Chili blanco sin carne

miércoles, 20 de octubre de 2021



Cuando llega esta época me gusta ir poniendo en la mesa platos de cuchara, aunque aún el frío no se haya hecho notar en mi ciudad. Esperemos que pronto ya comiencen a verse las calles más parecidas al otoño, estación en la que se supone que estamos, que al verano, pues la mayoría de nosotros aún vamos en manga corta al mediodía. En fin, qué pena que esta estación tan bonita se esté perdiendo a causa del cambio climático... pero eso es otro tema que hoy no quiero debatir.

Hoy me apetece hablaros de las legumbres, aunque sé que ya lo he hecho en muchas de mis receta anteriores, pero me gustaría dejar recopilados una serie de beneficios que he ido aprendido, con el pasar de los años, sobre este magnífico alimento que puede, a todos los niveles nutricionales, suplir perfectamente a otros de origen animal, por ejemplo.

Pero antes de pasar a enumerarlos, he de decir que mucha de la información que hoy os voy a contar la he recopilado de la revista National Geografic.

En 2016 se celebró el Año Internacional de las Legumbres y tras su rotundo éxito la FAO (la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) designó el 10 de febrero como el Día Mundial de las Legumbres por su papel fundamental en la producción sostenible de alimentos para mejorar la seguridad alimentaria y la nutrición. A ver si el próximo año, cuando llegue esa fecha os hago alguna otra recetita con legumbres.

Algunos de los beneficios de comer legumbres regularmente son:

  1. Son una fuente excelente de proteínas vegetales. Por ejemplo 100 gramos de lentejas crudas contienen 25 gramos de proteínas. Para aumentar la calidad de la proteína de las legumbres cocidas es interesante consumirlas con cereales, como por ejemplo,  el arroz integral.
  2. Son ricas en fibra, lo que mejora la salud digestiva y reduce los riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares. Eso sí, si se comen ellas solitas y no aderezadas con todas las carnes del puchero a las que, en nuestro país, nuestras madres y abuelas están acostumbradas a acompañarlas.
  3. Son bajas en grasas y no tienen colesterol, lo que puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Digo lo mismo que antes... si el guiso es ligero y simple, por ejemplo, como el que os traigo hoy.
  4. Pueden almacenarse durante mucho tiempo y, de esta manera, consumirse a lo largo de todo el año, lo cual es esencial en los países en desarrollo.
  5. Son una buena fuente de hierro, lo cual puede evitar la desnutrición y la anemia. Para mejorar la absorción del hierro es recomendable combinarlas con alimentos que contengan vitamina C, como el limón. A mi cada vez me gusta más echarles por encima, a la hora de comerlas, ya en la mesa un chorrito de limón recién exprimido. El sabor cambia y le da una explosión en el paladar muy agradable.
  6. Son ricas en potasio, un mineral esencial para el buen funcionamiento del corazón, el sistema digestivo y los músculos.
  7. Tienen un índice glucémico bajo, lo cual ayuda a controlar el azúcar en sangre y los niveles de insulina, esto, además, las convierte en un alimento fundamental para las personas con diabetes y son ideales para controlar el peso. Añado lo de más arriba... si van solitas, sin complementos cárnicos varios.
  8. Son bajas en sodio. El cloruro de sodio (o sal) contribuye a la hipertensión y se puede evitar consumiendo alimentos bajos en sodio como las legumbres.
  9. No contienen gluten en su estado natural de modo que es un alimento apto para celíacos e intolerantes al gluten.
  10. Son una fuente excelente de folato, un tipo de vitamina B esencial para el sistema nervioso y que es especialmente importante para prevenir anomalías en el feto durante el embarazo.
Bueno... espero haberte convencido para que consumas más legumbres, son económicas, versátiles y como te he explicado más arriba muy saludables.





