Antes de que el verano toque a su fin, no quería dejar de mostraros esta ricura de menú que preparé un día de agosto "... con la fresquita", jajaja!!
Son dos delicias cuya temporada natural para comerlas es el verano, así que se me ocurrió juntarlas y resultó ser un pequeño festín para los sentidos.
Ya sabéis que la panzanella me vuelve loca, pues ya os puse la receta hace mucho tiempo, y la hago mucho en verano y como las berenjenas fritas también son mi pasión, decidí hacerlas y probarlas con un toque de miel de caña... que este verano ha estado tan de moda en muchos de vuestros blogs. El resultado... a la vista está: impresionante!
Os animo a probar esta combinación antes de que la temporada de berenjena llegue a su fin, pues aunque en invierno también solemos encontrarlas en los mercados, ya no es lo mismo y no están tan ricas.
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| Mis aromáticas... |
En esta ocasión quise dar un toque crujiente y explosivo al pan que da nombre a la panzanella, por lo que hice unos croutons con un toque de hierbas provenzales y parmesano rallado que convirtieron esta sencilla ensalada en todo un plato gourmet.
Pero antes de comenzar a explicar la receta, quiero contaros mi mayor satisfacción... es que todas las verduras que usé en esta ocasión son de nuestro huerto: Sí, desde abril tenemos un huerto!! Aún es pequeño y recién ha comenzado a dar sus primeros frutos desde julio, pero estamos muy ilusionados de poder cultivar nuestra propias verduras... y algún día frutas, para llegar a nutrinos 100% ecológico.
Os muestro algunas fotitos...
Ingredientes:
Para la panzanella
Croutons:
- 2 rebanadas de pan de pueblo cortada a cudraditos (en Cataluña pan de payés).
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Sal, pimienta, hierbas provenzales y parmesano rallado a gusto.
Verduras:
- 1 cebolla blanca grande.
- 3 tomates grandes maduros.
- 1 pepino grande sin piel ni semillas.
- Hojas de albahaca fresca, sal, aceite y vinagre de sidra de manzana (yo uso una marca bio).
Para las berenjenas con miel de caña
- 2 berenjenas medianas.
- Sal, aceite de oliva para freír.
- Miel de caña para acompañar.
Preparación:
Mmmm... solo de pensar lo rico que estaba todo, me entran ganas de hacerlo otra vez. Recordad poner mucho amor en cada cosa que hagáis y así la vida será más fácil y bonita, tanto para vosotros como para los que os rodean.
Pero antes de comenzar a explicar la receta, quiero contaros mi mayor satisfacción... es que todas las verduras que usé en esta ocasión son de nuestro huerto: Sí, desde abril tenemos un huerto!! Aún es pequeño y recién ha comenzado a dar sus primeros frutos desde julio, pero estamos muy ilusionados de poder cultivar nuestra propias verduras... y algún día frutas, para llegar a nutrinos 100% ecológico.
Os muestro algunas fotitos...
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| Berenjenas |
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| Tomates |
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| Calabazas |
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| Nabos |
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| Perejil |
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| Coles, lechugas y acelgas |
Ingredientes:
Para la panzanella
Croutons:
- 2 rebanadas de pan de pueblo cortada a cudraditos (en Cataluña pan de payés).
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra.
- Sal, pimienta, hierbas provenzales y parmesano rallado a gusto.
Verduras:
- 1 cebolla blanca grande.
- 3 tomates grandes maduros.
- 1 pepino grande sin piel ni semillas.
- Hojas de albahaca fresca, sal, aceite y vinagre de sidra de manzana (yo uso una marca bio).
Para las berenjenas con miel de caña
- 2 berenjenas medianas.
- Sal, aceite de oliva para freír.
- Miel de caña para acompañar.
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| Bastones de berenjenas friéndose |
Preparación:
- Para la panzanella lo primero que haremos serán los croutons, que deben estar fríos antes de añadirlos en el último momento a la ensalada. Para ello, cortamos las rebanadas de pan en cubos más o menos de un bocado y los ponemos en una sartén bien caliente con 3 cucharadas de aceite de oliva. Vamos moviendo los croutons o picatostes (así se ha dicho aquí toda la vida) hasta que tomen un bonito color dorado. Entonces, agregamos a la sartén, ya fuera del fuego, una pizca de sal, pimienta, hierbas provenzales y parmesano recién rallado (de éste último puse como media taza). Lo ponemos otra vez al fuego, pero esta vez lento, y removemos hasta que veamos que el queso comienza a derretirse. Retirar y reservar en una bandeja o plato extendidos para que se enfríen.
- Después picamos en cubos los tomates, el pepino y la cebolla y los echamos en un bol grande. Los condimentamos con sal, aceite y vinagre de manzana, todo al gusto y llevamos el bol, tapado con film al frigorífico hasta la hora de servir nuestra ensalada.
- Ya es hora de que pelemos las berenjenas y las cortamos a bastones de unos 8 a 10 cm de largo. El grosor debe ser de un dedo más o menos.
- Las vamos friendo en abundante aceite de oliva, por tandas, hasta que estén doradas y crujientes.
- Escurrimos cada tanda sobre papel absorbente y reservamos.
- Las ponemos sobre la fuente en las que las vayamos a servir y las salamos levemente.
- Sacamos la ensalada del frigorífico, le añadimos los croutons y las hojas de albahaca fresca y llevamos todo a la mesa... sin olvidarnos de poner un pequeño recipiente o salsera con la miel de caña que acompañará a nuestras berenjenas fritas.
Mmmm... solo de pensar lo rico que estaba todo, me entran ganas de hacerlo otra vez. Recordad poner mucho amor en cada cosa que hagáis y así la vida será más fácil y bonita, tanto para vosotros como para los que os rodean.













































