Estoy fascinada por los currys... ¡cuántas ganas tenía de hacer uno para contaros la receta! Son tan fáciles, versátiles y deliciosos, sobre todo si los dejas reposar de un día para otro, que no te podrás resistir.
El curry, en la India, designa tres conceptos diferentes. Con la palabra "curry" podemos designar a este guiso especiado que hoy te enseño; en segundo lugar, podemos designar al polvo de curry que forma parte de una mezcla de especias india (también llamada masala), y por último, también hay un árbol en la India al que se le llama curry, así como a sus hojas. En fin, que el curry se ha convertido en un ingrediente universal que está presente en prácticamente todas nuestras cocinas y que solemos utilizar como condimento, casi a diario, según cuánto nos guste... Yo lo uso bastante, pues estoy, como te dije, fascinada con este sabor y con este plato, tipo guiso o estofado que es tan completo y apetecible.
Un buen estofado o curry indio siempre comienza con el ghee (mantequilla clarificada) fundiéndose en el fondo de la olla, a la que vamos añadiendo especias progresivamente, para que se vayan tostando ligeramente y vayan despidiendo su agradable aroma. Este es un paso fundamental, que nunca debes saltarte... por rápido que quieras llegar a cocinar tu curry, pues es básico dejar que las semillas y especias que uses crispeen en la sartén o la olla para que desprendan todo sus aromas, sabor y propiedades (en muchos casos medicinales).
Yo, personalmente, no lo hice con ghee, pues no tengo costumbre de comprarlo, aunque no descarto hacerlo en casa algún día; así que usé un buen aceite de coco virgen extra, que aportó un buen sabor y aroma extra a la preparación. Pero si no tienes aceite de coco, no desfallezcas, que también lo puedes hacer con tu aceite de oliva tradicional.
El curry es tan versátil porque puedes elegir cualquier verdura que tengas en tu nevera, además de cualquier legumbre (garbanzo, lenteja, soja blanca, soja verde, alubias...), obteniendo así un plato contundente, muy sabroso y lleno de nutriente que te dejará saciado toda la tarde, hasta la hora de la cena. Lo que si te digo que no puede faltar, además de las especias, las que tú quieras, las que te gusten o las que tengas en casa... es la leche de coco, que aportará una cremosidad insuperable a tu plato y hará que sea aún más apetecible, si cabe. Otro ingrediente también inseparable, de tu curry, será el arroz basmati; aunque yo en este caso como no tenía suficiente... tuve que echar arroz redondo normal, que no quedó tan apetecible, pero que aún así se dejaba comer.
Ahora sí, solo nos queda ponernos el delantal y a cocinar...
Ingredientes:
- 1 bote de garbanzos cocidos.
- 4 dientes de ajo.
- 1 cebolla blanca.
- Un trozo de jengibre fresco.
- 1 cabeza de brócoli.
- Un buen trozo de calabaza.
- 1 lata de leche de coco.
- 1 1/2 lata de agua.
Especias (de todo una cucharadita): cúrcuma en polvo, mezcla de curry en polvo, comino en polvo o en grano, pimentón dulce, coriandro en grano o en polvo y mostaza en grano o en polvo (la mía era amarilla en grano y la pasé por un mortero).
- Aceite de coco y sal rosa del Himalaya.
- Opcional, unas gotas de zumo de limón para servir.
- 1 taza de arroz y dos tazas de agua (para el acompañamiento).
Preparación:
- En primer lugar, ponemos una olla grande al fuego con 3 cucharadas de aceite de coco. Agregamos los ajos prensados o picados, la cebolla picada en cubitos chicos y el jengibre fresco rallado. Cuando empiece a tomar un color doradito, pero sin que llegue a quemarse, añadiremos todas las especias y el cubo de caldo vegetal. Damos unas vueltas para que suelten su aroma y sus aceites esenciales.
- Ahora es el momento de poner la calabaza y brócoli lavados y cortados en trocitos pequeños. También pondremos los garbanzos bien lavados y escurridos.
- Agregamos la leche de coco, el agua y damos un par de vueltas. Dejamos hervir todo junto, a fuego medio-bajo, durante unos 15 o 10 minutos, hasta que la calabaza y el brócoli estén tiernas. Ajustamos de sal y ya estará listo nuestro curry.
- A parte, en otra ollita, pondremos a cocer una taza de arroz largo o basmati por dos de agua y un poco de sal, durante unos 15 minutitos y ya estará, así mismo, nuestro acompañamiento.
Este plato me encanta y lo suelo hacer muchas veces cambiando las verduras: por ejemplo, también le pongo boniato y patata, o berenjena, o calabacín, o espinacas frescas, o tomate y coliflor, etc. Es solo cuestión de dejar volar tu imaginación...
Deseo que te haya gustado y nos vemos la semana que viene... hasta entonces, se feliz...