Ingredientes:
- 500 gr de frijoles blancos pequeñitos.
- 1 puerro, solo la parte blanca.
- 1 cebolla blanca.
- 3 o 4 dientes de ajo.
- 1 lata de maíz tierno amarillo.
- 2 zanahorias.
- 1 pastilla de caldo vegetal ecológico.
- 1 cucharadita de sal rosa del Himalaya.
- 1 cucharadita de copos de chile molidos.
- 1/2 cucharadita de comino.
- 1 hoja de laurel.
- Agua filtrada en cantidad necesaria. 

Preparación:
  • REMOJAR los frijoles blancos desde la noche anterior.
  • CORTAR toda la verdura en brunoise muy pequeña.
  • Mientras tanto, COCER, los frijoles blancos en una olla cubiertos con agua fría y limpia hasta que estén tiernos. AÑADIR la hoja de laurel y la pastilla de caldo vegetal. No poner sal, hasta el final.
  • SOFREIR todas las verduras en una sartén grande con aceite de oliva virgen extra y un poco de sal.
  • AGREGAR a la olla las verduras, los condimentos y la sal y algo más de agua si le hace falta. 
  • Terminar de COCER todo junto otros 15 o 20 minutos para que el guiso agarre consistencia y sabor.





Ya es época de platos de cuchara, más contundentes, así que poneos el delantal y a la cocina...
Nos vemos la próxima semana.


photo firma_zps424f3bc9.png

Nota: el modo para imprimir las recetas está temporalmente fuera de servicio. 
Disculpad las molestias.


photo firma_zps424f3bc9.png



 




Croque-monsieur & Croque-madame

jueves, 14 de octubre de 2021




En ocasiones, comprar vajilla nueva, o mejor dicho piezas sueltas de platos, nos inspira a querer preparar una receta en concreto, y esto fue lo que me ocurrió a mí con estos platos que veis en la imagen. Los compré por poco más de un euro cada uno, y al ser tan bonitos, los quería estrenar con algo especial.

Después de mucho pensar..., a mi mente vino la idea de preparar estos sándwiches "tan renombrados" para disfrutarlos al máximo, pues la comida, no solo entra por la boca, sino también por la vista, ¿no os parece?




El croque-monsieur es un sándwich elaborado con pan de molde, bechamel, jamón cocido y queso, generalmente, emmental o gruyer, y que la mayoría de las veces se sirve gratinado al horno. Su variante más conocida es el croque-madame, que lleva un huevo frito o a la plancha por encima. Es por eso a lo que debe su nombre, al huevo, pues éste, recordaba el tocado que las damas francesas usaban a principios del siglo XX.




El croque-monsieur apareció por primera vez en la carta de un café parisino en 1910, pero se desconoce el origen de la palabra. Fue mencionado, a modo de curiosidad, en la novela de Marcel Proust A la sombra de las muchachas en flor, publicada en 1919, de su saga En busca del tiempo perdido:

"ahora bien, al salir del concierto, como, al reanudar el camino que va hacia el hotel, nos habíamos detenido un momento sobre el muelle, mi abuela y yo, para intercambiar algunas palabras con la Sra. de Villeparisis que nos anunciaba que había solicitado para nosotros en el hotel unos «croque-monsieur» con huevos a la crema..."
Marcel Proust, À l'ombre des jeunes filles en fleurs, 1919





Hoy os traigo la parejita en mi versión vegetariana, pues he usado un embutido similar al jamón cocido pero totalmente vegetariano, sin sufrimiento animal. Además, el queso que he puesto era el que tenía en casa en ese momento, uno tierno de cabra, con mucho sabor. Además, por otra parte, la bechamel la hice como vi en un vídeo de Youtube, aderezada con laurel, mostaza Dijon y ajo, para que aún tuviera más sabor y el sándwich brillara con luz propia. Y lo hizo, ya lo creo que lo hizo, es uno de los sándwiches más ricos que he comido últimamente... aunque reconozco que, aunque nos guste, este tipo de sándwiches no es para comerlos todos los días, pues es bastante calórico. Solo lo "uso" para darme un caprichito de vez en cuando... aunque, sinceramente, es la primera vez que los hago y ya repetiremos, más adelante.




