Raw Food... Spaghetti de zanahorias.-

miércoles, 11 de marzo de 2015




Esta semana comenzamos con un plato delicioso y crudivegano...

He de reconocer que esta receta, la primera vez que la vi me pareció algo complicada... pero no es así. Es fácil y queda ¡absolutamente deliciosa! 

La combinación de todos los ingredientes en nuestro paladar es una sinfonía de sabores y texturas que os hará disfrutar de lo más auténtico de la comida vegetal: los sabores primarios, los crudos, los naturales... sin aditivos, sin cocciones, sin complicaciones, para facilitarnos la vida... y, por añadidura, mejorar nuestra salud.


Antes de pasar a la receta, quiero hablaros un poquito de la raw food o comida cruda, o crudivegana o comida con vida, que dicen algunos que es la dieta del futuro... no sé, pero lo que sí sé es que cada vez está más de moda y que es sana, natural y muy beneficiosa para nuestro organismo si la sabemos aplicar bien en nuestro día a día.
Pero dejadme que os diga algo... La dieta cruda no es una moda actual, sino que es la dieta original creada para nosotros, ideada por Dios desde el Edén y, por eso, es la más beneficiosa por naturaleza. 

Actualmente, muchos vegetarianos siguen, o seguimos, una dieta basada en un 70% de alimentos crudos y un 30% de alimentos sometidos a calor: plancha, vapor, cereales, frutos secos, leche (en mi caso siempre vegetal), yogur… algún que otro huevo (uno o dos básicamente por semana) y mucha fruta y verdura.
En el caso de la raw food (comida cruda) no se ingiere ningún alimento que haya sido sometido a más de 40º o 42º grados de temperatura, para que no se pierdan los nutrientes más valiosos, sobre todo las enzimas. Ni tampoco se ingiere ningún alimento de origen animal, ya sea carne, pescado, aves, huevos, lácteos y derivados. Solo ingieren frutas, verduras, frutos secos y semillas. 

Algunos de los beneficios de una alimentación, basada en crudos, son que genera una dieta depurativa y desintoxicante. Normalmente se tienen digestiones ligeras y un aumento de nuestra energía vital ¡tienes más ganas de hacer cosas...!

Además, se basa en productos llenos de color, sabor, texturas, aromas de temporada y nos da pie a poder comprar materias primas de proximidad, esto es, de nuestra zona, incluso de pequeños agricultores locales, si tenemos esa suerte de conocer a alguno... 

Para terminar esta pequeña reflexión os pregunto: ¿podemos oler o comer el Arco Iris...? Me atrevo a decir que sí: en una dieta basada en alimentos frescos, naturales y crujientes como son los del reino vegetal.



Os animo a probar estos spaghetti, os aseguro que no os defraudarán. Mi versión está adaptada del blog: Un mundo de brotes.

Ingredientes y preparación:

Para los spaghetti:





- 3 zanahorias y/o 2 calabacines.
- Sal rosa del Himalaya.

Preparación:
  • Lavamos y pelamos las zanahorias y/o los calabacines, los cortamos como spaghetti con un pelador de patatas o con la Spirali. 
  • Los ponemos con sal en un plato hondo o en una fuente para que vayan macerándose y ablandándose, como mínimo 1/2 hora. 
  • Después lo enjuagamos bien sobre un colador grande para que sueltan la sal y escurrimos.


Para la salsa de "queso vegano":






- 1 taza (250 gr.) de anacardos o castañas de Cajú crudas, sin sal (remojadas durante al menos 2 o 3 horas).

- 1 cucharada de salsa de soja o Tamari, 2 cucharadas de zumo de limón, 2 o 3 cucharadas de agua, 1 cucharadita de Miso, 1 cucharada de copos de levadura de cerveza, pizca de sal rosa del Himalaya y orégano seco.



Preparación:

  • Escurrimos los anacardos y los batimos con todos los ingredientes hasta que quede una pasta bien cremosa y reservar.


Para la salsa de pimiento morrón:




- 1 pimiento morrón grande.
- 4 nueces.

- 1 o 2 cucharadas de zumo de limón.

- 6 dátiles hidratados con su agua.

- Un poco de Jengibre fresco rallado.
- 1/2 vasito de agua.

- Sal rosa del Himalaya y aceite de oliva virgen extra, solo un poquito.



Preparación:

  • Batir todos los ingredientes juntos. Agregarle más agua si es necesario, a fin de que no quede tan espesa la salsa. A mi no me hizo falta.

Montaje del plato




  • Hacemos un lecho de hojas de espinacas o de brotes variados. Tomamos un aro de acero inoxidable y lo colocamos sobre las hojas verdes.
  • Ponemos dentro del aro los spaghetti, previamente mezclados con el queso vegano, esta tarea se realiza con las manos limpias y muy suavemente.
  • Aplastamos un poco nuestros spaghetti con salsa y sacamos el aro.
  • Echamos la salsa de pimiento morrón encima.
  • Decoramos con tomates cherry, hojas de albahaca o perejil, o la hierba fresca que tengamos a mano. Yo puse unas láminas de tomates pera... en forma de corazón.





8 comentarios:

  1. Me parece una idea genial para mis hijos, las zanahorias las comen bien así que probaré, un beso Pilar.

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    1. Seguro que a tus peques les gusta mucho este tipo de "pasta" además les estarás dando cantidad de vitaminas y nutrientes... así crecerán fuertes y sanos, un beso!!

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  2. Pilar que delicia nos has puesto hoy en tu cocina.
    Un saludito

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    1. Te invito a prepararla está realmente riquísima!! Un saludo!

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  3. Deliciosa, ya sabes que a mi de verduras, lo que quieras. Besos!!!

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    1. Cuando vaya en verano... la hacemos juntas, ya verás qué rica!! Un beso!

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  4. Me a encantado Pilar y cuantas cosas aprendo contigo, no tenia ni idea de la mayoría de lo que cuentas, ni que había una dieta solo de alimentos crudos y tomare nota porque como dices que es tan beneficioso, me tengo que apuntar a ello.
    Un besito y feliz semana.

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    1. Me alegra mucho Manoli de poder ayudarte con mis recetas, espero que las hagas y me cuentes qué tal te fue... estos spaghetti están de lujo. No tienen nada que envidiarles a los de verdad...además son súper sanos y muy refrescantes para la temporada que se acerca... besos!!

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