante y relajante. Y más en estos días raros... que parecen todos iguales y en los que no sabes si es lunes, miércoles, o domingo... Es por eso, que he estado amasando casi una vez o dos por semanas, para no tener que salir a comprar pan todos los días, y para dejar volar mi creatividad y así, hacer más llevadero todo este sin sentido.

Cogí uno de mis libros de pan y vi esta receta de torta de pan plano, al estilo de las focaccias y panes planos de Marruecos y el Magreb y, en seguida, me puse manos a la obra, pues justo tenía todos los ingredientes a mano. He de decirte que está tan rica, jugosa, esponjosa y fragante... que es todo un peligro, pues empiezas a comer y te tienes que controlar para no comer más y dejar para el día siguiente. A mi, ésta que veis en la imagen, me duró dos días y al día siguiente estaba igual de buena que el primero, solo tuve que calentarla unos minutitos al horno y quedó crujiente y perfecta, como si estuviese recién horneada.



Animate a hacer tu propio pan, aunque sea con harina blanca común y corriente... verás como poco a poco ya no quieres comer más ese "sucedáneo" que venden en algunas panaderías, por llamarlas de algún modo.

Yo hace mucho tiempo que amaso en casa, tengo épocas que lo hago más seguido y otra que no... pero siempre sale algo rico del horno y el olor al hornear, los distintos panes, es increíble, y casi indescriptible... lo tienes que vivir, por eso, te invito a amasar, comienza con algo sencillo, sin complicaciones y verás cómo te va picando cada vez más el gusanillo.




Ingredientes:
- 450 gr de harina blanca de trigo.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- 1 sobre de levadura seca para panadería o 25 gr de levadura fresca.
- 2 cucharadas de romero fresco picado o seco (como yo).
- 5 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- 300 ml de agua templada.
- 1 cebolla roja (yo usé la variedad de Figuras) en aros finos.
- 1 cucharada de sal gruesa (yo usé una sal especial que tengo con hojas de Hibiscus y romero).


Preparación:

  • TAMIZAR la harina y la sal en un bol grande e INCORPORAR la levadura y el romero.
  • HACER un hueco en el centro y ECHAR 3 cucharadas de aceite y el agua. 
  • MEZCLAR hasta que la masa empiece a ligarse y trabajarla con las manos hasta que se desprenda del bol. 
  • VOLCAR sobre la encimera ligeramente enharinada y AMASAR por unos 10 minutos aproximadamente, hasta que quede homogénea y elástica.
  • ENGRASAR el bol con aceite y METER la bola de masa. TAPAR con film transparente y LEUDAR por unas 2 horas, hasta que haya duplicado su volumen.
  • DESGASIFICAR, ESTIRAR sobre una bandeja de horno, forrada con papel de hornear y dejar LEUDAR, nuevamente, tapada durante 30 minutos. Mientras tanto, precalentar el horno a 200º C. 
  • COLOCAR los aros de cebolla (yo los corté con mandolina), un poco más de romero y el resto del aceite.
  • HORNEAR a 200º C durante 20 minutos. Hasta que esté dorada.
  • ENFIAR sobre una rejilla antes de comer.


La puedes cortar por la mitad y rellenarla con lo que quieras a modo de bocadillo, con mozzarella y tomate queda riquísima. Deseo que te haya gustado, disfruta, cuídate y nos vemos la semana que viene. 



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