Ingredientes:
Para el sándwich
- 4 rebanas de pan de molde (el mío era integral con un 50% de trigo sarraceno).
- 6 lonchas de queso tierno de cabra.
- 6 lonchas de embutido vegetariano.
- Mantequilla o margarina para untar el pan.
- Unas hojitas de perejil fresco picadas para adornar (opcional).
Para la bechamel saborizada
- 250 ml de leche de soja ecológica y sin azúcar añadido.
- 20 gr de mantequilla o margarina.
- 20 gr de harina blanca.
- 1 diente de ajo.
- 1 hoja de laurel.
- 1 cucharadita de mostaza Dijon.
- Pizca de sal rosa del Himalaya.
- Pizca de nuez moscada.
- Pizca de pimienta blanca.
Para el croque-madame
- 1 huevo fresco de gallinas felices criadas en libertad.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Toque de sal y pimienta negra recién molida.

Preparación:
De la bechamel saborizada
  • DERRETIR la mantequilla o margarina en un cazo.
  • AGREGAR el diente de ajo entero, perlado y la hoja de laurel.
  • PONER la harina, mezclar con la grasa, no tostar.
  • AÑADIR poco a poco la leche, mientras vamos removiendo con unas varillas metálicas.
  • ESPESAR la bechamel. 
  • RETIRAR del fuego. 
  • AGREGAR la cucharadita de mostaza, la sal, la pimienta y la nuez moscada. 
  • REMOVER bien y RESERVAR.
De los sándwiches
  • UNTAR cada rebanada de pan, por ambos lados con una fina capa de mantequilla o margarina.
  • GRATINAR de 2 a 3 minutos por cada lado, en el horno, las rebanadas de pan.
  • UNTAR cada rebanada, una vez dorada, con un poco de bechamel. 
  • RELLENAR los sándwiches con una loncha de queso y tres de embutido vegetariano, cada uno.
  • TAPAR los sándwiches, untar la tapa de arriba con más bechamel, espolvorear con queso y llevar a gratinar unos 3 o 4 minutos, hasta que estén dorados por encima.
  • Si quieres hacer un croque-madame, solo tendrás que ponerle por encima al croque-monsieur, un huevo frito o a la plancha.


Anímate a probar este sándwich, te va a sorprender, ya verás. Además es delicioso para compartir en buena compañía.



Nota: el modo para imprimir las recetas está temporalmente fuera de servicio. 
Disculpad las molestias.

photo firma_zps424f3bc9.png



 




Timbal de trigo tierno con judías verdes

jueves, 7 de octubre de 2021



Cada vez me estoy aficionando más a comer trigo en grano, cual si fuera arroz. Y es que me encanta. Es suave, aromático y versátil para preparar distintos platos, además tiene una textura en boca muy agradable; sin contar que absorbe perfectamente el sabor de cualquier condimento o verdura que le agregues. Es el caso de este timbal o paella, similar a la de arroz con verduras que suelo hacer, pero que hoy os presento con trigo. 

La clave del sabor de esta plato radica en las especias y verduras que he usado. No son verduras o especias raras, ni mucho menos, pero todas ellas juntas crearon este plato que nos encantó, el día que lo preparé.

A pesar de ser trigo, este plato me recordó, en cuanto me metí la primera cucharada en la boca, a la paella de verduras que hacía mi madre... creo que fue por el tomate natural rallado que le puse en el sofrito. Hacía mucho que no lo ponía de esta forma, y fue todo un acierto. Te lo recomiendo. Esto de rallar el tomate a los sofritos de los guisos y el arroz, era muy de mi madre. Ahora ya no lo veo tanto... al menos, yo, no tengo costumbre de ello, pero a partir de ahora lo voy a hacer, pues le aporta a los platos un sabor casero y exquisito. 

Espero que disfrutes con este plato de trigo, es muy saciante y queda exquisito, ya verás.





Ingredientes:
- 1 taza de trigo tierno.
- 250 gr de judías verdes.
- 1 cebolla.
- 4 dientes de ajo.
- 1 trozo de jengibre fresco rallado.
- 1 pimiento verde tipo italiano.
- 1/2 pimiento rojo.
- 1 tomate de rama.
- 1 pastilla de caldo vegetal ecológico.
- 1 cucharada de ghee o mantequilla clarificada.
- Pizca de sal, pizca de pimienta negra, pizca de pimentón dulce, pizca de comino y pizca de cúrcuma, todo al gusto.
- 2 tazas de agua.
- Perejil fresco para decorar.

Preparación:
  • SOFREIR con el ghee o el aceite de oliva, la cebolla, los ajos, el jengibre y los pimientos en brunoise.
  • AGREGAR el tomate pelado y en brunoise  y las judías en juliana.
  • CONDIMENTAR  con la sal y las especias.
  • AÑADIR el trigo y sofreír durante unos 5 minutos.
  • PONER el agua y la pastilla de caldo vegetal, llevar a ebullición y bajar el fuego al mínimo. 
  • HERVIR a fuego lento y tapado durante 10 minutos.
  • POBRAR y rectificar de sal o condimentos.
  • ANTES de llevar a la mesa espolvorear con abundante perejil fresco recién picado.

                                                       

Nos vemos la semana que viene, hasta entonces, sed felices.


photo firma_zps424f3bc9.png
Nota: el modo para imprimir las recetas está temporalmente fuera de servicio. 
Disculpad las molestias.


photo firma_zps424f3bc9.png



 






Patacones o tostones

jueves, 30 de septiembre de 2021






El patacóntostón, tachino o frito es un acompañamiento a base de trozos aplastados de plátano macho o verde frito, tradicional en la gastronomía de varios países de América Latina, principalmente de la cuenca del Caribe como Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Haití, Honduras, Nicaragua, Panamá, Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela.

La primera vez que los comí, me los preparó mi amiga Abdy. Una chica cubana con mucho sazón para cocinar y que aunque se metía poco en la cocina, cuando lo hacía, merecía la pena pues siempre salía algo rico e interesante de ella.

Mucho más tarde, como 14 años después... los volví a comer de las manos de mis queridos Mafer y Luis. Una pareja ecuatoriana que poco a poco me van descubriendo la gastronomía tan rica, variada y suculenta de su precioso país. Eso sí, al estilo vegetariano.




Así que como quién no quiere la cosa... una de las estupendas noches del verano pasado, en casa de mi padre, mi hermana Concha y yo nos dimos a la tarea de preparar patacones, y para ser la primera vez he de decir que quedaron riquísimos, tanto que casi no llegan a la mesa, pues todo el que entraba en la cocina, metía la mano en la fuente de los preciosos medallones de plátano dorado y frito que estábamos haciendo.

Al final... los que quedaron, los disfrutamos al fresco de la noche, en la mesa del jardín recién regado entre el aroma de la Dama de Noche, los jazmines y la albahaca. Todo un lujo que, acompañado con unas cervecitas sin alcohol, bien heladas, estamos deseando repetir. ¿Te apuntas?





Ingredientes:
- 6 plátanos verdes o plátanos macho.
- Aceite de girasol para freír.
- Sal rosa del Himalaya.

Preparación:
  • PELAR los plátanos y cortarlos en rodajas de un centímetro de espesor, aproximadamente.
  • FREÍR, una primera vez, en aceite caliente hasta que comiencen a dorarse.
  • SACAR de la sartén y aplastar con la base de maja del mortero o un vaso.
  • Volver a FREÍR, por segunda vez, hasta que estén crujientes y dorados.
  • ESCURRIR sobre papel absorbente de cocina, para quitar el exceso de aceite.
  • SALAR al gusto y dejar enfriar.
  • DISFRUTAR al fresco de la noche, en una terracita, con buena compañía, buena conversación y unas espumantes y heladas cervezas.


¿No me digas que no es un plan apetecible?

photo firma_zps424f3bc9.png
Nota: el modo para imprimir las recetas está temporalmente fuera de servicio. 
Disculpad las molestias.

photo firma_zps424f3bc9.png



 




Zoodles o fideos de calabacín amarillo en ensalada

jueves, 23 de septiembre de 2021



Bueno, bueno, bueno... pues ya estamos aquí, de vuelta. ¡Qué cortas se hacen las vacaciones! ¿Verdad? ¿Qué tal, cómo ha sido vuestro verano? Mejor dicho, ¿Cómo está siendo? Por que aún quedan días de calor... Aunque, poco a poco la mayoría vamos volviendo a nuestras rutinas y quehaceres diarios.

Mis vacaciones geniales: piscina, relax, familia y buenísimos momentos que guardaremos en la memoria. Ha sido un verano, como todos los veranos, pero es que, en realidad, es lo que nos gusta y nos apetece hacer: descansar, relajarnos, disfrutar y recargar las pilas tanto física como emocionalmente, para el resto del año. 

Y vosotros, ¿sois de vacaciones en familia o de vacaciones aventureras? ¿Os gusta el relax o preferís los grandes viajes de aquí para allá? En fin, creo que hay tantos tipos de vacaciones y veranos... como personas, en el mundo. Cada uno que elija lo que más le guste.

Esta ensalada me parece perfecta para una cena temprana y ligera. Es fresca, fácil de hacer y muy veraniega, así que a mi entender lo tiene todo para esta época del año... El atractivo, está en que usé estos preciosos calabacines amarillos. Me los trajo mi marido, de Lleida, del huerto de un payés que vendía su propia fruta y verdura ecológicas, así que son directamente de la planta a nuestro plato, y para mí, eso es símbolo de máxima calidad y privilegio. ¿No os parece?



Ingredientes:
- 1 calabacín amarillo o verde por persona.
- 1 tomate (o la mitad) corazón de buey por persona.
- 1/2 guindilla roja fresca, sin venas ni semillas.
- 1/2 pepino por persona.
Toppings
- Coco en escamas.
- Semillas de sésamo blanco y negro.
- Pipas de girasol.
- Pipas de calabaza.
Aliño
- Zumo de limón.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal rosa del Himalaya.

Preparación:
  • LAVAR  y SECAR el calabacín.
  • CORTARLO en forma de spaghetti con el spiralizer.
  • MONTAR la ensalada en boles individuales como se ven en las fotografías.
  • ADEREZAR con zumo de limón, aceite y sal, todo al gusto.



Me da mucha alegría haber vuelto de vacaciones... así que comenzamos una nueva etapa bloguera, ¿Me acompañarás? No olvides que tenemos una cita cada jueves, saludos y gracias por venir.


Nota: el modo para imprimir las recetas está temporalmente fuera de servicio. 
Disculpad las molestias.

photo firma_zps424f3bc9.png



 




Ensalada de lentejas al estilo marroquí

jueves, 22 de julio de 2021




Esta será la última receta de este verano, hasta septiembre. Mi cuerpo y mi mente me piden vacaciones urgentes, y publicar cada semana una receta en el blog, me supone en este momento, un esfuerzo titánico.  

Todas y cada una de las recetas que veis en el blog, las tengo que realizar los domingos y, como es el caso de esta misma, después me llevo editando la entrada hasta el miércoles por la tarde y eso, me quita mucho tiempo... así que me voy a tomar unas "vacaciones blogueras" para recargar las energías e inspirarme en nuevos proyectos y recetas, pues no me gusta eso de estar hasta último momento editando y poniendo cualquier cosa... "por cumplir", ¿entendéis lo que os digo? Seguro que si sois blogger y constantes, como yo... me entenderéis.

Hoy os enseño una ensalada riquísima, muy fácil y práctica. Una forma diferente de comer lentejas, y si la acompañas con cuscús, tendréis un plata único ideal y fresquito para cualquier día del verano.



Ingredientes:
-  250 gr de lentejas cocidas.
- 1 cebolla.
- 1 pimiento verde asado.
- 2 tomates de rama.
- Zumo de limón.
- Aceite de oliva virgen extra.
- Sal rosa del Himalaya.
- Comino.
- Pimienta negra.
- Un buen manojo de perejil fresco.
- Cuscús para acompañar.

Preparación:
  • ENJUAGAR las lentejas si son envasadas, o bien, COCER las lentejas durante unos 20 o 25 minutos.
  • ESCURRIR muy bien el exceso de líquido.
  • PICAR la cebolla, el pimiento asado y los tomates (sin semillas). 
  • COLOCAR todo junto en un bol grande.
  • AÑADIR las lentejas.
  • MEZCLAR las verduras y las lentejas.
  • En un bol a parte más pequeño, PREPARAR el aliño: zumo de limón, aceite, sal, comino y pimienta negra. Todo a vuestro gusto.
  • ALIÑAR la ensalada y decorar con perejil fresco picadito. Es ideal acompañarla con cuscús.




Espero que la probéis y que tengáis un lindo verano en compañía de los que más amáis. Besos y saludos a todos y nos vemos en septiembre. 
¡HASTA PRONTO!




photo firma_zps424f3bc9.png



 




Ensalada de huevo y aguacate

jueves, 15 de julio de 2021



Nunca se me hubiera ocurrido hacer esta ensalada, pero últimamente, he estado viendo vídeos en Youtube de youtubers coreanas y parece que en Corea este tipo de ensaladas está muy de moda, sobre todo ahora en verano. Así que me pareció tan interesante y tan rica que como tenía todos los ingredientes en casa, y no sabía qué publicar esta semana, pues me decidí a prepararla.

Es una ensalada o ensaladilla, suave, fresca y untuosa a la vez, que te deja muy buen sabor de boca, con un aroma exquisito y que se tarda muy poco en hacer, eso sí,  recomiendo comerla el mismo día que la haces, pues como lleva aguacate, si la dejas de un día para otro, aunque le pongas limón y la tapes, siempre se te oxidará un poco... y ya el aspecto no será el mismo, no así el sabor, que seguirá fresco y agradable como el primer día. 




Es una opción sencilla, fresca y saludable para el verano... llena de proteínas y grasas saludables. El huevo es una proteína muy completa y que, si no eres vegano, puedes permitirte consumir sin temor a que te suba el colesterol, al menos una o dos veces a la semana, que es lo que yo hago. 

Este plato queda genial como un entrante, sobre tostadas de un buen pan o en sándwich. También lo puedes hacer, igual, pero sin aguacate, si es que no te gusta o no tienes en ese momento. 

Yo la preparé para nuestro almuerzo del domingo, que es cuando comemos en casa y nos encantó, así que seguro la vuelva a repetir dentro de un tiempo...

Si andas corta de inspiración, aquí tienes una opción perfecta para un almuerzo o cenas veraniegos. Te aseguro que a tus hijos le va a encantar.


Ingredientes:
- 6 huevos de gallinas felices (ecológicos) hervidos.
- 1 aguacate. 
- 1 cebolla roja pequeña.
- 2 tomates de rama.
- 3 o 4 cucharadas soperas de veganesa.
- 1 cucharadita de mostaza de Dijon.
- Sal rosa del Himalaya.
- Pimienta negra recién molida.
- Un manojito de perejil fresco picado.

Preparación:
  • COCER los huevos durante 14 minutos desde que el agua comience a hervir.
  • ENFRIAR y pelar los huevos cocidos.
  • PICAR los huevos en trozos de un bocado.
  • COLOCAR los trozos de huevo duro en un bol amplio.
  • AGREGAR el aguacate en trocitos, la cebolla finamente picada y los tomates en trocitos sin semillas.
  • MEZCLAR con 3 o 4 cucharadas de mayonesa o veganesa, una cucharadita de mostaza de Dijon y sazonar al gusto con sal y pimienta.
  • También le puedes agregar un manojito de perejil fresco picado que le aportará muy buen sabor.


Y tú, ¿conocías esta ensalada? ¿Has probado alguna vez la ensalada de huevo? ¿Te apetece probarla? Cuéntame, que ya sabes que me encanta responderte. 
Saludos y nos vemos el próximo jueves.




photo firma_zps424f3bc9.png



 






Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...